Aunque probablemente no recibió la atención ni el reconocimiento que en su momento merecía, Crackdown es uno de los juegos de culto más queridos por los usuarios de Xbox 360. Y tras una larga espera, este verano podremos disfrutar de su continuación, que ofrecerá toneladas de acción y suculentas novedades.
Ruffian Games, el equipo que se ha encargado de concebir esta esperada continuación de Crackdown (y que toma el testigo dejado por Real Time Worlds), tenía ante sí una dura tarea: igualar o mejorar las prestaciones de una de las aventuras de acción más profundas y complejas de cuantas se han creado para Xbox 360. Y después de probar una versión muy avanzada de Crackdown 2, podemos asegurar que han logrado su propósito.
Más acción, multitud de enemigos en pantalla y una espectacularidad más acusada serán las cartas de presentación de esta continuación de Crackdown.
Ciudad sin ley
La acción de Crackdown 2 transcurrirá
10 años más tarde de lo acontecido en la primera entrega. La ciudad será la misma que acogió al original,
Pacific City, pero no hará falta ser unos linces para darse cuenta de lo mucho que habrán cambiado las cosas en dicha urbe desde la última vez que la visitamos. Así, durante este lapso de tiempo Pacific City habrá sido tomada por una organización llamada
La Célula, grupo que se convertirá en el enemigo más acérrimo de la
Agencia, compañía para la que trabajaremos. La Célula estará formada por un nutrido grupo de soldados extremistas muy bien armados y organizados, y tendrán a toda la ciudad atemorizada y bajo su entero control… salvo cuando caiga la noche.
Sí, porque cuando el sol deje paso a la luna (el título incorporará un ciclo temporal al más puro estilo Zelda: Ocarina of Time), seremos testigos de otro de los problemas graves que azotarán a la ciudad: los mutantes (o Freaks). Y es que, a consecuencia de un virus que asoló Pacific City, gran parte de los ciudadanos habrán sucumbido a sus efectos, convirtiéndose en seres mutantes de horrible aspecto.
Con este panorama, como agentes de élite tendremos que ir cumpliendo diversas misiones que nos harán recorrer la ciudad de una punta a otra. De día, los miembros de La Célula abrirán fuego contra nosotros en cuanto nos divisen, mientras que por la noche los ejércitos de mutantes tratarán de devorarnos en cuanto nos huelan.
Una de las principales novedades de Crackdown 2 la encontraremos en el nuevo modo cooperativo para un máximo de cuatro jugadores simultáneos.
Tecnología punta
Por suerte, y como ya ocurriera en el primer Crackdown, nuestro personaje (al que podremos personalizar ligeramente) contará con varios aliados. De entrada, el
repertorio de armas que tendremos a nuestra disposición no estará nada mal. Al comienzo sólo será posible echar mano de ametralladoras, escopetas, granadas y poco más, pero conforme avancemos iremos desbloqueando nuevos “juguetes” más contundentes como fusiles de plasma, explosivos, lanzamisiles y un largo etcétera.
Aún así, en determinadas circunstancias nos veremos obligados a defendernos sin la ayuda de nuestro arsenal. Pero no os preocupéis, porque nuestro personaje sabrá arreglárselas muy bien. Con un simple botón podremos ejecutar poderosos ataques cuerpo a cuerpo y combinaciones de golpes demoledoras, exprimiendo al máximo las técnicas de defensa personal que dominará el protagonista. Y eso no es todo, dado que también será posible utilizar parte del mobiliario urbano (tablones, farolas, bidones…) para repartir leña.
Como veis nuestro personaje sabrá apañárselas muy bien cuando tenga que lidiar con los rivales, y más teniendo en cuenta que también tendrá la posibilidad de ir mejorando todas sus aptitudes. Pacific City contará con un buen número de orbes de colores que estarán repartidos por todas sus calles y recovecos. A medida que los recojamos, nuestro personaje irá adquiriendo más fuerza, agilidad, dominio de los vehículos y demás atributos que le permitirán aumentar su capacidad global. ¿Y esto en qué se traducirá? Pues en ciertas ventajas, como poder alcanzar la azotea de un edificio de un salto, correr más rápido que Usain Bolt, acabar con la resistencia de un adversario de un solo puñetazo… Las posibilidades son casi ilimitadas. ¡Si hasta podremos planear por los decorados cuando nos hagamos con un traje alado!