Análisis : Prince of Persia: Rival Swords| 12 de mayo de 2007 / Por Kicomo | Página 1 de 3 |
| El Príncipe vuelve a sus orígenes, en una Babilonia en llamas. |
Curiosamente, el Príncipe de Persia, ese acrobático guerrero cuyas andanzas han dejado recuerdos memorables en muchos jugadores, rememora uno de las peores momentos de su vida: ver arder su querida Babilonia. Recordar tiene muchas cosas buenas, como por ejemplo añadir a la historia algunas novedades olvidadas y varios extras; pero lo mejor de todo es que ahora llega en una versión portátil tremendamente sólida para engrandecer su trepidante aventura. |
Siguiendo el mismo proceso realizado con la versión ampliada de El Príncipe de Persia el Alma del Guerrero que llegó a PSP con el subtítulo Revelations, Ubisoft ha premiado a los jugadores de PSP y Wii con una versión especial del capítulo “Las Dos Coronas”, que cerró la denominada “Trilogía de las Arenas”. La versión de Wii es caso aparte, pues se basa completamente en un renovado sistema de control apropiado a las nuevas posibilidades del mando; la de PSP en cambio es un gran “port” para la portátil de “Las Dos Coronas”, sólo que añadiendo algunos extras y novedades que lo hacen aún más sugerente.
Una leyenda viva
Cerrar una trilogía no debe ser nada fácil, y menos aún llegar a realizar tres videojuegos basados en un mismo personaje y sus habilidades especiales, tratando además de innovar y mejorar de una a otra entrega. Son muy pocos los títulos que lo hacen, y no me refiero a llegar a lanzar tres o más juegos basados en un mismo personaje, que de esos hay unos cuantos, sino a llegar a contar con una trilogía de marcado éxito y que además, sea adictiva y no se limite a explotar literalmente el filón de la primera parte. Este es sin duda el caso de la trilogía del Príncipe de Persia, o la trilogía de Las Arenas -como la llaman sus creadores-, cuyo ciclo concluye posiblemente con la mejor de las tres partes, Prince of Persia Las dos Coronas, Prince of Persia: Rival Swords en esta versión PSP.
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Las carreras de cuádrigas por las calles de Babilonia cuentan en Rival Swords con su propio apartado en el menú de juego, disfrutando de su espectacularidad libremente y sin esperar a que aparezcan dentro del desarrollo de la aventura principal.

Babilonia en llamas
Tras derrotar al demonio Dahaka en el capítulo anterior, el Príncipe regresa a Babilonia con Kaileena, la enigmática Emperatriz del Tiempo. Pero en vez de encontrarse la paz que reinaba desde antaño, lo que descubren es una tierra en llamas devastada por la guerra y una brutal conspiración contra la misma Kaileena, que se va destapando tras su rapto. El Príncipe trata de seguirla al Palacio y la encuentra muerta a manos de un poderoso enemigo. Su muerte libera las Arenas del Tiempo que alcanzan al Príncipe y amenazan con destruir todo a su paso. Perseguido por las calles y buscado como un fugitivo, el Príncipe descubre que las arenas le han contaminado y le llevan a convertirse en un Príncipe Oscuro, cuyo espíritu le irá poseyendo gradualmente.
Luz y Oscuridad, dos Príncipes bajo control
Al principio de forma involuntaria, luego totalmente bajo control, nuestro querido príncipe se transforma en una especie de demonio oscuro con nuevos poderes, movimientos y armas, que se complementa de maravilla con su otro Yo y aporta diversidad y riqueza al juego. Este príncipe oscuro es mucho más poderoso en combate y cuenta con una versátil cadena que puede usar para estrangular a los enemigos o colgarse en los escenarios, aunque su energía desciende muy rápidamente y nos obliga a una constante búsqueda de arenas del tiempo para restaurarla y poder seguir controlándolo.


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