Avance: LittleBigPlanet| 13 de agosto de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 3 |
| Interacción, puzzles y plataformas, la pequeña gran sorpresa de Sony. |
Una de las mayores sorpresas de los últimos años es Little Big Planet. Una propuesta original e innovadora como pocas, que ofrece una apasionante vuelta de tuerca al género de las plataformas. Juega, crea, construye y sobre todo comparte… Little Big Planet es todo eso y mucho más |
Sony tiene muchas propuestas en la manga para hacer de PlayStation 3 una consola inolvidable. Grandes títulos de acción, de aventuras, de deportes o de conducción se dibujan en el horizonte para llenar un, hasta ahora, pobre catálogo. Pero hay un uno de ellos que brilla con luz propia entre todo el amasijo de explotación de géneros y refrito de estilos; hablamos sin lugar a dudas de Little Big Planet.
Para entender Little Big Planet conviene pararse un instante a analizar la trayectoria reciente de su principal valedor, Chris Healy. Cuando Healy abandonó Lionhead, estudio en el que había pasado la mayor parte de su carrera como programador, decidió embarcarse en un pequeño y arriesgado proyecto basado en la interacción con las extremidades de un personaje. El juego en cuestión se llamó Rag Doll Kung Fu, y gozó de un éxito muy razonable a nivel comercial gracias a su distribución mediante Steam.
Tras estar en boca de todo el mundo gracias a este original videojuego, el siguiente proyecto de Healy, ya a bordo de Media Molecule, su nuevo estudio, ya se anunció como un lanzamiento de gran repercusión y como uno de las ofertas más experimentales y atractivas de PlayStation 3.
Obstáculos y objetos cuyo funcionamiento se aprende explorando, puzzles a resolver en equipo, modificación del escenario y personajes gracias a las herramientas del juego, un sistema de control pensado para aprovechar plenamente el mando de PS3 y su sensor de movimiento, novedosos modos de juego, miles de objetos disponibles y… un sólido sistema fisico en el que se sustenta un mundo tan creativo como alucinante. Si sus creadores ya destacaron en su momento con Rag Doll Kung Fu y su potente animación, espera a ver el sistema físico de LittleBigPlanet; prácticamente todo es controlable y está vivo.
Pequeño Gran Mundo
Muy original, muy innovador y muy bonito… Si, vale, pero ¿de que va Little Big Planet? Pues es muy sencillo y a la vez muy complicado de explicar, y quizá para entenderlo mejor haya que dividirlo en tres vertientes a la hora de realizar un primer acercamiento.
Por un lado tenemos un aspecto que eminentemente lo enlaza con el mundillo de los juegos de plataformas. Estamos ante entornos tridimensionales en los que la acción y los movimientos se realizan únicamente en dos dimensiones. Rocas, lianas, artefactos… el escenario está lleno de elementos, y para desplazarse por los diferentes niveles hay que llevar a cabo todo un ejercicio de ingenio de tal modo que aprovechemos todos los elementos en nuestro favor.
En segundo lugar hay que destacar el que quizá sea el elemento más relevante de Little Big Planet, el de la creatividad. Todo en este juego está orientado hacia el tener total libertad y crear objetos y disponerlos a nuestro gusto. El término Sand Box (habitualmente empleado para juegos conocidos vulgarmente como “tipo GTA”) nunca ha bautizado mejor a la pertenencia de un juego a un determinado género, y es que el concepto de libre albedrío en realidad se ajusta mucho más a Little Big Planet que al propio Grand Theft Auto.
Todo está a nuestra disposición para modificarlo, situarlo donde deseemos o crearlo de la nada. Podemos modificar desde el aspecto de los personajes hasta el del mundo que los rodea, y las herramientas que el juego pone a nuestra disposición para hacerlo son tan sencillas como completas y llenas de posibilidades.

