Un cartel, una carretera y una niña. La famosa aparición vuelve a hacer acto de presencia en un videojuego, pero esta vez no será para continuar la saga, sino para explicarla. Adéntrate junto a Travis Grady en los orígenes del pueblo que dio lugar a uno de los mejores exponentes del género del survival horror. Apaga la luz, ponte los auriculares y prepárate a pasar miedo. Después de jugar a este juego, ya no volverás a ver tu PSP como antes.
Han pasado ya ocho años desde que los extraños sucesos de un pueblo llamado Silent Hill empezaron a tener lugar en el mundo de los videojuegos. Por aquel entonces, Konami era el narrador de su propia historia de terror, por lo menos hasta que los usuarios de PSP reivindicaran su derecho a pasar miedo en cualquier parte. Una modesta compañía iba a entrar en los orígenes de la saga, y no lo iba a hacer sin tener antes más de un problema.
Estamos hablando de Climax Group, una desarrolladora que hasta ahora no había destacado más que por algunos "ports" de títulos tan destacados como Diablo o Viva Piñata, pero que ha demostrado que sabe hacer bien su trabajo a pesar de que Konami no haya estado directamente detrás del proyecto. Tal vez por ello, su aventura fue más difícil de lo normal, llegando a desechar un primer proyecto que nos metía en una perspectiva de acción muy similar a la de Resident Evil 4.

Una pequeña introducción de vídeo y ya estaremos caminando por la carretera que lleva a Silent Hill. Será un camino que hagamos nosotros mismos y que nos hará ver un cartel que, una vez traspasado, cambiará la vida de nuestro protagonista por completo.
Welcome to Silent Hill
Las críticas no tardaron en llegar y Climax Group no se retrasó tampoco en mostrar su respuesta. Un estilo de juego clásico que recordaba la esencia del primer Silent Hill se ponía en camino para narrarnos la historia de un origen que tenía nombre y apellido: Travis Grady. Él iba a ser la primera persona que tuviera una aparición en las proximidades del pueblo maldito y también la primera en cruzar el famoso cartel que nos indica la entrada a un mundo de pesadilla.
La introducción de Silent Hill: Origins no tiene nada que envidiar a la de la primera entrega que apareció para una PlayStation en el año 1999. Es cierto que nuestro protagonista será un camionero, es cierto también que tendrá que andar un poco para llegar a la ciudad, pero también es verdad que tendrá que volver a seguir a una niña que le guiará hacia un viaje en el que descubrirá todos los secretos de su pasado, a la vez que a nosotros se nos mostrarán los orígenes de Silent Hill.
Vuelta a los orígenes
Unos orígenes que se nos narrarán al estilo clásico que vio nacer a la franquicia. Eso no quiere decir otra cosa más que vuelve la perspectiva en tercera persona y vuelven también los planos cinematográficos especialmente colocados para aumentar la intriga y, cómo no, darnos los peores sustos posibles. Todo ello a través de la mecánica también recurrente del "submundo", un lugar paralelo donde las peores pesadillas de nuestro protagonista se harán realidad.