La decepción más grande de este año me la han dado dos de mis autores de videojuegos japoneses favoritos. Lo siento, Swery y Suda, pero soy incapaz de terminar Hotel Barcelona

La decepción más grande de este año me la han dado dos de mis autores de videojuegos japoneses favoritos. Lo siento, Swery y Suda, pero soy incapaz de terminar Hotel Barcelona

Suda 51 y Swery firman Hotel Barcelona, un juego del que esperaba mucho y con el que me he llevado una gran decepción

4 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Hotel Barcelona
adrian-suarez

Adrián Suárez

Colaborador

Yo fui uno de aquellos que se burlaba de la gente por no apreciar el Deadly Premonition de Swery. ¿Qué importaban unas mecánicas torponas, unos tiempos de carga infernales y una cámara desastrosa si con eso se conseguía un rollito a lo Twin Peaks malrollero y chulo? Por juegos como Deadly Premonition empecé a apreciar y a valorar videojuegos que eran malos, que estaban rotitos o que estaban incompletos. Aprendí a ver la belleza de Dark Souls II, de Final Fantasy XV o de Metal Gear Solid V en gran parte por juegos como los que han lanzado Suda 51 o Swery a lo  largo de los años. No me escondo, por ellos creo que hasta los problemas de diseño, las cosas que salen de casualidad o no completar un desarrollo a veces le dan al videojuego una magia especial.

Pero claro, ¿hasta qué punto un videojuego puede estar un poco roto o tener fallos y seguir recibiendo mi carita sonriente? ¿A partir de qué grado de desastre no lo salvan ni la narrativa ni su aura? Me empecé a hacer esta pregunta al jugar a Deadly Premonition 2, que me pareció horrendo, sin ningún tipo de magia aunque en su historia hubiera mucho vudú. Y entonces lo comprendí. Lo de adquirir un aura especial siendo un juego malo depende de una tirada de dados divina. Te tiene que salir un seis doble para que ese juego roto que has hecho, de casualidad, mole. A Swery ese seis doble le salió con Deadly Premonition, y luego ha ido sacando cincos, cuatros, treses… y ahora, con Hotel Barcelona, le ha salido doble uno, doble pifia. Con este último videojuego del creativo japonés tengo claro que lo de Deadly Premonition ha sido casualidad, que es imposible dominar el arte del aura en los juegos rotos, que eso es una suerte, una magia que a veces decide caprichosamente impregnar tu juego y a veces no. Es como un deus ex machina de la vida, un guionazo sin sentido que te rompe los esquemas porque no lo tenías previsto. Que me perdonen los swerystas, pero yo me bajo aquí. 

Hotel Barcelona es un rogue de peleas de avance lateral. Su fuerte es a los mandos, y es horrible a los mandos

Cuento todo esto porque me ha resultado imposible verle la gracia a Hotel Barcelona. Cualquier atisbo de brillantez que pueda tener es por sus guiños al hotel de Deadly Premonition, al cine de terror clásico o a alguna conversación con poco sentido con los PNJ del juego. Es un roguelite en el que cada vez que morimos nos despertamos en un hotel. Para elegir un nivel de juego, lo hacemos mirando en un mapa, elegimos nuestras armas y atuendo y se activan variaciones climáticas. En base a las mejoras que vamos consiguiendo al subir del nivel, tendremos que tener en cuenta la climatología, ya que hay cosas que funcionan mejor si llueve o hace sol… Aunque tampoco demasiado, la verdad. El gran problema que tiene Hotel Barcelona es su jugabilidad. Swery es interesante cuando escribe, cuando crea mundos y cuando se pone mamarracho. Si sus videojuegos están muy centrados en la narrativa, y la jugabilidad sirve para darle apoyo, ok, pero Hotel Barcelona es un rogue de peleas de avance lateral. Su fuerte es a los mandos, y es horrible a los mandos. 

Me ha desesperado la jugabilidad de Hotel Barcelona

La jugabilidad es malísima. Los ataques a veces ni funcionan, las animaciones son robóticas, los timings son terribles y todo es muy repetitivo. Pulso con el pulgar el botón de ataque, y me da tiempo a levantar todo el pulgar hasta ponerlo en vertical sin que la protagonista haya atacado. El juego tiene una legibilidad pésima, no te enteras quién te pega, y saltar es horripilante. ¡La de veces que tuve que parar de jugar por pura salud mental! En Deadly Premonition, cuando Francis York Morgan disparaba mal, se atascaba en una puerta o el cuello se le ponía de forma rara, no importaba mucho, porque la narrativa absorbía ese momento y podías seguir avanzando igualmente, pero esa permisividad no es apta en un rogue. Aquí todo tiene que ir como la seda o acabarás desesperado, como yo. Es cierto que las mejoras que vas consiguiendo en el enorme árbol de habilidades del juego van parcheando estos problemas, pero nunca lo suficiente.

