Devolver Digital presenta Dark Scrolls, un nuevo juego de acción y plataformas de los autores de Gato Roboto
Así de primeras puede que su nombre no te resulte familiar, pero si te digo que son los autores del notable Gato Roboto, y que también han hecho los no menos divertidos Gunbrella o Demon Throtle la historia cambia, ¿verdad? Si es así te alegrará saber que el equipo de Doinksoft ya tiene nuevo juego en el horizonte, y por lo que he probado, está a la altura de lo que podrías esperar de este cada vez más reputado estudio independiente. Vaya, que me ha tenido la última semana echando partidas una tras otra, enfrentándome al durísimo reto que supone completar este juego de acción y plataformas que en ciertos aspectos me ha recordado a obras legendarias como el memorable Ghost'n Goblins de Capcom. No es exactamente lo mismo, que quede claro, pues Dark Scrolls apuesta por el modelo de los roguelike; pero a la hora de pelear y recorrer sus niveles, tiene ese estilo tan propio de los juegos 2D de finales de los 80 y principios de los 90.
Pese a su apariencia caricaturesca, la acción de Dark Scrolls es caótica; no perdona los fallos y te obliga a estar siempre en constante movimiento esquivando trampas y monstruos. Para sobrevivir a este infierno puedes encarnar a nueve héroes con sus propias habilidades, de los cuales yo he podido poner a prueba a cuatro de ellos: un guerrero más fuerte y con capacidad de caer sobre los enemigos (un poco a lo DuckTales o Shovel Knight), un mago con rango de ataque mayor, menos potencia pero un movimiento de esquiva muy útil; un asesino que puede impulsarse hacia arriba lanzando sus cuchillos, y hasta un perrito que tiene gran movilidad y un ladrido capaz de atravesar cualquier obstáculo. Como digo, cada uno de estos personajes te permite afrontar la acción con los matices suficientes como para que se sienta distinto, lo que viene genial para sacar partido a otra de las fortalezas de Dark Scrolls: su modo cooperativo para dos jugadores.
"El juego brilla realmente cuando lo juegas con otra persona, pero también es genial en solitario", avisan sus autores. Y no mienten. Si vas solo el desafío puede ser mayor, pero es asumible e indudablemente divertido. Pero cuando te juntas con un amigo la acción se transforma en un festival de golpes, saltos y esquivas imposibles que dotan al juego de un nivel de frenetismo con el que es difícil no pasarlo bien. Y no exageraba cuando decía que no puedes dejar de moverte, pues además de los monstruos que no dejan de aparecer de todas partes, incluso de bajo tierra, el nivel también 'avanza' imparable obligándote a avanzar con él para evitar morir aplastado por un obstáculo.
Un sálvese quien pueda con sabor a los 80
Echarse una partida a Dark Scrolls se siente como volver 30 años atrás en el tiempo en el mejor de los sentidos. A nivel gráfico, ya lo puedes ver, no es que hablemos de un videojuego especialmente bonito ni tampoco original, pero una vez te metes en acción, funciona bastante bien. Sobre todo porque es muy visual a la hora de mostrar por dónde va a aparecer un nuevo enemigo, o incluso, marcando la trayectoria de las decenas de proyectiles que vas a tener que esquivar en cuestión de milésimas de segundo (sí, tiene un punto de bullet helm que me encanta). Los niveles de Dark Scrolls se generan siempre de forma procedimental, aunque su estructura parece ser siempre la misma: hay una batalla bonus de la que extraer mucho dinero, una visita a la tienda de Bruce & Goose que nos permite comprar mejoras, y el combate contra el jefe final.
Cada nivel, eso sí, tiene sus particularidades. No es que sean muy distintos entre sí a nivel mecánico, pero sí plantean nuevos desafíos, sus enemigos pelean de forma única y puede que haya alguna que otra trampa que te saque de tus casillas. Por ejemplo, hay un nivel donde el agua te puede impulsar para llegar a zonas elevadas, y otro en el que te mueves rodeado de lava… que quema, claro. E insisto mucho en la dificultad porque, como digo, hablamos de un juego muy de la vieja escuela. Así que sí, vas a morir un montón. Y es aquí donde entra la parte roguelike. No es que acumules armas, pero sí generas una serie de diamantes que luego puedes usar para comprar mejoras permanentes (y complementos estéticos) que te harán algo más llevadero este recorrido.
Además existen distintas rutas hacia el castillo. Por ejemplo, la primera bifurcación requiere que pagues un dineral a un troll (cómo no), que te puede permitir el paso por una zona más tranquila, o bien mandarte bajo el puente para que escapes de allí con vida. Al final de cada fase recibes una mejora de salud, y al entrar al tercer nivel, por ejemplo, también te dan opción de mejorar tu arma… a costa de pagar otra importante suma de dinero. La cuestión es que existen varias formas de avanzar, y ya te adelanto que si quieres oro, vas a tener que jugar muy bien para que el multiplicador de puntos te recompense con más dinero. En este sentido, me ha costado no reírme con la descripción que el equipo de Doinksoft hace de su propio juego.
"Cada vez que busco 'roguelike' no encuentro lo que busco. Me sale un juego de póker, un pachinko, una emotiva historia sobre un dios griego o un juego de cartas de Yu-Gi-Oh. ¿En qué se parecen eso a un dungeon crawler por turnos de los años 80, aquellos en cuadrícula, que podías jugar en la línea de comandos con los atajos de vim? ¿Que tienen un componente de 'aleatoriedad'? Patético. Y aquí estoy yo, siendo parte del problema. Con lo fácil que sería llamarlo Metroidvania también", bromea el creativo Cullen Dwyer.
Hay que ser muy bueno para superar con éxito las primeras fases del juego, así que llegar hasta el final parece una odisea. Lo bueno es que la acción, al menos en estas primeras horas de partida, es bastante divertida. Me gusta el ritmo de los combates y también sorprenden las batallas contra jefes, que no están nada mal. Cada uno tiene sus propias mecánicas, con diseños que son puro años 80. Con las mejoras que compras en estas incursiones puedes hacer uso de una habilidad especial que desencadena, en orden, todas las ventajas por las que has pagado. Así que de repente puedes lanzar bombas, ser invulnerable durante unos instantes, ganar velocidad o provocar daño por fuego… por citar solo algunas de las que he visto.
En definitiva, Dark Scrolls me ha parecido un juego realmente divertido. Apenas he visto una pequeña parte de lo que ofrece, pero es muy prometedor. Además tengo curiosidad por saber qué otras clases de personaje podemos controlar, aunque en el tráiler ya se han dejado ver un chef que ataque con filetes de carne o hasta una rata saxofonista. ¿Cuándo se pone a la venta Dark Scrolls? Por ahora sabemos que se estrenará en PC y Nintendo Switch este mismo año, pero sin una fecha de lanzamiento concreta.
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