Análisis: Mario Party 8| 19 de julio de 2007 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 1 de 4 |
| Alocadas y lunáticas pruebas, para convertirse en el rey de las fiestas. |
Ha llegado la hora de la fiesta. Coged vuestros mandos y concentrad a vuestros amigos frente a la televisión. Ha transcurrido ya otro año… ¿y eso qué significa? Pues que un nuevo “Mario Party” ha entrado en escena. Pero esta vez no tendremos a nuestro aburrido mando con botones como protagonista. Ahora le toca el turno a Wii y su innovador control. ¿Has recibido ya tu entrada para este particular carnaval de minijuegos? |
Nintendo basa gran parte de su éxito en los carismáticos personajes que ha venido creando desde su nacimiento: Donkey Kong, Mario, Yoshi… Por ello, y como son muy conscientes de la multimillonaria mina que suponen, los de Kyoto no han dudado ni por un momento el meterlos a todos juntos en diversos títulos, la mayoría relacionados con espectáculos deportivos como el golf, el tenis y, hasta hace no mucho tiempo, también el fútbol.
No obstante, no todo es deporte para las estrellas de Nintendo y, de vez en cuando, también les gusta irse de fiesta. Precisamente, una vez al año para ser exactos y desde 1999, momento en que se lanzó por primera vez un “Mario Party” para una consola Nintendo. La máquina afortunada tenía 64 bits y los desarrolladores que llevaron el título hasta ella fueron los japoneses de Hudson Soft, una compañía que aún a día de hoy sigue ocupándose de la serie.
Los minijuegos no siempre consistirán en un “todos contra todos” o en un enfrentamiento por parejas. También habrá lugar para divertidas situaciones como la de la imagen, donde un jugador hace girar la cuerda mientras que los demás saltan.
El wiimote se une a la fiesta
Manteniéndose fiel a sus principios de maximizar la diversión, la serie no ha evolucionado mucho desde aquel entonces, multiplicando (eso sí) el número de minijuegos y variando su funcionamiento, pero sin modificar la estructura de tableros que siguen teniendo como objetivo final la consecución de estrellas. “Mario Party 8” no es una excepción, salvo por el hecho de que en esta ocasión hay unos invitados de honor en la fiesta: los innovadores controles de Wii.
El wiimote cobra un especial protagonismo en esta entrega potenciando el atractivo de las decenas de minijuegos que son el alma de cualquier “Mario Party” que se precie. Remar rápido hasta llegar a la meta, inclinar nuestro wiimote para hacer equilibrios sobre una cuerda o pegar puñetazos a una estatua serán tan sólo algunas de las pruebas que tendremos que superar en este título, haciendo alarde para ello de nuestra pericia con los movimientos del controlador.
Saca el tablero que más te guste
Hay minijuegos para todos los gustos, los cuales se nos presentarán aleatoriamente a lo largo de los diferentes modos de juego que tienen lugar en este festivo título. Dos de ellos, Carpa Fiesta y Pista Batalla Estelar, destacarán por ofrecernos la especialidad de la casa dentro de la serie: los tableros de juego. Habrá hasta seis disponibles y con diferentes temáticas, cada una de las cuales se engloba dentro del motivo principal del videojuego: el carnaval.


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