Análisis : Free Running| 30 de abril de 2007 / Por Polizón | Página 1 de 2 |
| Emoción y acrobacias urbanas, en uno de los deportes extremos de moda. |
Sal a la calle! Haz de la ciudad tu patio de recreo. Da vida a tu cuerpo ayudándote de cualquier elemento del entorno. Eres un traceur de renombre en la ciudad de Londres. Llega el fenómeno parkour, amigos. |
El parkour se está convirtiendo poco a poco en el deporte de moda, intentado por muchos y dominado por pocos, y quién mejor que Sebastian Foucan (uno de los precursores de este deporte), para iniciarnos y ayudar a convertirnos en el mejor traceur (así se denominan los que practican parkour). Free Running, inicialmente concebido para la primera hornada de juegos en el lanzamiento de PSP, ha conseguido ver finalmente la luz acompañado de una versión sorpresa, la de PS2. ¡Salgamos a la calle!
El arte del movimiento
El planteamiento de Free Running se asemeja en esencia a Tony Hawk, en cuanto a que iremos accediendo a diferentes zonas a medida que completemos una serie de requisitos o misiones: carrera, búsqueda de objetos o simplemente conseguir un número de puntos por realizar movimientos. Realmente las diferencias entre ellas no son muy grandes, compartiendo todas un nexo en común, su control. Para iniciarnos en esta materia, tendremos la fortuna de contar con el gran gurú del Parkour Sebastian Foucan, quién se encargará de enseñarnos todo lo que puede dar de si nuestro cuerpo, a través de un completo tutorial en un gimnasio que simulará los diferentes tipos de obstáculos con los que nos encontraremos en las calles.
Conforme vayamos superando las pruebas en los distintos modos, iremos obteniendo acceso a otras nuevas, desbloqueando a nuestro paso nuevas prendas, música y acrobacias.
Como buen arte del movimiento, estar quieto hará que disminuya el flujo, indicado por medio de una huella con su correspondiente barra de energía, y que a su vez podremos usar para esprintar y conseguir mejores trucos o movimientos. Por supuesto, tendremos un gran abanico de posibilidades a la hora de crear nuestros movimientos, aunque a costa de un control muy exigente.
Podremos realizar saltos para comenzar o continuar un movimiento sencillo, pero tendremos que tener en cuenta muchos otros factores para lograr una buena coordinación y secuencia de pasos, como pulsar un botón para aterrizar suavizando la caída, o bien realizar una voltereta para enlazar con otra secuencia. Lograr una buena coordinación no es ni mucho menos fácil, ya que para conseguir una fluidez máxima tendremos que estar muy pendientes en todo momento, debido en parte a que el “timing” o sincronización, resulta demasiado preciso. Por ejemplo, al realizar un salto entre paredes, tendremos que pulsar el botón de salto en el momento justo al tocar la pared contraria para volver a saltar.
Los movimientos a realizar una vez cogido “el tranquillo”, se convertirán en algo mucho más natural, y con facilidad y buena memoria para recordar las combinaciones, podremos realizar un wall run (correr por la pared), agarrarnos a la esquina y realizar un salto contra una ventana; subir entre dos paredes juntas haciendo un wall walk (brazos y piernas estirados y caminando por la pared); un salto de potro al llegar a una valla y agarrarnos a un saliente al caer; o realizar movimientos en carrera sin apoyarnos con el uso de los botones L y R más cualquier frontal, creando volteretas o auténticas técnicas de artes marciales.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!