Análisis: Frontlines: Fuel of War| 1 de marzo de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 3 |
| Explosivo, rápido, frenético… Un codiciado combustible por los gladiadores del futuro. |
Cada vez resulta más difícil hacerse un hueco en el género de los shooters en PC. ¿Cómo lograrlo? Los creadores del mod Desert Combat para Battlefield 1942 apuestan por Frontlines, un título orientado al multijugador donde la acción es rápida y directa. Un juego que no quedará para los anales de la historia pero que supone una sorpresa agradable y bienvenida. |
Hace meses que advertimos del buen aspecto que comenzaba a presentar Frontlines: Fuel of War. El primer juego de Kaos Studios como desarrolladora –pese a contar con una dilatada experiencia en el género gracias, sobre todo, al memorable mod de Battlefield, Desert Combat- se revela una opción muy interesante en el género multijugador bélico, que si bien no resiste las comparaciones con Enemy Territory Quake Wars o Unreal Tournament 3, se revela como una interesante alternativa para los fanáticos de los tiroteos masivos hasta que lleguen otros pesos pesados como Bad Company.
Frontlines prima la velocidad y la acción más frenética sobre cualquier otro componente, y tiene en su solamente correcto apartado gráfico una forma más que aceptable de llevar a la pantalla su interesante propuesta. Denostado por una demo que no le hacía ninguna justicia, el verdadero calado del título lo ofrece un multijugador francamente interesante, que es el que acaba deparándonos los mejores momentos con el juego.
Frontlines Fuel of War recoge el testigo de los Battlefield y Enemy Territory, y hace suyas las ideas ya vistas cientos de veces para trasladar el género a un futuro desolador en el que los hombres libran una lucha fratricida por el combustible.
Oro Negro
El argumento del modo individual tiene tan poco peso como cabía esperar, y nos pone en la piel de un soldado inmerso en el enfrentamiento de la Estrella Roja –China y la Unión Soviética en la enésima reedición del pacto comunista- contra una alianza de países occidentales que tratan de hacerles frente. El motivo del conflicto es el progresivo agotamiento de los yacimientos petrolíferos de Oriente Medio, y la encarnizada lucha entre ambas facciones por el control de las escasas prospecciones que siguen aportando réditos de combustible.
El funcionamiento de la campaña y el multijugador nos lleva a recorrer los escenarios de un punto a otro de éstos, cumpliendo los diferentes objetivos que se nos van encomendando. En esencia Frontlines es virtualmente idéntico a un Battlefield, dejando bien a las claras las influencias y raíces de Kaos Studios. Los mapas tienen puntos que capturar ya sea para colocar cargas explosivas, hacerse con recursos o tomar bases en propiedad del enemigo. La campaña, por ejemplo, ronda las poco más de 6 horas y está conformada por una serie de niveles -8 concretamente- divididos en varios objetivos cada uno. Estas metas suelen ser de corte muy similar, y pueden acabar transmitiendo una cierta sensación de monotonía, pues no hay más modos de juego disponibles que el único que oferta el título.


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