No es la primera vez que en 3DJuegos hablamos de LEGO y del coleccionismo que rodea a la firma danesa. Lo hacemos habitualmente desde el lado más anecdótico: aficionados que encuentran pequeños tesoros donde menos se espera, curiosidades de mercado, hallazgos fortuitos. El caso que hoy nos ocupa no tiene nada que ver con eso. Es una historia de codicia, guerra legal, guerrilla mediática y un youtuber justiciero que acabó huyendo de la justicia a México. Y todo por una colección de LEGO Star Wars valorada en 200.000 dólares.
Todo empezó con una inversión familiar
Esta historia se remonta a 2023, cuando Bryan Mancell, hijo de Ed, un coleccionista de 83 años que llevaba desde el año 2000 acumulando sets precintados de LEGO Star Wars como inversión familiar, decidió consignar la colección en una franquicia local de Bricks & Minifigs en Keizer, Oregón. El acuerdo era sencillo: la tienda se quedaba con un 35% de comisión por cada venta y la propiedad legal de cada pieza seguía siendo de Mancell hasta que se vendiera. Pero la empresa matriz intervino el local de un día para otro, decidió cambiar las cerraduras por la noche y todo este tema saltó por los aires.
Al parecer, y siempre según la versión de Bricks & Minifigs, la antigua responsable del local acumulaba una deuda de decenas de miles de dólares, razón por la que la matriz decidió rescindir el contrato e intervenir la tienda. El problema es que los nuevos dueños no respetaron el acuerdo de consignación. Y es justo aquí donde comienza este culebrón que a buen seguro acabará inspirando algún largometraje de Hollywood, con Bryan Mancell intentando reclamar lo suyo solo para verse con un empleado advirtiéndole sin rodeos que lo enterrarían en un limbo civil.
Durante el primer año, la tienda vendió los sets sin problema y Mancell recibió sus cheques mensuales. Eso no está en disputa. El conflicto llegó con el cambio de administración: los nuevos gestores alegaron que el acuerdo de consignación nunca había sido aprobado por la dirección central y que la antigua responsable había perdido o vendido casi toda la colección antes de su llegada. Permitieron al hijo revisar el inventario expuesto, pero no pudo identificar ninguna pieza como suya. La corporación solo localizó sets valorados entre 2.000 y 5.000 dólares que podrían estar relacionados con la colección y se ofreció a devolvérselos, lo que Mancell rechazó: exigía la devolución total o un pago de 80.000 dólares.
El youtuber y su equipo son acusados de haber suplantado a repartidores y miembros de la iglesia para colarse en la casa de los dueños de la tienda
Tras este choque, Mansell presentó denuncias policiales, publicó reseñas negativas y acudió a un pódcast para denunciar que el personal lo había amenazado con "enterrarlo en gastos legales". El caso entró entonces en su siguiente fase: la batalla mediática. Varios creadores de contenido le mostraron apoyo, pero quien más se implicó fue Ben Schneider (Reckless Ben), un youtuber de California conocido por sus elaboradas bromas. Publicó el vídeo viral "Rastreé al ladrón que robó 200.000 en LEGO", que superó los 5,6 millones de reproducciones esta semana, y emprendió una serie de acciones de presión bastante extremas. Según The Salt Lake Tribune, él y su equipo habrían entrado sin autorización en las tiendas, acosado a sus dueños en sus casas, suplantado a repartidores y miembros de la iglesia, y colgado un cartel falso de "cerrado permanentemente" en la tienda de Oregón acusando al propietario de robar "los ahorros de toda la vida de una familia".
LEGO Star Wars: La Saga Skywalker.
Detenido por la policía en busca de drogas
Schneider se defiende asegurando que las visitas formaban parte de un esfuerzo de "buena fe" para resolver el conflicto. También afirma que fue retenido por la policía tras una falsa acusación de llevar heroína en su coche, algo que —según recoge GamesRadar+— quedó descartado en el mismo lugar de los hechos. Para entonces, el asunto ya había escalado a un nivel insólito, con atención mediática en todo EE.UU. y fuera de él, y con varias denuncias cruzadas y análisis.
A día de hoy, la postura de Bricks & Minifigs —que acusa a Schneider y Mansell de coordinar una campaña maliciosa de extorsión viral, difamación y acoso— es la de buscar una compensación justa para el abuelo, pero sin ceder ante la presión de internet. La policía, por su parte, insiste en que solo investiga posibles delitos, como el acoso residencial, y que no va a tomar partido en una disputa comercial. ¿Y el youtuber? En uno de sus vídeos aseguró haber huido a México para evitar el proceso penal en EE. UU. Eso es, al menos, lo último reseñable del tema.
También se lanzó una campaña en GoFundMe para apoyar a Bryan Mancell y su familia que llegó a acercarse al medio millón de dólares, pero fue retirada hace unas horas en un nuevo capítulo que deja claro el nivel que ha cogido todo este asunto, y del que por supuesto no se ha escrito la última página (todavía). Todo esto es mucho más loco, e incluso grabaciones secretas, pero he tenido que resumirlo un poco. Os invito a profundizar en caso de quedar intrigados.
Vía | GamesRadar+, The Salt Lake Tribune
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