Los Ratones ha dejado en evidencia el sistema competitivo de League of Legends
Pocas veces una mala decisión había quedado expuesta de una forma tan evidente. Durante el pasado fin de semana, la competición europea de League of Legends vivió uno de los momentos más vibrantes de su historia. Lo que debía decidirse es si Los Ratones, un nuevo equipo que es a la vez el más odiado y el más amado de Europa, completaba lo que estaba siendo una remontada milagrosa. Eran un equipo de segunda que muchos consideraban invitado a la competición 'por enchufe' y que, aun encima, tenía en su plantilla a jugadores que generan opiniones enfrentadas en la comunidad.
Los Ratones han conseguido algo que la gran mayoría de clubes que participan en el competitivo de League of Legends no han sido capaces de lograr en cinco años: no dejar a nadie indiferente. Es una organización carismática que, además, eleva el interés de una competición cuyas cifras de audiencia comenzaban a mostrar un notable declive. De acuerdo con Esports Charts, los cinco partidos más vistos de todo LEC Versus tenían como protagonista al equipo. En tres de ellos fueron jugados por ellos mismos y en otros, aunque no participaron, los resultados decidían si pasaban de fase o no. Fuera apoyándolos o deseando su derrota, todo el mundo quería ver qué ocurría con ellos.
Aquí uno puede preguntarse cuál es el problema. Los Ratones es una organización capaz de asumir el rol de héroe o villano en función de la situación que ha logrado volver a despertar interés por una liga que necesita toda la ayuda posible. Si somos tan negativos es porque el equipo desaparece ya mismo de la máxima competición y no hay ninguna garantía de que vaya a volver. Todo porque hace siete años Riot Games decidió crear una liga franquiciada al estilo estadounidense que desde entonces ha estado habitada por muchos equipos que han tenido más una presencia testimonial que ganas de hacer las cosas bien.
La próxima competición de League of Legends será peor
El funcionamiento de la LEC, que es la máxima competición europea de League of Legends, es bastante simple. Los equipos son dueños de su plaza en la liga y no hay ascensos ni descensos. En este sentido, la única forma de entrar a la competición es comprando la plaza a un club que ya esté en la liga. El problema es que solo hay diez equipos y muchos de ellos no están interesados en vender. Esto hace que, a lo largo de los años, los precios hayan oscilado entre los 10 y los 35 millones de euros. Caedrel, streamer y dueño de Los Ratones, estima que ahora costaría unos 20 millones de euros hacerse con ella.
"Voy a ser realista. Nunca pagaremos 20 millones. No tiene ningún sentido para nadie en la situación actual de los esports, especialmente League of Legends. Es una auténtica estupidez. Por mucho que quiera competir en LEC es una estupidez (...) El aspecto financiero no tiene sentido", decía el mencionado Caedrel en una retransmisión en directo. Fue aquí donde Riot Games intervino y se inventó un nuevo formato de competición para el comienzo del año. Un 'split' de LEC que sustituiría a la poco interesante edición de invierno y en el que participarían dos equipos invitados que no habían pagado por la plaza. De ahí la acusación de ser unos enchufados.
La cuestión es que en este LEC Versus se ha demostrado que la presencia de Los Ratones ha sido positiva para la competición. Además de las mencionadas cifras de audiencia, el equipo ha tenido un rendimiento deportivo aceptable, superando en la clasificación a dos clubs con plaza en LEC y quedándose fuera de la siguiente fase por ser uno de los dos perjudicados en un empate entre tres organizaciones. Por si fuera poco, lo tenían todo para ganar la partida que les metía en los 'playoffs' y fue un error puntual de su mejor jugador (Nemesis) lo que les condenó. La derrota llegó con esa crueldad especial que hace que las competiciones sean, precisamente, competiciones.
Toda esta narrativa formada alrededor de Los Ratones deja ahora una sensación de vacío, como si fuera una serie genial que se ha cancelado sin motivo después de la primera temporada. Tras LEC Versus, la competición europea de League of Legends volverá a la normalidad con una edición de primavera en la que solo participarán los diez equipos con plaza y que, seguramente, será bastante más aburrida. Incluso Ibai Llanos, en su momento molesto con Riot Games por la situación, ha defendido en su retransmisión en directo que esta había sido probablemente la mejor fase regular que la competición europea de League of Legends nos ha dejado en los últimos años.
El problema es que no es la primera vez que la liga no puede incluir a un equipo que realmente tendría un efecto positivo en la competición. Karmine Corp, otro de los clubs más seguidos de acuerdo a cifras de espectadores, tuvo que sufrir y mucho para conseguir financiación como para comprar la plaza. Otro ejemplo cercano es el de Movistar KOI, primero asociándose con una empresa que terminó manchando su imagen al incurrir en impagos y de la que tuvo que separarse a toda velocidad y luego necesitando asociarse con otras dos grandes compañías para estar en la liga. Ahora además de Los Ratones tenemos a Gentle Mates, un equipo francés que, aunque no cae particularmente bien en España, tiene una base de seguidores bestial y cero posibilidades de estar en LEC.
Cuando Riot Games franquició las competiciones de League of Legends, cometió un error gigantesco. No solo participó activamente en la creación de la burbuja de los esports incentivando unas inversiones monstruosas que nunca fueron sostenibles económicamente, sino que cerró de forma permanente un ecosistema que todavía estaba en pañales. La principal consecuencia, que aún la estamos pagando siete años después, es que estamos viendo una versión subóptima de un producto que apenas podría justificarse incluso ofreciendo su mejor versión. Es verdad que a cambio se han evitado problemas de maltrato a los jugadores e impagos, pero existían otras formas de alcanzar también este objetivo.
Hay varias soluciones posibles, pero todas parecen tan sencillas como inviables. Riot Games podría recomprar las plazas a los equipos y reformular completamente la competición, pero difícilmente invertirá alrededor de 200 millones en un momento en el que League of Legends está en crisis económica. También podría aumentar el número de franquicias e invitar a Los Ratones a la liga, pero eso también implicaría compensar a los clubs que ya están en la competición y solo sería una solución temporal al problema. Lo que casi todos vemos es que la situación está convirtiéndose en un sinsentido. Todo el mundo quiere frescura, nuevas narrativas, equipos y un formato dinámico; pero el sistema actual promueve todo lo contrario.
La LEC podría ser más de lo que es y, lo que creo, es que no puede permitirse desperdiciar ni una gota de ese potencial. La renovación de League of Legends el año que viene debería ser el momento de tomarse las cosas en serio, pararse a pensar y plantear una reestructuración total del sistema en aquellas regiones que lo necesitan. A fin de cuentas, si el juego quiere plantearse sus próximos quince años de vida debería cuidar también el que ha sido uno de sus grandes pilares durante los quince primeros. Desde luego, ver cambios en el horizonte ayudaría a disfrutar de un año que apunta a ser de transición.
En 3DJuegos | ¡Nuevo evento de PlayStation! Apunta, porque ya hay fecha y hora para una presentación que desvelará los próximos juegos de PS5.
En 3DJuegos | Lo calificaron como de lo peor de Steam, pero Overwatch empieza su remontada antes de sus grandes cambios.
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario