Análisis: DK Jungle Climber| 31 de octubre de 2007 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 1 de 2 |
| Kong y Diddy, dos simios que regresan a la jungla en busca de plátanos y plataformas. |
Plátanos, tres botones y muchos salientes de los que agarrarse. La nueva aventura de los Kong no tendrá muchos más protagonistas, salvo a un chimpancé y a un gorila que volverán a hacer acto de presencia para acabar, una vez más, con los malvados planes del rey K. Rool. La acción plataformera de los clásicos regresa a una doble pantalla dispuesta para ayudar a un Donkey desesperado por comer. ¿Preparado para trepar por la jungla? |
La familia Kong vuelve a estar en apuros. Lo que aparentemente parecía un día de relax en la paradisiaca isla de Sol Radiante ha terminado convirtiéndose, como de costumbre, en una aventura plataformas a la antigua usanza. Todo comienza cuando Donkey y la tropa de simios empiezan a sentir hambre, momento en que el viejo Cranky alza la mirada y observa un hermoso y gigante plátano listo para comer. Ante tan suculento manjar, no podía ocurrir otra cosa diferente: el gorila con corbata se lanza a la acción para trepar hasta lo más alto de la isla como nunca antes lo había hecho.
Con la fuerza que caracteriza al simio, y después de un completo tutorial en el que aprenderemos los movimientos básicos, nos dispondremos a escalar un primer nivel repleto de salientes. El objetivo no es otro que agarrarnos a ellos para intentar avanzar por cada una de las fases, usando para ello los gatillos L y R, los cuales serán como las manos de Donkey (un botón para agarrarnos con la izquierda y otro para la derecha). Sujetarnos de un lado u otro determinará el balanceo de nuestro preciado gorila, que alternando sus manos subirá y subirá, teniendo incluso la opción de soltarse en cualquier momento para ser impulsado hacia la dirección que está mirando.
 |
En la selva, en las ruinas… Da igual donde estemos. En todos los escenarios habrá algo con lo que interactuar, como ocurre en las imágenes de arriba. Tan pronto podremos colgarnos de un “girasol” que nos impulse hacia el cielo, como girar en una rueda que se moverá dependiendo de la parte de la que nos colguemos. No todo acabará con los salientes en pantalla.

Todo por los plátanos
No obstante, y después de haber hecho nuestra primera escalada por unos niveles repletos de enemigos, de barriles y de los típicos espacios de "bonus", nos daremos cuenta de que la historia es, en realidad, más complicada de lo que imaginábamos en un principio. Como podréis adivinar, el malvado rey K. Rool volverá a hacer acto de presencia y se llevará los plátanos cristalinos, unos objetos de gran poder que, en manos equivocadas, podrían suponer una temible arma de destrucción. Habrá seis de ellos y tendremos que recorrer los diferentes mundos de Jungle Climber para recuperarlos. La aventura no habrá hecho más que comenzar.
Muy lejos de aprovechar todas las capacidades táctiles de Nintendo DS, la obra de Paon apuesta por un sencillo e intuitivo control basado en apenas tres botones: dos gatillos para escalar y otro más para realizar los típicos ataques de Donkey, capaces de destruir barriles, enemigos y todo lo que se ponga a su paso. Esto nos será de gran ayuda en los primeros compases de juego, aunque llegará el momento en el que el reducido cerebro del gorila necesitará la ayuda de Diddy, su fiel amigo chimpancé. Montado en su espalda, el pequeño mono nos acompañará siempre y cuando hayamos encontrado el barril donde se encontraba atrapado (elemento recurrente en los títulos de la tropa simia de Nintendo).


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!