Teoría de la Selección Natural -Jugabilidad-
A nivel jugable hay muy pocos cambios en lo que es la fórmula Gears of War, y lo cierto es que tampoco hacen falta más para una ecuación que ha deparado algunas de las mayores alegrías para los fans del género shooter en los últimos años. No obstante hay que destacar una matización, y es que el primer capítulo parece todo menos un videojuego Gears of War, aunque es una apreciación que "tiene truco". ¿El motivo? En primer lugar a partir de uno de los capítulos del primer acto, y sólo durante unas determinadas partes, manejaremos a Cole Train en primera persona; algo muy llamativo dentro de una saga donde la simbiosis entre Marcus Fenix y el jugador fue constante y perfecta durante el pasado.
El abanico de armas se mueve dentro de lo habitual, aunque hay algunas novedades. Escasas, pero muy interesantes.
A esto hay que sumar el hecho de que los
Lambent ganan mucho peso en Gears of War 3, lo que supone también una forma de combatir muy diferente a lo visto en los dos primeros episodios. Decir que los
Locust son estáticos sería faltar a la verdad, pero decir también que su rigor táctico les hace pasar la mayor parte del tiempo pacientemente tras sus
coberturas esperando nuestro error sería mucho más preciso. Los Lambent por su parte, una disensión dentro de los temibles enemigos caracterizada por su luminosidad y su todavía más monstruoso aspecto, son la anarquía pura, con unos comportamientos que no se someten a los dictados de la saga en cuanto al uso de las coberturas se refiere y que, además, con sus tentáculos y sus ataques explosivos a distancia fulminan de un plumazo la lenta y sesuda jugabilidad basada en las coberturas a la que la IP nos ha venido acostumbrando obligándonos a estar en continúo movimiento. No es que sea un problema esta forma tan diferente de combatir, de hecho más adelante destacaremos la fortaleza que le insufla a la campaña las secciones que se salen del patrón Gears of War, no obstante nos llama la atención que se haya situado tan al comienzo de la aventura: cuando al iniciar el modo historia aficionado está deseando disfrutar de un Gears of War puro y duro y saciar su hambre de shooter con componentes tácticos tras tres años de espera, es cuando Epic Games introduce los elementos que más fuertemente se salen de lo que es tradicional en la IP.
Por lo demás, y salvo estas partes contra los Lambent marcadas por el frenetismo que tanto contrastan con la pausa habitual, el juego sigue a pies juntillas los dictámenes de la saga en todos los ámbitos. Sin cobertura estás muerto, sin una precisión milimétrica en el manejo de las diferentes armas eres carne de Locust, y sin la paciencia necesaria para escoger con exactitud cuándo saltar de un parapeto a otro o cuando abandonar un refugio para acometer una rápida y audaz acción ofensiva, desapareceremos de la paz de Sera con un sordo estertor y convertidos en un deformado amasijo de carne y sangre.
Los momentos épicos van a estar a la orden del día en Gears of War 3. El juego es una auténtica montaña rusa.
Hay secciones que nos sacan de la rutina, el "touchdown" de Cole o el breve pero genial paseo a bordo de una de las barcazas (dirigibles) Locust, son sólo algunos de los ejemplos que ayudan a sacarnos de la rutina. Que nadie nos malinterprete, nada nos gusta más en un Gears of War que cubrirnos y metódicamente ir aniquilando a nuestros enemigos con calma, pero lo cierto es que la diversidad que aportan las secciones que se salen de los patrones habituales de la franquicia ayudan a insuflar un fuerte componente de variedad que beneficia de forma notable al conjunto.
La campaña es, en definitiva, una explosión en la cara del jugador. Casi 15 horas nos llevará superarla en el nivel de dificultad Elevada, con una duración que aumentará generosamente si nos animamos a hacerlo después en el que se desbloquea: El clásico y desafiante Locura. Se trata de una experiencia, por lo tanto, larga y tremendamente satisfactoria, apoyada en el mencionado pulido extra que denota cada rincón del videojuego en todos los sentidos, y que se multiplica exponencialmente si decidimos disfrutar del Modo Historia en el épico cooperativo para cuatro usuarios. Jugar la campaña en solitario es genial, y los compañeros dirigidos por la IA hacen un trabajo fantástico con muy pocas pegas que interpelarles, pero disfrutar del título acompañados por nuestras amistades es una vivencia sencillamente magistral.
Todos Somos Supervivientes -Multijugador-
El cooperativo es, como decimos, el primer gran titular que nos deja Gears of War en sus modalidades de juego acompañado. La posibilidad de volver a disfrutar de la campaña individual en su modo estándar acompañados es fantástica como siempre, y el hacerlo acompañados ahora por otros tres usuarios en lugar del cooperativo para dos jugadores tradicional es una adición bienvenida. Podemos jugar uno con otro a pantalla dividida, pero como siempre la opción más recomendable es hacerlo a través de internet para disfrutar de una experiencia impoluta y ausente por completo de lag.
La violencia de la tercera parte alcanza extremos simplemente estratosféricos. Las nuevas ejecuciones son buena muestra de ello.
Volverán, además, las secciones en las que
dividir nuestros caminos, ahora de dos en dos, para revisitar partes inéditas de la campaña en un segundo visionado. Toda la campaña es muy divertida acompañados, y cabe destacar que el juego multiplica su robustez táctica si llevamos a cabo tácticas bien coordinadas entre los cuatro jugadores humanos. Como hemos dicho la
IA aliada es francamente buena, aunque no inmaculada si superamos la campaña con los bots controlados por "la máquina", no obstante el conjugar con nuestros amigos una táctica de fuego de supresión y flanqueo bien organizada y ver cómo sale bien ante nuestros ojos de manos de nuestra propia ejecución es una experiencia con pocos parangones en el mundo actual de los videojuegos.
En la entrega de este año se suma, además, un modo arcade; que aúna toda esta diversión cooperativa con un componente competitivo fantástico. Con esta modalidad se registrarán nuestras puntuaciones y nuestra efectividad en combate, y competiremos también con nuestros amigos para ver quién es el rey de cada capítulo. Una forma muy inteligente de aportar duración y valor a nuestra compra.
No obstante si hablamos de invertir horas debemos hacerlo de las modalidades multijugador competitivas, y es que ahí es donde los mayores fans de Gears of War van a dedicar en los próximos meses su tiempo para aupar al título de Epic Games un año más a lo más alto de los rankings de actividad de Xbox Live. ¿El secreto para conseguirlo? Una línea muy continuista en cuanto a modalidades jugables, puesto que están las mismas que aparecieron en Gears of War 2, resultando en un número total de seis: Duelo por Equipos, Zona de Guerra, Ejecución, Capturar al Líder, Rey de la Colina y Piloto.