Hotel Barcelona

Es guay que al morir regreses al hotel, tengas conversaciones con tu alter ego demoníaco, que sea un monstruo en un armario el que te ayuda a subir de nivel, o que el barman parezca sacado de El Resplandor, que haya una bruja por ahí que haya que matar… Pero luego hay que volver a la partida, y juro que no entiendo lo poco fina que es cuando se refiere al combate. En serio, no lo acabo de comprender, porque en este desarrollo no está solo Swery, también está Suda 51, y Suda sí sabe hacer buenos sistemas de combate. No asimilo como se puede hacer un rogue en el que el juego te mate de una manera tan cruel e injusta. Sé que has leído mi análisis de Silksong y ahora te estás preguntando por qué digo que Hotel Barcelona es injusto y Silksong es justo. Yo te lo explico. Un juego no me parece injusto por ser muy difícil o muy fácil. Puede ser muy difícil, pero cuando muero quiero poder entender por qué morí, que me impactó y tener las herramientas suficientes para aprenderme ese patrón de ataque que me liquidó. Si tengo todo eso a mano, puedo mejorar, regresar al combate, git gud y para adelante. Si también hay un camino alternativo por el colarme y farmear herramientas o habilidades, mejor que mejor. Pero Hotel Barcelona no tiene nada de esto. Te tumba un enemigo, tardas horas en levantarte, te golpea otro, intentas atacar y… ¡Desesperación absoluta!

Hotel Barcelona ha tenido la mala fortuna de salir junto con Hades II, un rogue que es finísimo en hacerte entender con precisión por qué has muerto

Además, Hotel Barcelona ha tenido la mala fortuna de salir junto con Hades II, otro rogue que es finísimo en hacerte entender con precisión por qué has muerto y qué tienes que hacer para no morir de nuevo al llegar a ese punto. Con Hotel Barcelona es, más bien, cruzar los dedos a ver si sobrevives al volver a ese lugar en el que te mataron. ¿Todo es malo en Hotel Barcelona? Pues no, hay ideas interesantes, muchas pero ejecutadas de aquella manera. Cuando morimos se crea un fantasma que luego camina con nosotros, reproduciendo nuestras acciones de la partida anterior y ayudándonos bastante en combates contra jefes. Es una implementación chula porque te guía y no te hace sentir tan solo. La escritura del juego también está bien, aunque no tiene ese aire tan pulp de Deadly Premonition. Es más bien como el Swery de ahora intentando imitar al Swery de antes.

Hotel Barcelona

Los controles son un peaje demasiado caro para disfrutar de la historia

Por todos estos problemas, me siento incapaz de jugar más a Hotel Barcelona, así que sin terminarlo tampoco habrá análisis (condición imprescindible para publicarlos). Me da pena porque me gustaría saber cómo termina la historia que el juego propone, y donde eres una agente que llega a un hotel, estás poseída por un demonio y tienes que matar a la bruja que lo regenta, pero sin que te descubra porque es muy poderosa. Pero es que la jugabilidad es tan tosca, agarrotada, torpe y desesperante que me ha resultado imposible seguir. Hotel Barcelona se ha convertido en mi línea roja, en el juego que ha marcado mi límite tolerable de lo que un juego roto me puede ofrecer. Puede que se convierta en un juego de culto, que alguien le haga un artículo en el futuro aduciendo que la torpeza en el control es porque la protagonista también lo es y eso blablabla, pero ese no seré yo. Swery, mil gracias por permitirme alojarme en el hotel de Greenvale y vivir aquella gran experiencia, pero no pasaré ni una noche más en Hotel Barcelona. Para mí, con este juego has perdido tu seis doble, tu aura. Solo deseo, de corazón, que llenéis esto de comentarios diciéndome que me equivoco, que hay luz al final del túnel, que hay algo increíble que yo no he visto, que el problema es mío. Porque, en serio, quiero estar equivocado con este artículo.

En 3DJuegos | He visto la peor peli de ciencia ficción de lo que va de 2025 y la verdad es que para contar esto no hacía falta irse al espacio

En 3DJuegos | "Nos hace parecer perezosos": Dark Souls parece una master class de diseño, pero sus autores inventaban excusas para meter mapas y personajes clave

VÍDEO ESPECIAL

16 visualizaciones

20 JUEGOS con un HYPE BESTIAL que NO CUMPLIERON con las EXPECTATIVAS

De una manera u otra, todos hemos sido presa del hype en algún momento. Esa ilusión que se apodera de nosotros cuando un juego nos pinta bien es un arma de doble filo, porque ilusiona cuando todo sale genial, pero rompe el corazón cuando no. Y hoy vamos a hablar del segundo de...