
La estampida de El Rey León es una de las escenas más recordadas por la generación de los noventa
Disney puede presumir de tener un buen puñado de escenas icónicas a lo largo de los más de cien año de su filmografía (como el agujero negro de El Planeta del Tesoro) pero si hay una que ha marcado a toda una generación, es sin duda la estampida de El Rey León. No solo fue un trauma colectivo para todos aquellos que vieron la muerte de Mufasa, sino que también supuso un hito técnico que hizo historia en el mundo de la animación.
La complejidad de la escena
La década de los noventa fue de gran importancia para la estabilización de una Disney que venía de tener altibajos durante las anteriores décadas. Este periodo se conoce como el Renacimiento de Disney, el cual empezó con grandes éxitos como La Bella y la Bestia (1991) o Aladdín (1992).
Antes de 1994, momento en el que se estrenó El Rey León, Disney ya utilizaba los ordenadores para sus películas, aunque a una escala pequeña para objetos estáticos o ciertos fondos. Sin embargo, para esta producción se decidió dar un salto más y combinar animación tradicional con animación 3D.
Para entender la complejidad de la escena, nos tenemos que remontar a la simbiosis entre Disney y Pixar. Unos años antes, ambos había desarrollado un nuevo software conocido como "CAPS" (Computer Animation Production System). Simplificando su uso, básicamente permitía escanear animaciones 2D para luego ser pintadas digitalmente. Era una manera de combinar 3D y 2D de forma más sencilla.
Sin embargo, este programa no era suficiente para la complejidad que Disney tenía entre manos. Para crear la estampida, se tuvo que inventar un nuevo sistema que fuera capaz de crear organismos vivos en movimiento e, indispensable, que estos se comportaran de manera realista.
Lo interesante de esto es que, además de ser miles de animales, estos no estaban quietos, sino que tenían que correr y esquivar objetos. Debían reaccionar a la topografía del cañón y no quedar suspendidos en el aire. Así nació el programa informático Anim. Luego, el resultado se combinaba con CAPS para el remate final.
Gracias a Anim, se pudo realizar modelos tridimensionales de los nus a partir de dibujos en 2D. El propio software se encargaba de que cada uno se moviera de forma distinta, así como de generar sus conductas para que no colisionaran entre sí. Este proceso, aunque hoy en día parece sencillo, fue un trabajo de 3 años. La escena en cuestión apenas dura dos minutos y medio.
Esta escena fue de suma importancia no solo para que la película se llevara dos Oscar, sino también para motivar futuros proyectos. Por ejemplo, algunas batallas de El Señor de los Anillos no hubieran sido posible sin este precedente (aunque ya sabemos que también hubo muchos extras vestidos de orcos). Por otra parte, se sentaron las bases de la IA aplicada a la animación.
Igual que hemos hablado del contexto previo, también es importante señalar que, siendo un proyecto sin tanto apoyo como podríamos pensar por parte de Disney, fue muy relevante para lo que estaría por llegar los siguientes años.
La gran repercusión de la película (Disney pensaba que Pocahontas iba a ser el gran éxito) provocó que el 3D se instalara de forma más amplia. Por ejemplo, todos recordamos a la Hidra de tres cabezas de Hércules (1997). A partir de ese momento, la compañía fue introduciendo más y más el 3D, aunque no siempre le saldría bien como fue el caso de Atlantis o El Planeta del Tesoro.
En 3DJuegos | Han pasado 25 años y Disney recuerda a su gran proyecto de ciencia ficción. Lástima que enterrase todo un universo
En 3DJuegos | Disney ha confirmado mis peores sospechas con el live-action de Vaiana y no, no es por el pelo de The Rock
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario