A pesar de que el corte de los enemigos suele ser similar –no tanto por su aspecto como por sus posibilidades-, lo cierto es que la amplitud de opciones con las que contamos a la hora de acabar con ellos hace que la experiencia Darksiders sea emocionante, variada y adictiva en todo momento. Los ataques rápidos y ejecuciones se suceden con gran rapidez al dejar inconscientes a nuestros enemigos, y la posibilidad de encadenar con enorme velocidad bloqueos, furibundos ataques e incluso cambios de forma –con los botones superiores del pad adoptaremos la Forma del Caos, convirtiéndonos en una criatura de enormes dimensiones- son elementos que consolidan la jugabilidad del título, haciendo que trascienda mucho más allá de los Hack and Slash clásicos.

Hay algunas secciones realmente interesantes a la hora de dotar de variedad al conjunto de Darksiders. Combates aéreos, a caballo o convertidos en gigantescas criaturas están a la orden del día.
¿Cómo se consigue esto? Con un cóctel de rompecabezas, acertijos, plataformas y acción muy bien estudiado.
Guerra no sólo se revela en el título de THQ como un extraordinario luchador, sino que también resulta un poderoso acróbata, capaz de superar enormes precipicios gracias a sus alas, hábil también a la hora de escalar edificios, colgarse de tuberías o realizar diferentes maniobras de agilidad, y así mismo también damos con abundantes partes que agilizan seriamente la experiencia cambiando totalmente su rumbo, y que no describiremos para no estropear la experiencia de vivirlas en primera persona al usuario.
En resumidas cuentas el combate es francamente bueno, la variedad jugable resulta más que suficiente para no resultar aburrida, y el conjunto se sazona con pequeños soplos de aire fresco como secciones que cambian totalmente el concepto así como rompecabezas, muy sencillos, pero igualmente interesantes.
El conjunto, como ya se sabía, no cuenta con multijugador. No hace falta. La experiencia está premeditadamente diseñada para ser una experiencia para un solo jugador. La duración de la campaña es francamente buena –muy por encima de lo que el género suele aportar-, los enemigos de final de nivel son a menudo gigantescos y espectaculares, y a pesar de que la rejugabilidad no es demasiado alta –basada en el aumento de niveles de dificultad- lo cierto es que el título brilla de forma fantástica en la práctica totalidad de sus facetas jugables.

El título que nos ocupa no es un videojuego de rol, pero en muchos sentidos se le asemeja. Habilidades pasivas, activas, inventario, exploración, progresión del personaje, mejoras, arsenal…
Cosecha de Almas –Progresión del Personaje-
La versatilidad y la diversidad de nuestros
movimientos es una constante en la aventura y, como decimos, iremos desbloqueando nuevos elementos que nos permitirán un mayor control sobre nuestro personaje en todo momento.
De hecho quien piense que esto es un Hack and Slash al uso se llevará una sorpresa. El videojuego tiene el acierto de especificar en minutos el tiempo que pasamos llevando unos y otros tipos de acciones, y no pasará mucho antes de que descubramos que el combate no es lo que más tiempo nos ha consumido, y es que también pasamos una sorprendente cantidad de horas de juego resolviendo puzles o explorando.
Al igual que en las series Zelda, de las que Darksiders bebe con soltura, con cada ítem que obtenemos o habilidad especial que desbloqueamos liberamos nuevas partes del escenario, lo que anima seriamente al usuario a obtenerlas para conocer su mundo. El Cuerno, sin ir más lejos, es uno de los primeros ejemplos; y accionándolo podremos hacer que se levanten y nos dejen pasar los gigantescos Golem de piedra que a menudo interfieren el camino.
Este ítem se nos concede al principio y las alas oscuras también, aunque un poco más tarde hay otros elementos que iremos liberando también, y otras habilidades y mejoras que sin embargo deberemos comprar.

Lo mejor de Darksiders es su carácter evolutivo. Constantemente estaremos recibiendo mejoras, añadidos y nuevos elementos para el arsenal y características de nuestro personaje.
El videojuego funciona en base a
misiones y recompensas. Conoceremos a personajes por el camino que nos propondrán diferentes objetivos, y nos proporcionarán premios por cumplirlos. Sin embargo el mayor leit-motiv jugable en términos de progresión es la
recolección de almas, elementos etéreos que dejan volar los enemigos que ajusticiamos y que Guerra recogerá automáticamente.