Jugamos al nuevo videojuego de Milestone, un juego de coches con estética anime que no deja indiferente
Los juegos de conducción de coches han crecido mucho en los últimos 10-15 años, pero curiosamente lo han hecho más en la simulación que en el arcade. No es que no haya ejemplos, porque ahí están títulos como Horizon Chase Turbo, Parking Garage Rally Circuit o incluso el reciente iRacing Arcade (que, de todas formas, se basa en la realidad), pero sí llevo tiempo sintiendo que faltaba un videojuego realmente disruptivo y lleno de fantasía.
Screamer es la respuesta a ese deseo, no tengo ninguna duda. El nuevo juego de Milestone me ha sorprendido, sobre todo porque el estudio italiano ha sido valiente. Eso tiene sus cosas buenas y malas, y tengo mucho interés en ver qué opinan otros jugadores, porque creo que habrá opiniones dispares en este caso, más de lo que muchos esperan. Lo que es evidente es que estamos ante la mejor obra del estudio en mucho tiempo.
Si leíste mi análisis de Ride 6 viste que le metí un palo tremendo a Milestone, porque su ambición desmedida está haciendo que sus videojuegos tengan cierta mediocridad. Por suerte, Screamer rompe ese patrón. Te confirmo que es una obra trabajada, pulida, con mucho contenido, aunque se nota que Unreal Engine 5 se les atraganta a los italianos, pero del rendimiento (en PC) te hablaré más adelante. Pero, sobre todo, es original. Y lo aplaudo. Es diferente, no solo en el planteamiento, mezclando el género con el anime y las novelas visuales, sino también en el control. Es tan único que te parecerá muy raro al principio, pero acaba convenciendo. No todo es de color de rosa, pero mi sensación general es buena. Me he divertido. Me he picado. Y he querido seguir jugando. Eso es lo más importante. Análisis de Screamer.
Una locura en la pista: Screamer es el arcade que necesitábamos
Como te contó mi compañero Sergio Martín, la saga Screamer nació en los 90 y este juego es una especie de reinicio. Sinceramente, más allá de la curiosidad, para mí es como una nueva franquicia, porque tiene poco que ver con aquello. Pero sí, viene de lejos, aunque lo que nos importa es el ahora. Lo primero es que entiendas bien qué es, porque considero que hay un poco de confusión.
Screamer (2026, Milestone) es un videojuego arcade de conducción de coches con elementos de novela visual y estética anime. Se inspira en un mundo futurista y basa la gracia de sus carreras en el Echo, una extraña tecnología que convierte a los vehículos en elementos de combate. De esta manera, las pruebas no sólo miden la velocidad de los participantes, sino que también ponen a prueba su capacidad estratégica.
La conducción, por tanto, está orientada a maximizar los efectos del Echo para poder atacar a los rivales y, también, para protegerte de sus embestidas. Pero antes de llegar ahí, te explico lo básico, porque hasta eso es diferente. Para acelerar y frenar usas los gatillos, como en los juegos actuales, pero el giro no se hace sólo con el stick izquierdo: es necesario derrapar haciendo uso del stick derecho. El juego te explica que, si combinas ambos sticks al girar, serás más rápido en curva. Es cierto, pero es que el coche sólo gira bien derrapando; no rota prácticamente nada si sólo usas el stick izquierdo y sólo te valdrás de esa palanca para movimientos suaves en las rectas. El derrape que haces con el stick derecho es fundamental para tomar rápidamente las curvas, así que es una mecánica clave.
Al principio es raro pero, cuando llevas un rato jugando, te acostumbras. Mola, la verdad. Donde más lo he disfrutado es en circuitos revirados, porque el derrape brilla más ahí y es complejo saber cuándo iniciar el giro, pero también es satisfactorio cuando lo clavas. Cuesta dominarlo y es complicado ganar en la dificultad más alta. Al final he jugado en la media y, aún así, hay que jugar muy bien, porque la IA es realmente rápida y te pone a prueba.
