Si ves runas vikingas por todas partes, es porque un ciego en el siglo XIX las sacó de las lápidas y dos siglos después acabaron en la cultura popular

Las runas que puedes ver en videojuegos, televisión o asociadas a grupos de rock, se fueron transformando lentamente a lo largo de 200 años

Alberto Moral

Editor - Guías

Estás jugando a Diablo, y te cae una runa como botín; estás viendo Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, y Hermione Granger (Emma Watson), suelta que las runas son la mejor asignatura en Hogwarts; estás escuchando un tema de Led Zeppelin, y al mirar su portada e iconografía ves algo que se parece a las runas. Este elemento tan misterioso como extendido del folklore nórdico tiene unos origenes crípticos pero muy curiosos.

Y una interesante paradoja en su concepción: son una "mentira" desarrollada a lo largo de 200 años. Primero por culpa de un pensador que se quedó ciego durante casi un año después de operarse de cataratas, luego recogidas por uno de los peores regímenes de la historia, y acabaron en tus grupos de rock, películas, juegos y videojuegos favoritos.

Una partida de Teléfono con runas que duró 200 años

Digamos que la evolución de las runas dentro de la cultura popular puede verse como una partida de el juego de El Teléfono que ha durado casi dos siglos. Todo comienza en el siglo XIX, cuando la idea de "vikingos" no era para nada la que tenemos hoy en día. Sí, eran tribus que vivían de la conquista, y también fieros guerreros, pero su iconografía y aspecto estaban lejos de la grandilocuencia y pavor que inspiraban sus leyendas, y en concreto su misticismo y magia. Todo eso cambió gracias a la convalecencia de un pensador austríaco que vivió entre los siglos XIX y XX: Guido von List

Previamente, a la "revelación" de List, el compositor Richard Wagner con su Anillo de los Nibelungos convirtió al panteón nórdico en parte de la identidad cultural alemana (algo que tendría funestas consecuencias para Europa y el mundo al inicio del segundo tercio del S.XX). El caso es que en su ópera magna se referenciaban entre otros elementos las runas: la escritura de ese mundo fantástico y divino de los pueblos del norte; grabada en piedra y madera para resaltar su poderío sobre el papel o los pergaminos. 

Entra en escena Guido von List, pensador y escritor austríaco y responsable del resurgimiento del neopaganismo germánico y la magia rúnica de finales del XIX. En 1902 se sometió a una operación de cataras, y durante casi un año se quedó ciego. En esos 11 meses, su pensamiento se centró en asuntos esotéricos, que junto con el prolongado periodo de falta de visión (y plausiblemente por los efectos de las medicinas que debía tomar durante su convalecencia) le llevaron a imaginar y a tener visiones sobre cómo -entre otros temas- podrían haber evolucionado las runas que previamente había estudiado en lápidas y piedras antes de tener que operarse. 

Originalmente las runas no tenían esa forma tan críptica, fueron las alucinaciones de List las que hicieron que se transformaran en los símbolos que conocemos hoy. Sus estudios y conclusiones sobre el tema fueron recogidas en su libro Das Geheimnis der Runen (Los secretos de las runas), y enfatizaban a esta "escritura ancestral" -como la define- era una forma de "tecnología de poder oculto". No eran palabras, eran ideas y pensamientos capaces de ser canalizados en forma de poder. 

El caso es que, ya bien entrados en la primera mitad del S.XX, la Alemania de los años 30 con uno de los peores dictadores de la historia al frente se apropio de buena parte de sus ideas (al igual que de las teorías de Nietzsche y de la obra de Wagner) para dotar de identidad al régimen que arrasó Europa en la Segunda Guerra Mundial. Sin ir más lejos, el símbolo del instrumento más aterrador del Reich, el que los oficiales de las SS lucían en sus uniformes o gorras, era una runa de las que List recogió en su libro. Al final de la guerra las runas vikingas de List fueron consideradas un tema tabú por hacer apología de todas las atrocidades cometidas durante el conflicto.

La explosión de las Runas en la cultura popular

Pero sorprendentemente, el tabú no consiguió que desapareciesen; al contrario, lo amplificó. La responsable fue la música, concretamente el rock contracultural británico de los 60 (no, los Beatles no...) que buscaba romper con la moralidad cristiana. Grupos como Led Zeppelin se valieron de glifos en las portadas de sus álbumes: dos de ellos eran runas tomadas de libros de referencia rúnica (¿tal vez Das Geheimnis der Runen?). El Metal recogió esa iconografía y la perpetuó, adoptando también la mitología escandinava, con exponentes tan conocidos como el álbum Blood Fire Death (de Bathory, 1988), considerado uno de los discos fundacionales del viking metal por sus letras sobre el Ragnarök y la mitología nórdica.

Esta tendencia o "fiebre" por lo rúnico a través del rock se expandió a casi todos los estratos que conforman el imaginario cultural: runas como potenciadores en juegos de rol clásico como D&D; el idioma escrito de los enanos del Señor de los Anillos de Tolkien con base rúnica; J.K. Rowling introduciéndola como un lenguaje que los magos de Hogwarts estudiaban para desentrañar misterios; videojuegos como Diablo II introduciéndolos como mecánicas de potenciación y expresiones del poder para nuestros personajes (justo lo que List argumentaba en en su libro, y de hecho en el reciente Diablo IV tienen un papel también importante).

Y ya no digamos la afición por todo lo vikingo que se ha reforzado gracias a películas, comics o series como "Vikings" a lo largo de todos estos años, llegando incluso a "mutar" la ambientación de muchas sagas (como Assassin's Creed con Vallhala o God of War) hacia lo nórdico y lo vikingo. Todo porque un hombre que se quedo ciego casi un año tuvo unas visiones que configurarían buena parte del imaginario cultural contemporáneo.

En 3DJuegos | La gran ventaja del tiburón blanco no está en sus dientes, está en un cuerpo más caliente que el mar. Con el agua a más de 17 grados, se ha vuelto un problema

En 3DJuegos | La epidemia que mató a 100.000 atenienses y le regaló la guerra a Esparta tenía un síntoma que ninguna enfermedad conocida explica

Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com

VER 0 Comentario
VÍDEO ESPECIAL

2.558 visualizaciones

20 RPG buenísimos PERO OLVIDADOS

El mundo de los videojuegos es amplio y está lleno de aventuras grandes y ambiciosas, pero el género que más solemos asociar a esto es el de los RPG. Tal es así que hay auténticas obras maestras que, simplemente, han caído en el olvido. Y de esas venimos a hablar hoy.En el nue...