Primer contacto: Tomb Raider Underworld| 12 de enero de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 4 |
Lara Croft: Heroína de Leyenda
Sigue la progresiva transformación visual de Lara Croft en aras de conseguir un mayor realismo y un reflejo veraz de su personalidad y carácter a través de su físico. Resulta obvio el cambio físico que garantizan la potencia de los nuevos hardwares, pero los cambios no quedan ahí.
Lo cierto es que Lara nunca ha estado más guapa, y su cuerpo mojado por la lluvia y manchado por el barro resulta la representación más brillante y acertada de la bella arqueóloga vista hasta el momento; no tanto por lo tecnológico –que, como ya hemos dicho, resulta evidente-, como por las diferentes decisiones artísticas.
Con un rostro sensiblemente más trabajado y con un cuerpo cada día más humano Lara Croft se acerca paso a paso a una mujer real, alejándose de este modo de sus imposibles curvas –más bien rectas- de la primera entrega y de su neumático aspecto de episodios sucesivos.
Numerosos nuevos movimientos adornan las capacidades acrobáticas de Lara. Destacan las nuevas posibilidades de ataque como el descerrajar disparos colgada desde riscos, o la capacidad de apuntar a dos enemigos al mismo tiempo.
Esto tampoco debe inducir a equívoco, la heroína de Tomb Raider sigue presentando un físico realmente explosivo, pero todo parece más natural y su aspecto más fibroso encaja, sin duda, mucho mejor con sus acrobacias y ágiles movimientos.
La expresión de su rostro también resulta remarcable, y transmite el trágico transfondo de la historia. Dentro de estas decisiones de “humanización” se enmarca la mirada inteligente de sus ojos, la forma de su boca y la concepción general de su rostro, cada vez más alejado del estereotipo “muñeca hinchable” de los primeros títulos. Con unas cejas más marcadas y pronunciadas, la personalidad y el estado de ánimo se transmite en gran medida gracias a la conjunción de éstas y los ojos, otorgándole a la protagonista en las escenas de acción un aspecto mucho más amenazador y más oscuro en líneas generales.