Mientras derrapas ganas energía para realizar los Impulsos, que son turbos temporales (como si usaras una seta en Mario Kart). También obtienes la carga subiendo de marcha en aceleración en el momento justo, por ejemplo. Es importantísimo que estés todo el rato generando la energía, no sólo para conseguir los Impulsos, sino porque usarlos te abrirá la puerta para atacar u obtener un escudo para protegerte.
Cada Impulso usado carga la barra de Impacto, que te permite realizar un ataque brutal a un contrincante. Si golpeas de lleno, puedes provocar un K.O., lo que le retrasa unos segundos. Tiene ese punto sacado de Burnout, aunque acertar en esos momentos no es sencillo, porque tu coche se lanza como una exhalación hacia delante para atacar y es complicado controlarlo. Es más, si fallas estrepitosamente puedes explotar tú.
Si tienes paciencia y acumulas Impactos sin usarlos, puedes entrar en el modo Overdrive. Tu coche gana un aura similar al de un Saiyan cargando energía y obtiene una gran velocidad, además de ser letal en esos momentos (siguiendo el símil, es como la estrella en Mario Kart). El problema es que tu coche se vuelve muy vulnerable y explota al mínimo golpe. De hecho, algunas veces he preferido no usarlo. Hay que usar la cabeza.
Por si todo esto fuera poco, los personajes y sus coches tienen unas habilidades únicas que se activan de diferente forma mientras conduces, dándote ventajas especiales. Además, tienes que tener en cuenta que cada vehículo tiene unas características distintas. Aunque no se puede ver explícitamente (no hay un sitio en el que se vea el giro o la velocidad de cada uno), te aseguro que se siente fácilmente al conducir.
Las carreras son espectaculares, y están llenas de golpes, adelantamientos, explosiones… Es un festival de adrenalina. Es una propuesta caótica, pero muy divertida. Y tienes que jugar muy concentrado. Cualquier error se paga muy caro y puede ser complicado remontar, y eso me ha hecho gritar de rabia y picarme. Pero lo digo como algo positivo. Es un arcade orgulloso de serlo y lleva al extremo sus mecánicas.
Los tipos de prueba en los que puedes correr son variados: hay carreras al uso, por equipos, duelos, puntos de control (debes ir de una puerta a otra en un tiempo determinado, como un Time Attack), contrarrelojes y pruebas de Overdrive (aquí el objetivo es aguantar lo máximo posible sin explotar, así que se premia el ser cuidadoso). La variedad me ha parecido más que suficiente.
Por cierto, quiero destacar algo, por si no te has dado cuenta: la conducción está planteada para que todo lo que hagas tenga influencia. Cambiar de marcha bien y derrapar en las curvas te da energía. Con ella, usas los Impulsos. Y, gracias a utilizarlos, obtienes el poder necesario para conseguir un escudo o atacar al resto de rivales. Es un sistema que funciona muy bien y tiene en cuenta todos los aspectos del manejo. Un acierto.
Screamer: un anime con una historia muy adulta
He empezado por la conducción porque creo que es lo primordial. Screamer es entretenido en pista y eso es lo más importante. Es lo mejor del juego. Porque a partir de ahora verás más peros por mi parte. El título cuenta con varios modos de juego, pero me centro primero en el principal, El Torneo. Aquí es donde vivirás la historia y conocerás el trasfondo de los personajes. Por cierto, los desbloqueos se obtienen jugando en cualquier modo.
El Torneo consta de más de 100 episodios y dura unas 15-20 horas. Este valor diferirá entre jugadores, porque depende mucho de la dificultad a la que juegues (puedes cambiarla en cualquier momento), de lo que te atasques en las carreras (debes cumplir unos objetivos muy concretos para avanzar en el relato) y de lo rápido que pases los diálogos. Más allá de estos matices, me esperaba algo más corto y me ha sorprendido lo grande que es.
