Además, el elemento survival horror siempre está presente, mejorando la experiencia de juego de una forma que no os podéis ni imaginar. Porque mover cajas para alcanzar zonas elevadas, o explorar un escenario en busca del código que nos de acceso a una puerta, puede tener la misma emoción que contemplar una carrera de caracoles. Pero si en este contexto introduces la amenaza zombi, y haces que el peligro sea palpable de verdad, ya os podéis imaginar el resultado. Mejora muchísimo.
Y es que estos muertos vivientes, pese a la lentitud y escasez de movimientos que les define, han logrado incomodarnos de forma notable. Tanto, que hemos gritado de desesperación o alivio en momentos muy puntuales, ya sea por escapar "in extremis", o bloquear una puerta justo en el momento en el que iban a entrar los zombis. Situaciones de riesgo que nos han encantado por lo bien integradas que están dentro de la acción, alcanzando un nivel de tensión delirante en el tramo final de la aventura. Algo de lo que preferimos no hablar para que lo descubráis por vosotros mismos.
El juego está plagado de coleccionables que nos invitan a explorar a fondo cada escenario. Sin embargo, los niveles resultan demasiado lineales.
Solo debéis tener en cuenta que Deadlight es una magnífica aventura de scroll horizontal con emocionantes fases de plataformeo, escasos pero muy inteligentes rompecabezas, frenéticas secuencias de acción, e incluso ciertos momentos de terror. Todo ello aderezado por una
historia muy en la línea de los grandes clásicos del género zombi, pero no por ello menos sorprendente. En este sentido, la figura de
Randall Wayne se alza como uno de los principales baluartes del juego por su humanidad, aunque a él le acompañan otros personajes bastante interesantes que consiguen darle un gran trasfondo argumental al programa.
Las Sombras del pasado
Visualmente, Deadlight es también uno de los títulos más destacables de Xbox Live Arcade. El juego de luces y sombras, el apocalíptico diseño de Seattle y sus alrededores, su impecable puesta en escena... Todo ha sido diseñado con el objetivo de sumergirnos en un mundo dominado por la muerte, y ya os garantizamos que lo han logrado. Además, la variedad de localizaciones resulta sorprendente. Algo que también tiene connotaciones jugables, con retos muy distintos dependiendo del entorno por el que nos movamos.
Esta es, principalmente, una historia de supervivientes. Y como tal, se centra más en las personas que en los grandes acontecimientos que han dado origen a la plaga zombi.
El modelado de los personajes y sus
animaciones también rayan a un buen nivel, aunque a veces Randall realizará movimientos algo bruscos que le restan cierta espectacularidad. Sin embargo, esto pierde importancia cuando ves a los zombis agarrarándote de un pie para tirarte al suelo, o sufres como un loco viendo cómo estos seres se enganchan a tu espalda mientras lanzan dentelladas mortales.
Otro elemento que nos ha encantado es el propio diseño de los niveles, que está muy por encima de la media. No solo en lo visual, que ya decimos resulta muy espectacular; sino también en lo tocante al apartado jugable. Principalmente, porque puedes pasarte una y otra vez un mismo escenario sin sentirte agotado por ello, aun conociendo gran parte de sus secretos. Algo que dice mucho del equipo de Tequila Works, que ha cuajado un trabajo casi perfecto en este apartado.
Tampoco podemos olvidarnos de esos pequeños detalles que marcan la diferencia entre un trabajo bien hecho y otro sobresaliente. Y en este caso, Deadlight va sobrado de estos últimos. En este sentido, por ejemplo, nos ha encantado ver cómo en pantalla solo se muestran los elementos que están a la vista del protagonista, lo que significa que bloquear una puerta con un gran armario nos impedirá ver lo que hay más allá de esa zona. Un detalle sin grandes repercusiones en lo jugable, pero sí capaz de aumentar la tensión gracias al inteligente uso de la música y los efectos sonoros.
Randall podrá llamar la atención de los zombis para despejar el camino, aunque a veces la mejor solución consiste en correr y embestir a todo el que se cruce por el medio.
Dos elementos que en conjunción con unas
secuencias cinemáticas de estilo cómic, conforman un sobresaliente apartado audiovisual con mucha personalidad. Eso sí, Deadlight no está exento de ciertos errores que pueden obligarnos a reiniciar la partida en algunos momentos. También creemos que la aventura podría haber sido algo más difícil ya que no tendremos excesivos problemas para completarla. Y aunque hay bastantes
objetos ocultos, es inevitable pensar que el juego se queda algo corto.
Valoración de Deadlight
Deadlight es una fantástica aventura de acción y plataformas que presenta momentos de gran brillantez, pero también una ajustada duración para los 1200 Microsoft Points que cuesta. Es un juego muy entretenido, tenso, con una gran ambientación y un apartado jugable con mucha personalidad que no decepciona. Uno de los lanzamientos descargables más destacados del año.