Seamus Blackley, uno de los creadores y diseñadores de la Xbox original, habla sobre la salida de Phil Spencer y el papel de Asha Sharma
Este febrero ha sido particularmente complejo para Microsoft. Aunque es cierto que la industria del videojuego vive una crisis rampante, la salida de Phil Spencer y Sarah Bond de la cúpula directiva de Xbox ha sido un mazazo de esos que van a dar de qué hablar durante semanas —y meses—. Una situación que ha llevado a Seamus Blackley, uno de los padres fundadores de Xbox, a salir a la palestra para hablar de la compañía y de cómo Asha Sharma, nueva CEO de Xbox, podría acabar con ella de la noche a la mañana.
En una extensa entrevista con GamesBeat, Blackley comenzó recordando los orígenes "imposibles" de Xbox, cuando un pequeño grupo de empleados —entre ellos Ed Fries u Otto Berkes— logró convencer a Microsoft de entrar en un mercado dominado por Sony y Nintendo. Aquel proyecto, nacido a contracorriente, terminó cristalizando en una consola lanzada en 2001 que perdió miles de millones en su primera generación, pero que sentó las bases de una marca capaz de innovar, aprender de sus errores y construir una identidad propia dentro del sector del entretenimiento interactivo.
Sin embargo, ha pasado mucho tiempo desde aquella Xbox original y la situación actual sitúa a la compañía en un camino completamente distinto. Bajo el liderazgo de Satya Nadella, Microsoft ha apostado de forma casi absoluta por la inteligencia artificial generativa, una decisión que, según Blackley, relega a Xbox a un papel secundario. En su opinión, la llegada de Asha Sharma, con una trayectoria centrada en la IA y el software como servicio, responde a una visión en la que los videojuegos dejan de ser un fin creativo para convertirse en un problema más que resolver mediante algoritmos.
Si bien está a la espera de que Sharma tome el relevo de Phil Spencer como máxima responsable de Xbox para hablar con más calma, Blackley se muestra escéptico ante la idea de que los videojuegos puedan entenderse o gestionarse como un negocio puramente tecnológico. "Los juegos no son ni software, ni servicios", afirma, subrayando que se trata de una industria creativa extremadamente compleja que combina arte, tecnología, diseño, escritura y distribución, no generación aleatoria bajo premisas de mercado o ventas masivas. "Es por eso por lo que Xbox está siendo eliminada".
Desde su punto de vista, colocar al frente a alguien ajeno a esa cultura implica chocar inevitablemente con una "pared de hormigón", que podría acabar con Xbox tal y como la conocemos. "Espero que la nueva CEO, Asha Sharma, actúe como una médica de cuidados paliativos que apague Xbox poco a poco", afirma, en referencia a la idea de que la compañía habría entrado en su último periodo de vida mientras la cúpula directiva se centra en ofrecerle cada vez menos apoyo hasta su desaparición.
"Me imagino preguntándole a alguien si tendría sentido poner un gran estudio cinematográfico en manos de alguien a quien no le gusta el cine, o una gran discográfica en manos de alguien que nunca ha visto un espectáculo en vivo. ¿Por qué harías eso? Bueno, solo se hace si se mira el problema de una manera más abstracta", añadió, antes de cerrar este apartado con una reflexión aún más contundente: "El trabajo de todas estas personas [los ejecutivos de Microsoft y Xbox] es simplemente guiar con cuidado a todas estas unidades de negocio hacia el nuevo mundo de la IA. Eso es lo que estamos presenciando".
Para Seamus Blackley, los jugadores no aceptarán un futuro sin alma
En cuanto a la reacción del público, Blackley no cree que los jugadores acepten fácilmente una visión excesivamente automatizada del videojuego. En este sentido, y tras ver lo que ha significado Xbox para millones de jugadores y para la historia del medio, el exejecutivo rechaza la idea de que los usuarios sean tolerantes con contenidos generados en masa o desprovistos de alma, y defiende que la confianza de la comunidad es el verdadero cimiento de cualquier negocio sostenible en este sector.
Como consejo final, Blackley es tajante: si Sharma no logra desarrollar una pasión genuina por los videojuegos, debería replantearse su continuidad al frente de Xbox. También le recomienda aprender de figuras históricas del sector como Shuhei Yoshida, Peter Moore o antiguos líderes de Nintendo como Reggie Fils-Aimé. Para él, el futuro de Xbox no depende solo de la tecnología, sino de preservar la pasión y la autenticidad que hicieron grande al medio desde el principio.
Imagen | Asha Sharma
En 3DJuegos | Este juego de Starship Troopers es el único que ha conseguido quitarme el gusanillo de los Halo clásicos
En 3DJuegos | Grok no daba una con Baldur's Gate 3 y por eso Musk afectó a millones de usuarios durante unos días para solucionarlo
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 35 Comentarios