Por desgracia, la historia en sí no me ha convencido tanto. Básicamente, los screamer son pilotos que participan en una extraña competición que ha organizado una persona misteriosa y sospechosa. Hay cinco equipos con varios integrantes (líderes y miembros) que luchan por conseguir el premio millonario que se lleva el vencedor. Salvando las distancias, me ha recordado un poco a El Juego del Calamar.
Y lo ha hecho, sobre todo, porque los screamer tienen una historia personal profunda, una carga que no les deja avanzar. El relato tiene un tinte muy adulto, con viejos traumas, traiciones, romances, e incluso coquetea con el suicidio, pero está mal llevado. Hay una parte de contexto de la que nunca se habla y debes rellenar huecos poco a poco conforme avanzas. Eso sí, esconde sorpresas… El final te llevará a un sitio que no esperas.
Cuando pasan las horas, atas cabos y entiendes un poco mejor lo que sucede, pero no me ha enganchado. Tampoco le favorece su presentación tipo "visual novel". Aunque hay algunas cinemáticas, las puedo casi contar con los dedos de las manos. Considero que el formato rompe el ritmo y le pega poco. Si vienes de una carrera de 5 vueltas con explosiones y golpes por doquier, corta el rollo.
No ayuda que no haya un protagonista claro (quizá Hiroshi). Todos son importantes y saltas de un personaje a otro. No sabes bien a quién apoyar o en qué trama se centra el relato. Es una lástima, porque hay una intención por hacerla especial. Por ejemplo, cada screamer tiene una personalidad muy marcada. Hay soldados, científicos, criminales o superestrellas, así como personas más perdidas, y son de diferentes partes del mundo.
Eso último no es baladí. Screamer está traducido en sus textos al español, pero tiene doblaje, aunque uno muy especial. Resulta que cada personaje es de un lugar diferente, así que oirás a screamer hablar en inglés, alemán, japonés, italiano… Entre ellos se entienden bien sin necesidad de adaptar su lengua. Es algo muy llamativo, como también lo es la ausencia de un screamer que hable español.
Los capítulos de la historia suelen tener siempre el mismo formato: primero, un poco de relato a través de la novela visual; después, una prueba; y, para terminar, otro momento para avanzar en la narrativa. No se cumple siempre el patrón, porque hay algunos episodios que se resuelven sólo con diálogos, sin que haya intervención en pista, pero en líneas generales es la manera de vivir El Torneo.
Sí tengo que decirte que este modo es el mejor para dominar Screamer. Ten en cuenta que te van introduciendo las mecánicas poco a poco. Al principio no atacarás a nadie, por ejemplo. Eso te permite ir entendiendo de forma muy gradual cómo funciona el videojuego, lo que te va a ayudar mucho en el resto de modos. Eso me ha parecido inteligente por parte de Milestone. El Torneo es como un "gran tutorial" para el modo Arcade.
Pero es importante que tengas claro que debes darle varias horas de margen para que El Torneo saque su potencial. Tengo curiosidad por ver si los jugadores van a aguantar hasta llegar a ese momento o abandonarán la historia antes. Tienes que saber a lo que vas y conectar con el título. A mí me ha convencido porque es divertido en pista, pero el relato puede llegar a cansar porque no es tan bueno. Eso puede alejar a mucha gente.
Lo que me ha frustrado de verdad del modo historia son los objetivos de algunas carreras. Para pasar al siguiente capítulo debes cumplir una meta concreta en la prueba que toque. Algunos de esos desafíos son un dolor de cabeza, especialmente en las carreras por equipos. En estas dependes de que tus compañeros de la IA actúen bien y no siempre lo hacen. Parece que algunos retos están hechos para bloquearte el avance a propósito.
Fuera de este modo principal, es posible ver contenido de arte del juego, personalizar los vehículos (estéticamente) y entrar en los modos Multijugador y Arcade. Del primero no te puedo hablar, porque en el periodo de análisis no he encontrado partidas para experimentar si va bien o no. De hecho, hay un apartado que me sale bloqueado y no tengo claro si serán carreras ranked o qué. Por cierto, hay pantalla partida local hasta para 4 jugadores.
