Análisis: Halo Wars| 20 de febrero de 2009 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 3 |
Pero, lo que definitivamente importa: ¿Es todo este procedimiento adecuado a la hora de llevar a cabo tácticas complejas de ataque o defensa? La respuesta es decididamente afirmativa. Imaginemos que decidimos llevar a cabo un ataque conjunto con tropas de diferente corte –aéreas, vehículos de tierra e infantería-, deberemos ser cuidadosos con la selección puesto que Halo Wars no escapa de los planteamientos del piedra-papel-tijera de la estrategia reciente, y cada uno de sus tipos de unidad es especialmente eficaz contra un determinado tipo de enemigo y muy vulnerable a otro diferente. ¿Cómo operar? Muy sencillo. Con el botón izquierdo seleccionaremos todas nuestras tropas en pantalla, y con el gatillo derecho nos desplazaremos entre las seleccionadas por los diferentes tipos. Así pues con apenas un par de golpes de botón podremos ordenar a nuestros Warthogs atropellar a la infantería enemiga, hacer que la infantería centre su atención en las torretas defensivas enemigas y optar por un apoyo aéreo de nuestras naves para acabar con los enemigos más veloces.
La decisión a la hora de organizar las tácticas es personal de cada usuario, y sólo jugando y jugando descubrirá las claves de cada tropa y dará con su propio estilo. Lo importante es que Halo Wars ofrece un soporte muy adecuado para todo ello, resultando intuitivo, rápido y preciso a la hora de transmitir nuestras órdenes desde nuestra cabeza al campo de batalla.
Master & Commander
Toda vez que damos nuestros primeros pasos en la campaña individual de Halo Wars descubrimos que el videojuego sigue al pie de la letra los parámetros clásicos del género que, precisamente, los propios chicos de Ensemble Studios colaboraron a crear en la década de los 90. Todos los niveles comienzan con una de las sobrecogedoras cinemáticas de las que ya hemos hablado antes, y con una rápida exposición del lugar en el que nos encontramos y de los objetivos a llevar a cabo.
A menudo nuestro ejército sólo será uno más de los que participan en una misma batalla, será por ello que veremos otras unidades aliadas que no podremos controlar.
En el Modo Historia encarnaremos únicamente al bando del UNSC, y descubriremos los secretos de su proceder que más tarde podremos emplear en el multijugador también con los Covenant pues, en esencia, el procedimiento para desarrollar ejércitos y atacar al rival es casi idéntico.
Con Halo Wars volvemos a los RTS clásicos donde la gestión de recursos y la construcción de bases tienen una importancia fundamental a la hora de construir un ejército. Así pues nuestros suministros se basarán en los Recursos y en el Nivel Tecnológico, las dos vertientes con las que trabajarán todos los ejércitos del videojuego.
Para encontrar Recursos bastará con hacer click con un ejército sobre algunos de los cajones de suministros que salpican el escenario o, por el contrario, crearlos nosotros mismos en nuestra base. Así pues erigiremos Puntos de Suministro para cosechar Recursos, y Reactores para obtener puntos de Nivel Tecnológico.
La construcción de las bases, por lo tanto, resulta tan sencilla como efectiva. Se aportan una serie de espacios donde podemos edificar los edificios al optar por una base, y es tan sencillo como pinchar sobre el hueco que queremos utilizar y optar por el tipo de edificio que deseemos mediante un cómodo menú radial. Los diferentes bloques que podemos erigir en el bando UNSC son los Barracones –Tropas de Infantería-, Depósitos –Vehículos-, Plataformas Aéreas –Naves-, las Torretas Defensivas y la Armería de Campo para desbloquear mejoras avanzadas.
Al final de cada nivel podremos comprobar qué tal lo hemos hecho con las estadísticas. Aquí se nos obsequiará con una medalla –Oro, Plata, Bronce o Estaño- y se nos informará de los bonus por tiempo, abatir X número de rivales, consecución de misiones secundarias…
Todos los edificios se pueden mejorar destinándoles más recursos y así, por ejemplo, podemos mejorar nuestras Torretas Defensivas con Morteros, Lanzamisiles o armas Anticarro. El de las mejoras es uno de los principales elementos para triunfar en Halo Wars, puesto que no sólo sirve para incrementar la resistencia de nuestros edificios o para acelerar las fases de producción, sino que también se emplea para aumentar el rendimiento en combate de nuestras tropas. Consecuentemente podremos incrementar el potencial de la infantería o de los vehículos con un pequeño gasto en Recursos, optando a incrementos de velocidad, aumentos de resistencia o a devastadores ataques especiales.
Sin embargo, y siguiendo con los ataques especiales, los realmente definitivos son los de nuestro héroe. A estos se accede pulsando hacia arriba la cruceta, y liberando el enésimo menú radial con el que arrasar al enemigo. Los hay de diferentes tipos, unos para solicitar ataques de naves en órbita, otros para recuperar la salud de las tropas… el que más nos ha gustado, sin embargo, ha sido el Rayo de Poder del Profeta del Pesar: Una admirable demostración de poder en forma de gigantesco rayo, que podremos guiar en tiempo real para arrasar lo que deseemos a su paso.
Por otra parte cuantificar la duración en número de horas es muy complicado, puesto que cada jugador tiene un nivel diferente, y también debido a que con los diferentes niveles de dificultad, ésta, como es lógico, se incrementa. Sin embargo trataremos de dar unas directrices básicas para que el aficionado sepa qué se esconde tras Halo Wars. El videojuego, en primer término, está dividido en cuatro actos independientes que engloban dentro de sí a varias misiones bien diferenciadas. Así pues la campaña individual se compone de 15 misiones de una duración bastante aleatoria, tan pronto daremos con encargos que no nos llevarán más de 20 minutos superar, como nos encontraremos otros que fácilmente requerirán algo más del doble.
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El Nivel Tecnológico acaba siendo fundamental a la hora de decidir una batalla. Sólo con unos cupos determinados de puntos en este campo optaremos a las mejoras más sofisticadas para nuestras tropas.

Las misiones acaban siendo en esencia el clásico reto de cualquier RTS al uso: Construir una base, mejorar nuestras tropas y aniquilar al enemigo. Sin embargo Halo Wars hace un interesante esfuerzo por no caer en la vacua repetición de patrones, y aporta bastantes misiones de rescate de civiles o de apoyo a aliados, mucho más tácticas y menos laboriosas en las que directamente se nos planta con un puñado de tropas que deberemos mantener hasta el final del nivel sin opción a reclutar más. Como se puede ver, esto tampoco acaba de salirse en demasía de los patrones habituales del género, pero el hecho de que la historia se siga con interés y de que a menudo estas misiones especiales afecten directamente a personajes conocidos, ayuda a inyectarle un plus de pasión al conjunto de la campaña.
Lo que sí hemos notado en el Modo Historia es una excesiva sencillez en los dos primeros niveles de dificultad –Fácil y Normal-. El aficionado más reacio a enfrentarse a retos espectaculares puede optar por estos dos niveles en las primeras partes de la campaña para hacerse con los controles, sin embargo más adelante acabará por darse cuenta de que el verdadero desafío de la propuesta estratégica de Halo Wars se oculta tras Heroica y Legendaria, donde la velocidad de la IA y su ferocidad ofensiva se disparan sacando lo mejor de nosotros mismos. El título, no obstante, es muy permisivo en el campo de la dificultad, puesto que si ésta se nos atraganta o, por el contrario, nos resulta demasiado sencilla nos deja modificarla entre misión y misión.


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