Análisis: Star Wars Battlefront| 20 de octubre de 2007 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 4 |
Campaña hacia la victoria
Siendo esta vez un videojuego más equilibrado en el sentido de que potencia tanto el juego offline como multijugador, Battlefront: Renegade Squadron nos obsequia con un interesante número de opciones. Tenemos la Acción Rápida, para los impacientes que no puedan esperar a palpar la verdadera razón de ser de este título; o el Modo Campaña, con toda la magia del universo Star Wars y que nos trasladará a una aventura repleta de batallas tanto terrestres como espaciales, con escenarios tan elocuentes como los campos de asteroides de Alderaan, el planeta de los simpáticos Ewoks (Endor) o el vasto desierto de Tatooine.
La modalidad de Campaña es, además del punto más fuerte del título, uno de los principales lugares donde podremos poner en marcha las diversas acciones de los rebeldes. Cada vez que comencemos una misión, una serie de objetivos se nos presentarán en el mapa en forma de un punto amarillo. Muchas veces nuestra actuación tendrá que ver con alcanzar determinados "checkpoints" para hablar con un aliado, destruir unas barreras defensivas, robar un Tie Defender en medio de una batalla intergaláctica o, simplemente, acabar con uno de esos temibles artefactos del Imperio y que reciben el nombre de AT-AT. Todo se desarrollará de una manera muy lineal, pero dentro de un mapeado que nos permitirá llegar a cada uno de los objetivos a través de diferentes caminos.
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En las batallas espaciales no siempre contaremos con un X-Wing, sino que tendremos acceso a otras naves como es el caso del Y-Wing, del B-Wing o del mítico Halcón Milenario. Cada una tendrá sus características de pilotaje, aunque todas poseerán algo en común: una capacidad para seguir al enemigo allá donde vaya hasta derribarlo.
Un soldado puede marcar la diferencia
Y por esos caminos, como era de esperar, no nos esperarán enemigos que nos tiendan la mano de manera amistosa, sino que nos plantarán cara y en una superioridad numérica que muchas veces será abrumadora. A nuestro lado se situará un escuadrón de apoyo, que veremos cómo también se esfuerza por luchar contra el Imperio con soldados que nos acompañarán de un lado hacia otro en un frustrado intento por hacernos algo de sombra (aunque al final siempre seremos nosotros los que hagamos que la balanza se incline hacia un lado u otro).
Esto será gracias a que, en numerosas ocasiones, podremos llegar a controlar a verdaderos héroes como Han Solo, aunque por un tiempo limitado y siempre como recompensa por haberlo hecho muy bien durante los anteriores minutos de juego. A estos efectos, el control resulta verdaderamente sencillo, con un sistema de apunte que se activará automáticamente con el botón R si es que estamos en tierra y con el triángulo si es que nos encontramos pilotando, por poner un ejemplo, el famoso X-Wing. En ambos casos, y a pesar de encontrarnos en situaciones muy diferentes, la filosofía de los controles será semejante: botón equis para atacar con nuestro arma y botón círculo para esquivar los ataques enemigos.


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