Del Arcade sí puedo comentarte mis impresiones. Aquí, básicamente, escoges uno de los personajes desbloqueados y creas carreras para jugar contra la máquina. Lo que sería una partida libre, vaya… Si no fuera porque hay varios apartados de Desafíos que están mal planteados. Lo están porque, aún llamándose como se llaman, los objetivos a superar no están definidos. Me parece incomprensible.
Lo único que te aparece son los tiempos o la puntuación de otros jugadores, pero no una meta que proponga el juego. De esta manera, es difícil de comprender qué debes hacer para ganar o avanzar en los diferentes submodos que hay aquí. Y son importantes, ¿eh? Porque muchos de los logros de Screamer se consiguen superando estos desafíos. Me parece algo tan extraño que me pregunto incluso si será algún error temporal.
Y si no lo es, urge que se pongan objetivos medibles y alcanzables, porque si no puede haber confusión entre el público. Eso significaría que Screamer se puede caducar muy rápido. El Arcade es lo que va a hacer que muchos le echen decenas de horas, pero si no queda claro qué hay que hacer, puede que no logre el objetivo de alargar la vida del videojuego. Es un detalle pequeño, pero que puede marcar la diferencia.
Espectacular visualmente, pero con optimización mejorable
Quiero terminar con el apartado visual y sonoro. Screamer es una pasada a la vista, es así. Los coches son espectaculares, con diseños únicos, agresivos y futuristas. Los circuitos no se quedan atrás: hay varios biomas con un montón de pistas, con trazados urbanos cyberpunk u otros en mitad del bosque. También me ha gustado la variedad, con pistas rápidas y otras llenas de curvas (alguna tiene hasta atajos…).
El estilo artístico es un acierto y le va como anillo al dedo, y se beneficia de unos gráficos impresionantes, que impactan especialmente de noche, con lluvia o cuando el sol te pega de cara. La parte negativa es que Unreal Engine 5 sigue siendo difícil de optimizar para Milestone. Con una 4080 en mi PC, he tenido que jugar en Alto y Frame Generation activo para alcanzar bien los 4K y 60 FPS.
Se ve genial así, pero mi mayor problema con esa configuración es que el FG no ha funcionado bien del todo (mis drivers están actualizados). He notado un frame pacing raro y, sobre todo, una sensación visual parecida al stuttering (el FG no provoca stutters como tal, pero es la forma más sencilla que tengo de explicártelo). Sin Frame Generation no alcanza los 60 FPS ni de broma. En consolas no he podido probarlo.
Por último, quiero destacar el trabajo realizado con el sonido. Más allá de lo llamativo del doblaje a varios idiomas a la vez, destaca mucho la banda sonora que te acompaña en las carreras. Son ritmos cañeros, que funcionan muy bien con la experiencia tan loca que vives en las carreras. Soy de quitar la música en este tipo de juegos y aquí no lo he hecho. Con eso te lo digo todo.
Pura adrenalina
Screamer es un arcade valiente y diferente. Su sistema de conducción es original, exigente y divertido, lo que hace que las carreras sean un auténtico espectáculo. Sin embargo, la historia no está a la altura y los modos de juego no me han convencido. Aun así, me lo he pasado muy bien: es caótico, intenso y tiene personalidad propia, y eso ya lo convierte en una propuesta especial dentro del género.
- Es un arcade puro. Apuesta por una propuesta diferente dentro del género, con identidad propia.
- La conducción es su gran virtud. El sistema basado en derrapes con el stick derecho y la gestión del Echo es original.
- El combate en carrera marca la diferencia. Impulsos, Impactos, Overdrive y habilidades únicas hacen que sea espectacular.
- La historia no está a la altura. Tiene ambición y un tono adulto, pero es floja.
- Top visualmente, pero exigente técnicamente. Impacta, pero en PC la optimización con Unreal Engine 5 es mejorable.
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario