Devuelve la luz a las tierras de Nippon tras el retorno de la temible bestia de la oscuridad. Acompaña a la diosa Amaterasu en esta fantástica aventura de leyenda, convertida en la mejor obra de los extintos Clover Studios.
Ha habido títulos a lo largo de la historia de los videojuegos que han marcado un antes y un después, no precisamente por sus gráficos o por su excesiva violencia ni mucho menos, si no por el tipo de magia especial que desprenden. Como referencia podríamos encontrar la saga The Legend of Zelda, los dos títulos de Fumito Ueda para PS2: ICO y Shadow of the colossus, y ahora, con todo un derroche de originalidad en todos los aspectos posibles, este maravilloso Okami.
Al contrario que los otros títulos nombrados, en Okami se ha escogido una historia de leyenda. Amaterasu, la diosa del sol del Sintoismo, vuelve a la vida para ocupar el cuerpo del lobo (okami) Shiranui, quien junto al guerrero Nagi, derrotaron al malvado Orochi liberando así la aldea de Kamiki, aunque Shiranui tuvo que dar su vida para logarlo. Ahora que Orochi ha vuelto, Amaterasu deberá reunir todas las partes de su poder y lograr derrotar a la bestia de ocho cabezas.
El bien y el mal o la luz y la oscuridad, son un todo en Okami. Mientras que los elementos contagiados por el mal y la oscuridad se volverán en nuestra contra, la luz ocasionada por nuestras buenas acciones hará que todo florezca y se cubra de colores y vida.
Dibujando la aventura
El sistema de juego de Okami es el de un Action-RPG con pequeños puzzles que resolver y grandes enemigos que vencer. Todo comienza en las afueras de la aldea de Kamiki, donde tomaremos el control de Ami (Amaterasu) en su forma de loba blanca. Viendo el video de introducción comenzaremos a enamorarnos con el arte visual que desprende el juego en todo momento. Los suaves y elegantes movimientos de la loba Ami, todo el entorno gráfico que toma como principal característica el cel-shading y grandes bordes negros para el escenario, personajes y objetos, dotan a este universo de un aspecto de dibujo a mano con acuarelas, arte en movimiento.
Junto con el peculiar apartado gráfico, el siguiente distintivo es el fantástico control de las múltiples habilidades de Ami. Para lograr dominarlas todas ellas nos acompañará Issun, un pequeño ayudante que hablará por nosotros y al que tendremos que requerir su ayuda en funciones de guía. Ami es tremendamente veloz y además puede dar grandes saltos para llegar a sitios prácticamente inaccesibles y además a lo largo de la aventura aprenderemos a usar el pincel celestial, gracias al cual podremos interactuar con el escenario dibujando objetos o signos que nos servirán tanto durante las fases de exploración como en los combates. Con estos signos, si bien al principio sólo podremos crear un sol cuando sea de noche (recordemos que Amaterasu es la diosa del sol), llegaremos a realizar cortes, crear bombas, construir puentes... y así hasta llegar a trece técnicas de caligrafía diferente.