Si en lo artístico, gráfico y estético lo nuevo de Rockstar es un juego de 10, en lo que se refiere a la tecnología las sensaciones que desprende son igual de positivas. Una tasa de imágenes alta y estable que no hemos visto resentirse en ningún momento, unas animaciones sensacionales, unos efectos cuidadísimos con mención especial al hiperrealista polvo que se levanta casi con cada acción que hacemos, las increíbles físicas que garantiza siempre el motor Euphoria y el mejor ciclo de día noche que hemos visto nunca son sus principales garantías de éxito en este campo. ¿Pegas? Algunos matices que no enturbian ni lo más mínimo el conjunto como puede ser algunos casos aislados de popping –dibujado de objetos más cerca de lo que debieran-, y una persecución concreta cerca del final del segundo capítulo que no es todo lo fluida que debiera en cuanto a frame rate. Pegas completamente inocuas y francamente olvidables que se pueden encontrar en ambas versiones y que sin duda son atribuibles a las limitaciones del hardware de PlayStation 3 y Xbox 360.
Los modos de juego on-line de Red Dead Redemption tienen diferentes nombres, pero casi todos versan sobre tiroteos para entre 2 y 16 jugadores.
El apartado sonoro suele ser uno de los puntos que más mima la gente de Rockstar, y su espectacular trabajo en todos los puntos de todas las entregas de Grand Theft Auto, con especial mención a GTA IV, así lo demuestran. La línea de Red Dead Redemption es muy similar a la de la saga emblema de los hermanos Houser en cuanto a doblaje, con una distribución en nuestro país únicamente
subtitulada en español que tiene a bien mantener las voces originales en inglés. En 3DJuegos siempre somos partidarios de los videojuegos doblados a nuestro idioma, sin embargo un trabajo de las dimensiones de Red Dead Redemption a buen seguro tendría unos resultados tremendamente irregulares en nuestro país, por no mencionar que se perdería la increíble riqueza de los acentos de los diferentes personajes, sus tartamudeos, o la comicidad y dramatismo de cada una de sus actuaciones. Todo el
trabajo de doblaje es
impecable, salvo alguna voz mexicana poco o nada convincente, pero mención especial merece el desconocido Rob Wiethoff que clava con su voz rota al maravilloso personaje de John Marston.
Si el doblaje está cuidado hasta lo obsesivo, lo mismo podemos decir de los efectos de audio y de la banda sonora del videojuego, los otros dos puntales del programa en términos sonoros. Los efectos de armas suenan premeditadamente añejos y estruendosos, con mención especial al “silencio” del desierto sólo roto por los leve sonidos de animales o por el suave ulular del viento. Las tormentas vuelven a ser, como ya lo fueron en GTA IV, probablemente el fenómeno meteorológico mejor retratado en un videojuego, con unos truenos y un sonido de la lluvia verdaderamente impactantes.
Cada una de las tres zonas tiene una estética bien diferenciada. La primera está compuesta principalmente de llanuras, México de desietos, y el norte de áreas boscosas y nevadas.
La ingente cantidad de canciones licenciadas suelen ser clásica imagen de marca en los videojuegos de Rockstar, sin embargo un título como Red Dead Redemption no da a lugar a este tipo de recursos por la época en la que está ambientado. Nadie echará de menos la radio del coche en este “GTA del oeste”, puesto que el trabajo del score musical de Bill Elm y Woody Jackson es uno de los más elegantes, inspirados y sensacionales que recordamos en los últimos tiempos; con el mérito adicional de haber sido interpretado únicamente con instrumentos de la época. Por si fuera poco los Houser y compañía vuelven a demostrar su amor por la buena música con sólo un puñado de
canciones licenciadas a modo de delicioso anacronismo. No las describiremos porque constituirían spoilers, pero merece una mención especial el maravilloso tema del siempre elegante cantautor sueco José González que suena al pisar Méjico por primera vez, grabado en exclusiva para el videojuego.
Erase una Vez en el Oeste –Conclusiones-
Si los videojuegos son arte o no, lo dejamos a la opinión personal de cada uno. Sin embargo lo que sí está claro es que Red Dead Redemption es una muestra más de lo cerca que están los videojuegos de conseguir tan lustroso y brillante calificativo. Un juego a admirar tanto por sus virtudes estéticas como por su calidad jugable, y que cosechará adjetivos de pasmo tanto por los aficionados a los videojuegos como por los meros observadores.
Es el mejor juego de mundo libre que se ha creado hasta la fecha, y se trata del mejor videojuego que ha pasado por la redacción de 3DJuegos en nuestros casi cinco años de historia. Con una campaña individual brillante y un multijugador que va un paso más allá de lo que se ofreció en GTA IV, estamos ante la oferta de mayor calidad –tanto cualitativa como cuantitativa- que se puede encontrar en lo que llevamos de Next-Gen.
En casi todas las misiones tendremos compañeros dirigidos por la IA. Los personajes ya no sólo nos encargan misiones como en los GTA, sino que a menudo nos acompañan para realizarlas.
Hay que valorar muy positivamente, además, la
valentía de Rockstar a la hora de plantear un Sandbox en clave de western cuando el género del oeste está en mayor desuso ,y especialmente cuando sus brillantes epopeyas criminales contemporáneas han obtenido increíbles réditos económicos. Todavía desconocemos cómo rendirá este Red Dead Redemption en términos de beneficios, pero dada la repercusión que está teniendo y la expectación que levanta a cada paso que da, tenemos la certeza de que el esfuerzo, el talento y el riesgo que han demostrado los hermanos Houser con él, será nuevamente recompensado con unas ventas a su altura.
Si el lector es aficionado a los westerns, el juego de Rockstar San Diego se convertirá en uno de sus favoritos, si el género de la acción es lo suyo se convertirá en compra obligada, y si es aficionado a los videojuegos a secas Red Dead Redemption merecerá, como mínimo, ser probado tanto por su calidad incuestionable como por el mimo, el incansable esfuerzo y el pasmoso sentido del buen gusto impreso por sus creadores en esta obra de arte. El mundo de los videojuegos, como la propia vida, es cruel; y la aventura de John Marston no sólo sirve para subir un nuevo peldaño el género del Sandbox hasta alcanzar límites estratosféricos, sino también para poner el listón todavía más alto para el resto de desarrolladoras.
Valoración de Red Dead Redemption
Red Dead Redemption es el mejor videojuego Sandbox de la historia, y su legado tardará en ser superado. Lo nuevo de Rockstar es elegante, tiene clase, cuenta con una ambientación cuidadísima y es un videojuego que rinde culto a los clásicos westerns del cine con un título a su altura. Lo mejor que se puede decir de un lanzamiento es que gustará por encima de géneros y modas; y la aventura de John Marston es tan atemporal, innovadora y maravillosa que es capaz de generar admiración sin importar edad, gustos o plataformas… será imprescindible para todos.