Que juegos como Rebirth funcionen tan bien sigue demostrando que, con trabajo, se puede llevar cualquier experiencia a Nintendo Switch 2
Ya os comenté cuando jugué a Final Fantasy VII Remake en Switch 2 que me había sorprendido. Pese a que el original había llegado en PlayStation 4, el equipo de Square-Enix no se había conformado con utilizar esta versión, sino que trató de exprimir al máximo las capacidades de Switch 2 adaptando la versión Intergrade de siguiente generación, y el resultado fue un gran trabajo con el port. Pero claro, al fin y al cabo, podíamos decir que esta primera parte era un juego algo más lineal. El gran temor es qué pasaría con el port de Final Fantasy VII Rebirth y, sobre todo, esos momentos en que el juego se expande y salimos a mundo abierto. Pues bien, ya tengo la respuesta.
En la demo que pudimos jugar, nos dejaban casi al principio del juego, en Kalm. Me apresuré mucho saltando cinemáticas para salir de la ciudad porque la verdad, quería ver los pastizales cuanto antes y ver cómo el juego se comportaba con ellos. Dentro de la ciudad, sin embargo, ya se notaba que Rebirth no es Remake, es un juego más ambicioso gráficamente y esto es un desafío para la portátil de Nintendo. ¿El resultado? El juego se ve sorprendentemente bien y se comporta con unos 30 frames por segundo bien fijados, aunque empezarás a notar sobre todo como la configuración gráfica tiene que hacer muchos sacrificios sobre todo en términos de luz, sombras y texturas. En algunas zonas como en el suelo de adoquines en los que la iluminación tiene que hacer mucho esfuerzo calculando zonas de luz y sombras, verás que no tiene tanto detalle como recuerdas si has jugado. Es, digámoslo así, como configurar el juego en PC en nivel bajo.
Donde el juego luce mejor, como ya ocurría con Remake, es en las cinemáticas, en el que los planos están más calculados y, aunque los personajes tengan más detalle, también hay menos zona que mostrar, permitiendo a Square-Enix recrearse más en ello. Siendo un juego con tantas cinemáticas esto es sin duda una buena noticia, ya que Cloud, Tifa, Aeris y los demás personajes lucen fabulosos en pantalla. Se nota que sus cabellos siguen siendo el mayor desafío, con dificultad para trazar sombras realistas y hacer un buen antialiasing, pero creo que una vez metidos en la historia, no importará demasiado.
Ahora sí, los pastizales. Salir al mundo exterior era lo que más interés tenía porque imagino que serán las zonas más demandantes para el juego. Ciertamente se nota que la resolución de Rebirth aquí tiene que hacer esfuerzos, y aunque se haga un trabajo de escalado, la calidad de imagen es algo borrosa, pero suficiente. Dista mucho de esos bajones de resolución que teníamos en Switch 1 con algunos juegos con ports terribles y llenos de tirones. La zona luce bien y, mejor aún, se controla perfectamente porque los frames por segundo son bastantes consistentes. He intentado apurar el juego al máximo y no he tenido ningún problema a la hora de moverme rápido con un chocobo, por ejemplo, o en los múltiples enfrentamientos que hay en la zona. En ningún momento he tenido la sensación de que haya fallado alguna estrategia del combate por no responder bien técnicamente ni nada parecido. Todo iba prácticamente igual de fluido que Remake.
Y esto es lo importante. Porque sí, hay diferencias a nivel gráfico y se nota que es un juego construido para una plataforma exigente, pero lo que esta versión tenía que demostrar es que, quien decida jugarlo en ella, no tenga una experiencia peor. Es lo que está consiguiendo Square-Enix con sus ports de Final Fantasy y, en general, muchos estudios que se toman en serio el trabajo en Switch 2.
Todo lo que comento es solo de la versión portátil del juego, ya que no pude probarlo en modo Dock, pero me imagino que el comportamiento será similar al que hay en Final Fantasy VII Remake. Lo importante, como me gusta remarcar en estos ports, es lo que dice de la máquina. Con algo de trabajo y buen afinado, este tipo de ports tan ambiciosos denotan que puede hacer funcionar prácticamente cualquier cosa que ya esté en el mercado y probablemente también del futuro. Rebirth es un juego que hace ya sufrir a Steam Deck, por ejemplo, que en 720p puede incluso tener algunos bajones por debajo de los 30 fps. Es cierto que, sin embargo, máquinas más potentes como Rog Ally y sobre todo las nuevas versiones con el Z2 Extreme pueden mover mejor este Rebirth, pero siempre a TDPs altos de entre 25-30W, reduciendo mucho el tiempo de batería. En este sentido, el port de Switch 2 se sitúa en una buena media entre calidad gráfica y gasto energético.
¿Qué hay de esa futura tercera parte? Aún no sabemos demasiado sobre ella, pero tratándose de un título que probablemente sea de esta generación o intergeneracional, tampoco creo que nos encontremos ante una situación demasiado distinta de la de este Rebirth. Eso significa que los jugadores de Switch 2 podrán disfrutar perfectamente de la trilogía completa de Final Fantasy VII en su plataforma, y eso siempre son buenas noticias.
En 3DJuegos | Ahora lo tengo más claro. Esperar a jugar a Crimson Desert ha sido, sin duda, la decisión más acertada
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