Media Molecule lo ha vuelto a hacer. Cuando parecía que la fórmula del primer LittleBigPlanet dejaba muy poco lugar a la imaginación, sus responsables dan una nueva vuelta de tuerca al concepto y logran un título todavía más increíble que su ya de por sí genial predecesor. Una joya imprescindible capaz de devolver al género sus juegos dorados.
Anunciada prácticamente al mismo tiempo del lanzamiento de su predecesor, LittleBigPlanet 2 partía con la difícil premisa de igualar en términos de calidad a su sobresaliente original. Desde el comienzo Media Molecule se planteó la tarea de no dormirse en los laureles y ofertar una segunda entrega revolucionaria, y es precisamente lo que han conseguido con algunas novedades de mucho interés.
Si ya la primera entrega contaba con una vida útil casi infinita, la segunda parte multiplica exponencialmente su duración espoleando el talento creativo y el ingenio de los jugadores. Ya no sólo se trata de crear tus propios niveles, sino que ahora también podremos crear nuestros propios videojuegos dentro del propio título de Media Molecule. Una maravillosa vuelta de tuerca a una fórmula que era ya de por sí imprescindible en el original, y que con esta secuela consolida una de las mejores sagas que pueden encontrarse en el género de las plataformas, con una diferencia pasmosa.
LittleBigPlanet's Flying Circus
A pesar de que el título promueve absolutamente la
creatividad del usuario a la hora de erigir niveles para poder disfrutar de ellos, como es costumbre en LittleBigPlanet, el título también trae consigo una suerte de
Modo Historia con el que ir viendo una serie de capítulos y fases creadas por los chicos de Media Molecule.
Todo ello no sirve únicamente como formidable entretenimiento, sino también para hacernos una idea de las auténticas virguerías que podremos llevar a cabo con el editor de niveles más adelante. La campaña es una fuente de inspiración puesto que la maestría de Media Molecule es manifiesta a la hora de crear niveles intuitivos y repletos de sorpresas que superaremos de una forma muy agradable, con retos de progresivo aumento de dificultad francamente bien calibrados.
La esencia es prácticamente la misma que en el primer LittleBigPlanet, aunque con algunas apasionantes novedades introducidas por sus responsables para lograr una mayor profundidad en los desafíos. Las trampas y pruebas a superar en el original eran, por así decirlo, algo genéricas; la variedad reinaba, es obvio, pero prácticamente todo pivotaba sobre un puñado de lances más o menos similares, no en forma pero sí en fondo que debíamos ir superando de forma más o menos mecánica.
Al igual que en la primera entrega, las secuencias al más puro estilo Monty Python para contarnos su absurda historia serán habituales.
Si bien todo esto resultaba tremendamente divertido en su predecesor, LittleBigPlanet 2 introduce un delicioso soplo de aire fresco a todo el concepto, incluyendo un
abundante catálogo de gadgets como el debut de los ganchos o el regreso de los jet-packs. Con todo ello y un buen puñado de trampas y desafíos nuevos, verdaderamente imaginativos, tenemos ante nosotros una campaña netamente superior a la del primer juego.
Los pequeños rompecabezas a resolver con el empleo de las físicas repiten, pero como ya explicaremos más adelante, Media Molecule ha logrado aportar infinidad de nuevos matices a éstos manteniendo el engine, pero exprimiéndolo de una forma asombrosa. Nuevamente tendremos que construir estructuras y otros desafíos similares a la hora de superar obstáculos, pero todo ello unido a novedades como el genial empleo del látigo o las poderosas físicas que se derivan del empleo de la pistola de proyectiles para utilizarlos como contrapesos, por citar uno de los abundantes ejemplos.
Un empleo muy imaginativo, por lo tanto, de las posibilidades que repiten del primer LittleBigPlanet, así como de las que debutan en esta secuela. Una forma muy inteligente de plantear el conjunto de la campaña, que la dota de una variedad y de un interés mucho mayores de la que pudimos disfrutar en el juego original, y que son el principal responsable del notorio aumento de diversión que se deriva de un Modo Historia que nuevamente podremos superar en solitario o acompañados. Especialmente recomendable la cooperación puesto que multiplica exponencialmente la diversión.
Si en LittleBigPlanet la personalización de nuestro Sackboy rozaba lo obsceno, en la segunda parte sus responsables han ido mucho más lejos.
Sencillo... Que no Simple
La disposición de
menús de LittleBigPlanet 2 es virtualmente idéntica a la del original, con una apuesta de estilo desenfadado y distribución cómoda y accesible de los elementos, que facilitará notablemente la comprensión de todo lo que hay en pantalla. El modo historia por un lado, los editores por otro, la comunidad como tercera fuerza...
En esta misma línea de formato intuitivo y cómodo vuelven a encajar los controles, y es que éstos se mantienen intactos casi al 100% del juego original. Algunas partes han sido simplificadas, otras reajustadas y hay abundantes ingresos de nuevas posibilidades y alternativas, pero la base sencilla basada en el empleo de las dos dimensiones, y el ocasional de la profundidad, así como de la constante presencia de la personalización de nuestro personaje en cualquier momento de la partida son los pilares del entretenimiento.