Impresiones E3: Burnout Paradise| 13 de julio de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 2 |
| Un paraíso de conducción, cristales rotos y piezas de coche volando. |
La máxima velocidad, los choques más aparatosos, los gráficos más espectaculares, Burnout siempre ha sido eso y mucho más, y Paradise, su nueva entrega, no es desde luego una excepción. Con una ciudad entera para recorrer con total libertad como principal novedad se presenta la evolución de la saga. Ajústate el cinturón… Vienen curvas. |
Criterion vuelve a la carga, y lo hace por todo lo alto con la nueva entrega de los siempre interesantes Burnout. En esta ocasión, y bajo el sobrenombre de Paradise, visitaremos Paradise City, un gigantesco maremagnum de calles, edificios, curvas y saltos, que harán las delicias de cualquier fan de la velocidad y la destrucción.
El Tamaño… No importa
Para hablar de Paradise City no vamos a aburrir a nadie con cifras, tamaños y metros cuadrados. El tamaño no importa, lo que importa es la diversión. Ahí tenemos por ejemplo Just Cause, que presume de tener la superficie más grande para recorrer en un videojuego, lo cual no le garantizó llegar más allá de ser un juego meramente correcto en el género de acción.
Paradise City no es pequeño, al contrario, tiene un tamaño muy razonable, pero lo que de verdad importa es que está lleno de elementos que potencian la diversión y la jugabilidad hasta extremos insospechados.
Con su consabida fórmula de conducción rápida y destructiva, Burnout Paradise viene preparado para asolar la nueva generación de consolas con varias innovaciones jugables, su mundo abierto y un fuerte apoyo al juego online.
Como se puede ver en los
vídeos, las rampas, las curvas cerradas, y los objetos para destruir están al orden del día, con lo cual dar un simple paseo por la ciudad se convierte en una experiencia genial. Y es que la urbe no está precisamente vacía, los peatones son una importante ausencia, aunque teniendo en cuenta la naturaleza del juego el hecho de que no estén presentes ahorrará muchos problemas legales a Electronic Arts, pero Paradise lo compensa llenando las calles de
objetos destructibles y de
tráfico.
El funcionamiento de la dinámica de juego es sencillo. Por un lado podemos pasear a nuestro ritmo por las calles de la ciudad saltando por las rampas o destruyendo todos los coches o elementos que encontremos a nuestro paso, libre albedrío total. Si en nuestro camino se cruza un vehículo potente podremos desafiarle a un reto callejero, y por supuesto podremos acercarnos a diferentes localizaciones para llevar a cabo carreras.
En lo referente al multijugador si tenemos activada una opción para abrir nuestro mundo a internet, en cualquier momento se podrán unir otros usuarios (hasta ocho). Cuando estemos acompañados podremos efectuar diversos desafíos como ver quien aguanta más tiempo conduciendo en dirección contraria o quien logra los derrapes más espectaculares; o también podremos seguir como hasta entonces, desplazándonos con libertad por la ciudad, pero acompañados.

