Análisis: Hard to be a God| 6 de febrero de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 3 de 3 |
El juego además tiene un muy molesto sistema de “interacción” con otros personajes, ya sea para conversar, para atacarles o para recoger su lote. Deben estar justamente en frente para que sean destacados por el programa como señal previa a las acciones disponibles, y en ocasiones cuesta más tiempo del deseable el marcar el elemento o ser concreto con el que queremos interactuar.
Gráficamente Correcto
Los juegos de Pc destacan siempre por su gran número de opciones gráficas que permiten personalizar la experiencia visual hasta el punto de que se vea exactamente como nosotros deseamos. Este no es el caso de Hard to be a God, que con un puñado de parámetros solventa el trance con unas opciones dignas del peor de los ports de PlayStation 2 a compatibles. Y no es precisamente el caso, porque el juego de Burut y Akella es exclusivo de Pc.
La vista isométrica era uno de los principales atractivos del lanzamiento, pero se revela del todo insuficiente, tanto por su escasa maniobrabilidad como por el corto campo de visión que ofrece. Los problemas de clipping son abrumadores, el modelado de los personajes muy pobre y en líneas generales da la impresión de ser un juego de hace varios años. Además el título está cargado de un sin fin de Bugs de diversa índole que hacen recomendable un parche con cierta celeridad.
Gráficamente Hard to be a God es francamente flojo. Su deliciosa propuesta clásica de vista isométrica no debe distraernos de su pobre implementación y de lo anacrónico de su apartado tecnológico.
El lanzamiento, por si fuera poco, llega a nuestro país con la única localización de sus textos y de hecho con una traducción bastante mala, repleta de errores y con serias carencias. Algunos diálogos no se corresponden exactamente con lo que realmente dice la voz de la versión original, no suelen estar bien redactados repitiéndose palabras de forma abusiva, y hay algunos errores importantes de sustitución como puede ser el ejemplo de “Medio” por “Medicina” en la barra de habilidades.

Valoración de Hard to be a God Hard to be a God, desgraciadamente no pasa de lo trivial. Estamos ante un título pobre, reiterativo y algo torpe en términos de diseño y acabado. Sus combates son increíblemente farragosos y el juego en si resulta hosco por la falta de precisión de sus controles. Una lástima por lo tanto, pues el juego contaba con los mimbres para convertirse, cuanto menos, en un lanzamiento notable. |



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