Me he desilusionado totalmente de mis queridas japonesadas por culpa de Hotel Barcelona y de Romeo is a Dead Man
Como tú, me he emocionado por el anuncio de la continuación de NieR: Automata. De las cosas que más espero en esta vida es un nuevo NieR. Me da igual que Yoko Taro se ponga a hacer remakes de sus Drakengard para que conecten mejor con su franquicia estrella o que saque uno nuevo, pero el cuerpo me pide más NieR. Pocos juegos me han llegado tan adentro como NieR: Automata. La colaboración con Platinum ha sabido darle a la franquicia esa buena jugabilidad que necesitaba, y el resultado ha sido fascinante. Sin embargo, mi corazón alberga dudas y sombras. Me flipan las japonesadas, siempre me han encantado. Yo estaba ahí con Deadly Premonition, gozando con Killer 7 y llenando las webs que por aquel entonces me dejaban escribir con temas sobre el primer NieR. Y qué decir cuándo llegó Demon's Souls.
Sin embargo, cada vez estoy menos en ese barco de las japonesadas por las japonesadas. Cada vez me siento más decepcionado y distante con los grandes creadores japoneses que siempre me habían encantado. De hecho, empiezo a pensar que no les sienta bien cumplir años e, incluso, que todas las buenas ideas que tuvieron no fueron más que fruto de la casualidad. De los autores que he mencionado, creo que solo Hidetaka Miyazaki ha construido bien su futuro partiendo de los cimientos de su buena idea original. Y la única clave ha sido darse cuenta de que tenía que mejorar la jugabilidad. Si nos fijamos bien, el gran cambio que se ha producido desde Demon's Souls hasta Bloodborne, e incluso desde este hasta Elden Ring pasando por Sekiro, es que cada vez da más gusto jugar a sus juegos. Sekiro es una japonesada como una catedral, pero también de los videojuegos que más placer da disfrutar.
Pero ese no ha sido el caso de Swery65 ni de Suda51. No fui capaz de terminar Hotel Barcelona porque me pareció muy duro de jugar. Claro que me gustaron las bromas y particularidades que mete en todos sus juegos y alguna de sus ideas, pero no pude disfrutar para nada de ninguna de las partidas que jugué a él. Lo mismo me ocurrió con Romeo is a Dead Man. Me gustí su final y el juego mejora a medida que estás con él, pero ni el sistema de combate ni mucho menos los tramos laberínticos del subespacio me convencieron.
En Romeo is a Dead Man seguimos encontrando el lenguaje de Suda 51, su mensaje sobre dejar atrás la nostalgia y el pasado, sobre vivir inmersos en un bucle… Honestamente, creo que alguna chica le hizo mucho daño a este caballero, porque la violencia que desata sobre Julieta es un tema que daría para hablar. En resumen, creo que Suda51 y Swery65 ya no se entienden a sí mismos, y que debería de parecernos bien que insistan en sus bromas de siempre sin hacerlas evolucionar o sin llevarlas a ninguna parte. Lo que digo de Julieta no es ninguna chorrada. La verdad es que sus ideas empiezan a presentarse de forma cada vez más casposa, más boomer, menos fina.Y, lo siento mucho, pero todo esto que estoy contando se resume en Yoko Taro haciendo Evangelion.
¿Se ha acabado el tiempo de Suda y Swery?
El primer jarro de agua fría me lo llevé con Deadly Premonition 2, un videojuego que no entendió para nada por qué era bueno el primero, y llevo desde entonces dándole vueltas a este tema. ¿La edad les ha arrebatado la magia que tenían? ¿Los juegos tan inspiradores que crearon fueron por casualidad? ¿Han perdido la perspectiva? ¿Tienen miedo de hacer algo distinto y fallar? ¿Justo por temer a hacer algo nuevo Yoko Taro se pone a rehacer Evangelion? Y la pregunta más importante, ¿les estamos perdonando la vida por lo que queremos que sean, por el recuerdo que tenemos de ellos y por lo que nos evocan más que por sus juegos?
Romeo is a Dead Man es un videojuego muy sugerente, pero se habría visto muy beneficiado de un sistema de combate sólido o de unos laberintos y puzles mejor desarrollados, y que el juego no haya sido así estropea la experiencia. Lo hace peor juego. Ojo, yo también se ver lo que hay ahí de Suda51, pero ya no me llega. Honestamente, me ha parecido un juego interesante pero demasiado referencial a sí mismo y que incluso recicla sin aportar nada a lo que él ya ha creado. Estos juegos me recuerdan más a un proyecto de uno de sus alumnos, si tuvieran, a quien se le pide por encargo que haga el juego que cree que ellos harían. Un juego de Suda51 hecho por un admirador de Suda51. O un juego de Suda51 con miedo a dejar de ser Suda51.
Y eso me lleva a Yoko Taro y al miedo que tengo acerca de un nuevo NieR. A Taro le salva que le gusta el dinero y que tiene productores a su lado que le dicen sí a unas cosas y no a otras, pero me da la impresión de que él mismo se está dando cuenta de que no puede dar más de sí. Nos hacen gracia sus entrevistas porque siempre habla de que él haría lo que fuera por dinero, y nos parece muy honesto que reconozca que sus juegos no son más que una copia de Evangelion. Spoiler Alert: todos los videojuegos japoneses repletos de japonesadas son una copia de Evangelion.
A mí esto ya ha dejado de hacerme gracia, porque empiezo a pensar que no son meros chistes de Taro, sino una advertencia de que ya no da más de sí, y de que no quiere convertirse en una mera sombra de lo que fue, como creo que les ha ocurrido (en mi opinión, para mí, no quiero ofender a nadie) a Suda51 y a Swery65. Entendedme, me voy a meter por vena su Evangelion, pero la verdad es que lo haré desde esta perspectiva, protegido y sin esperar nada, porque me parece una decisión conservadora, de puro fandom y que esconde cierta cobardía. Voy a decirlo ya y no me tiemblan las teclas al escribirlo: hay que superar Evangelion de una maldita vez.
Sé que ahora te estás preguntando: ¿y Hideo Kojima? Pues a Kojima lo meto en el mismo saco que a Hidetaka Miyazaki. No estoy agotado de él, sino todo lo contrario. Es cierto que podemos ver en Death Stranding 2 ciertos aires de Romeo is a Dead Man, los dos videojuegos reflexionan sobre la obra pasada de sus respectivos autores. Pero en Death Stranding 2 hay un tremendo esfuerzo por ofrecer cosas nuevas, hay riesgo, hay mucho interés en que las mecánicas funcionen y sí supone una evolución en la forma de expresarse del autor.
Además, es un punto y aparte fabuloso. Death Stranding 2 es un aviso de que se quiere dejar atrás lo viejo para mirar al futuro. En resumen, para mí todo esto no es otra cosa que un cambio generacional. Creo que es el momento dejar atrás a nuestros tótems, a nuestros viejos ídolos y a empezar a fijarnos en otros autores que sí están en su momento dulce. Yo no quiero que nunca mueran las japonesadas, pero sí que quiero que si un autor no tiene nada más que decir, no diga nada más y deje de repetirse. Si las japonesadas se venden envasadas, etiquetadas, precintadas y explicadas, dejan de serlo.
En 3DJuegos | Este juego de ciencia ficción realista todavía tiene mucho que demostrar, pero lo poco que he visto de él apunta maneras
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 5 Comentarios