
Entre los juegos que regresan hay desde leyendas de la estrategia como Epic: Final Liberation, o aspirantes a Halo Killers como Fire Warrior
Lo llevamos diciendo bastante tiempo. Las IP de Warhammer 40.000 y Fantasy se están convirtiendo en un verdadero pilar del gaming con géneros y propuestas que abarcan casi todos los gustos y géneros más populares. Muchos se "destetaron" con Dawn of War, el prototipo de lo que los fans consideraban que debía ser todo videojuego basado en Warhammer 40.000. Y en años recientes, Creative Assembly dio una escala épica y sin precedentes al universo de Fantasy en videojuegos gracias a la magnífica trilogía de Total War: Warhammer.
Pero estas propuestas, y otras igualmente galardonadas y populares no nacieron de la nada. Hubo una ardua "cruzada" por parte de Games Workshops y una veintena de desarrolladoras y distribuidoras que publicaron juegos basados en los wargames de mesa más famosos de todos los tiempos. Se inicio en 1996, y ahora, 30 años después de ese primer estreno, SNEG y Games Workshop, en colaboración con el resto de artífices de estos juegos, los han resucitado y actualizado en Steam con nuevas funciones.
Y no estamos hablando solamente de los más "recientes", sino de absolutamente todos los videojuegos (o casi, ya que sólo están ausentes un puñado de los más nuevos) habidos de los universos de 40K y Fantasy: Warhammer Classics, así se llama esta iniciativa que tiene por objetivo preservar juegos clásicos y hacerlos accesibles a los fans más veteranos y a los nuevos. Y queremos repasar con vosotros algunos de esos juegos que puede que conozcáis o quizás no en el 30 aniversario del debut de Games Workshop en el terreno de los videojuegos.
Los primeros videojuegos de Warhammer, en Steam
Sin duda los juegos que tendrán más valor para los nostálgicos son aquellos con los que Games Workshop decidió dar el salto a los videojuegos. Y como es lógico, sus primeras intentonas fueron para con el género de la estrategia, que a mediados de los 90 estaba en su máximo apogeo.
El primer juego de Warhammer jamás publicado en PC fue Shadow of the Horned Rat, y no os sorprendáis de su similitud con los más recientes y actuales Total War: Warhammer, ya que es más que evidente. Encabezando una banda de mercenarios compuesta por soldados del Imperio, guerreros enanos, o altos elfos, debíamos batallar a lo largo de 25 misiones contra fuerzas de los orkos y los skavens en batallas en tiempo real con escenarios en 3D.
Para ser una primera incursión en el gaming, Shadow of the Horned rat demostraba que Mindscape entendía el universo de Fantasy y también lo que los aficionados al género buscaban. Sorprende que se adelantara a Creative Assembly con su propuesta de batallas en tiempo real con un entorno 3D, y aunque algo tosco, no dejó de ser un pistoletazo de salida que demostraba que la IP "clásica" de Games Workshop era viable como videojuego.
El siguiente paso era aplicar el mismo tratamiento al otro universo de Warhammer, el de 40K, con un juego que apostaba por la estrategia táctica por turnos, pero con unos valores de producción muy superiores a los de Shadow of the Horned Rat: Final Liberation: Warhammer Epic 40.000.
En esta ocasión nos ponemos a la órdenes del comisario Holt, supervisor de la campaña contra los pieles verdes en el planeta Volistad. Si la innovación con el anterior juego fue la introducción de las batallas en entornos 3D, aquí la genialidad y lo que hacía que pudieses perder horas y horas con este juego era que su campaña no era lineal. En función de tu actuación durante ciertas misiones de las 30 que había, las siguientes se verían influenciadas y alteradas. Acompañaba su presentación que el juego narrase su trama e informes de misión mediante escenas de video FMV a lo Command & Conquer.
Podían ser algo “cringe”, pero para ser la primerísima vez que se veía a actores de carne y hueso representando el universo de 40K era algo que ayudó a la popularización del juego, y también la banda sonora de estilo Industrial Heavy Metal de The Samsara Project. El caso es que era un juego de acción táctica de gran escala y que representaba de forma asombrosamente bien detallada el sombrío futuro donde solo había guerra.
El año siguiente a este lanzamiento siguieron dos propuestas, una para cada “universo”: Dark Omen para Fantasy, y Chaos Gate para 40K. Dark Omen fue una evolución a nivel de mecánicas y de narrativa de Shadow of the Horned Rat. Seguíamos liderando una banda de mercenarios (el Ejército del Grifo), pero esta vez la amenaza venía de los No Muertos y los Reyes Funerarios, apoyados como no por los Orkos. Las novedades con respecto a su “precuela” es que introdujo la magia y la moral de las tropas como factor en las partidas, y más importante aún, líneas de visión reales (si había cobertura de por medio, no se podían avistar las tropas).
