Una investigación revela todos los detalles del rendimiento que esconde Windows 10
La eterna lucha de Microsoft no está en el terreno de la inteligencia artificial ni en las antiguas historias protagonizadas por Bill Gates, sino en un sector que domina con mano de hierro: los sistemas operativos para ordenadores. Gracias a la popularidad de Windows, la marca lleva más de 30 años siendo la líder de una industria determinante, ya que sus rivales no son capaces de acercarse a sus números. Por ello, en plena vorágine de cambio a raíz del final de vida de Windows 10, un programador ha descubierto uno de los secretos mejor guardados de Microsoft.
Como señala JeuxVideo, Windows 11 sigue siendo menos popular que Windows 10 aunque está a punto de cumplir cuatro años en el mercado. No hablamos en términos de números, ya que Windows 11 ya consiguió superar a su predecesor, sino en la visión de los usuarios. Así, aunque Windows 10 deje de recibir actualizaciones a partir de octubre de 2025, millones de personas siguen prefiriendo esta versión del sistema operativo. ¿Los motivos? Tal y como revela el portal francés, varias pruebas han demostrado que Windows 10 funciona mejor que su sucesor.
Microsoft quiere forzar el salto a Windows 11
Una de las razones más repetidas es el bajón en términos de fluidez que experimenta Windows 11 respecto a Windows 10. Entre los motivos principales se encuentran las actualizaciones introducidas con la versión 24H2 de Windows 11, ya que el sistema reduce la frecuencia del CPU cuando una aplicación se minimiza o queda en segundo plano. De hecho, esto sucede aunque siga trabajando, una situación que se acentúa en procesadores como los Intel Ultra 9 285K, ya que experimentan caídas de rendimiento de hasta el 50% a raíz de su "ahorro silencioso".
Según los resultados de las pruebas realizadas con programas como Prime95 o 7-Zip, estas sospechas resultaron ser ciertas, dado que se comprobó la existencia de una reducción drástica tanto de frecuencia como de rendimiento. Además, también se ha detectado lentitud extrema en el Explorador de archivos, una situación que afecta a la previsualización y al movimiento de carpetas. Para solucionar este aspecto, Microsoft lanzó el parche KB5055627 en abril de 2025, una medida que consiguió acelerar la apertura del Explorador de archivos en la versión 24H2, pero el problema sigue presente en otras.
Así, aunque la firma norteamericana ha trabajado en varias actualizaciones que mejoran las prestaciones de Windows 11, muchos usuarios siguen quejándose por la lentitud del sistema. La actualización 25H2, prevista para otoño de 2025, no solo podría poner fin a todos estos aspectos, sino que también priorizará mejoras técnicas y de estabilidad sobre cambios visuales. Por consiguiente, se espera que los usuarios se vean obligados a dar el salto a Windows 11 al coincidir con el final de vida de Windows 11, pero aún existe un problema que Microsoft debe solucionar: las altas exigencias de su nuevo sistema operativo.
Imagen principal de Clint Patterson (Unsplash)
En 3DJuegos | La intrahistoria más malévola de Windows 95 no la protagoniza Microsoft, sino los que se aprovecharon de su fallo más garrafal
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 7 Comentarios