Chaos Gate -que no hay que confundir con el reciente juego que lleva el mismo nombre, aunque comparten planteamiento- quiso apostar por la jugabilidad más táctica por turnos, al estilo los XCOM clásicos. Manejamos una compañía de los Ultramarines en su lucha contra el Caos.
Lo que más destacó de este juego es que fue uno de los primeros en utilizar generación procedural de escenarios, ninguna partida era la misma. Y por supuesto podíamos personalizar a nuestros marines, exterminadores, y también vehículos como los tanques predators, land raiders y hasta dreadnaughts (con un total de más de 50 unidades) en una campaña de 15 misiones más algunos escenarios.
Esta primera oleada de juegos, la cierra Rites of War, también de 40K, que proponía una novedad interesante: jugar como los Eldars contra el Imperio y los Tiránidos. En este caso, se volvió a optar por un planteamiento de estrategia por turnos, más fiel a los wargames clásicos de mesa, pero con un sistema de juego similar al del legendario Panzers General II. También acompañaron la presentación escenas FMV, solo que esta vez renderizadas, sin actores reales. La popularidad de este juego fue tal que se introdujeron expansiones con las que jugar como el Imperio o los Tiránidos.
La segunda oleada de clásicos de Warhammer que vuelven a Steam
Games Workshop vio el enorme potencial de sus IPs en videojuegos, y decidieron seguir apostando por ambas, pero si la primera oleada de clásicos se centró en la estrategia, la segunda quería diversificar los géneros. El más llamativo -y flojo, aunque es considerado un título de culto por muchos- es Fire Warrior. En 2003, y con el espaldarazo que la saga Halo de Bungie y Microsoft le dieron a los FPS en términos de mecánicas y narrativa, este juego intentó recoger esos elementos… el problema fue que lo centraron en una de las razas menos populares de 40K en aquel momento, los Tau.
Fire Warrior era muy básico como FPS, sin embargo, tuvo sus fortalezas como su amplio arsenal y la trama que daba una perspectiva nunca vista de una de las pocas razas que se consideran “benignas” en el universo de 40K. Pese a que se podría considerar la oveja negra de esta colección para muchos, es interesante como Games Workshop trató de subirse al carro de los “Halo killers” con este juego.
Desafortunadamente, su recepción inicial fue de lo más tibia, y pasaría casi una década hasta que Games Workshop le diera una nueva oportunidad al genero de la acción, esta vez con la forma de Space Marine y de la mano de Relic, que venía con unas credenciales asombrosas gracias al desarrollo de Dawn of War I (en su versión clásica disponible en esta recopilación), y su secuela, Dawn of War II, también presente entre estos Warhammer Classics.
El grueso igualmente de esta segunda oleada de juegos algo menos conocidos lo componen las mejores versiones de Space Hulk, o experimentos tan curiosos como Warhammer Man’ O War, la versión de Fantasy de Battlefleet Gothic Armada, aunque planteado mas bien como un juego de mundo abierto y de batallas navales “a lo Black Flag”… aunque con severas limitaciones.
El esfuerzo de SNEG de preservar Warhammer en el gaming
Son demasiados títulos los que se han incluido en este recopilatorio de Warhammer Classics como para reunirlos todos aquí, pero lo importante es que sepáis que todos estos juegos, más otros algo más recientes o antiguos se han remozado y relanzado en Steam. Si bien es cierto que muchos de ellos también estaban disponibles en GOG, estas nuevas versiones están completamente adaptadas para funcionar en equipos modernos y sin necesidad de realizar ajustes adicionales, y ya no digamos sin lacras tan molestas como la necesidad de instalar el ya descontinuado Games for Windows Life.
El caso es que SNEG, sin hacer un trabajo tan meticuloso como los que suelen hacer estudios especializados en rescatar lo retro como Nightdive, ha demostrado un sano interés por la preservación de estos clásicos de Games Workshop en el Gaming. Todos ellos incluyen varias mejoras, como resoluciones mejoradas, mayor estabilidad, y esquemas de control adaptados para los tiempos que corren.
En suma, es una recopilación que cualquier fan de la estrategia, Fantasy, o 40K, no debería perderse, y la mejor forma de entender cómo lo que empezó con una modesta entrada en el mundo del gaming por parte de una compañía especializada en los juegos de mesa, se ha acabado convirtiendo en una saga de referencia para muchos en distintos géneros gracias a estos y otros juegos considerados de culto.
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario