Jackie Estacado carga sus armas y tiene a punto sus demonios para la segunda parte de The Darkness. Hemos tenido que esperar casi un lustro para volver a luchar contra las más peligrosas bandas criminales con las fuerzas de la oscuridad a nuestro lado, pero la saga inspirada por el cómic de Top Cow ya tiene nueva entrega. Un título de acción todavía más frenético que su predecesor, aunque algo menos brillante.
Digital Extremes ha recogido el testigo de Starbreeze, y ha afrontado el desarrollo de su proyecto más ambicioso: la segunda parte de The Darkness. Han continuado para ello la historia del atormentado Jackie Estacado de la primera entrega y también la del séquito de demonios que lo acompañaban, todo ello para trazar un shooter en primera persona que nuevamente apuesta por la truculencia, aunque en esta ocasión no alcanza las cotas de calidad de la primera parte.
The Darkness 2 es un muy buen shooter con componentes fantásticos, uno que nuevamente vuelve a ser inclasificable y que apuesta en esta ocasión por un concepto mucho más lineal que el del juego original. Más violencia, severo cambio artístico y nueva apuesta por mecánicas de lo más original aunque recicladas (la lucha contra la luz, por ejemplo) para un lanzamiento igualmente recomendable.
La Oscuridad… Vuelve –La Historia-
La nueva aventura de Jackie Estacado retoma el argumento donde lo dejó la primera, con Jackie habiéndose encargado de sus enemigos y ocupando el "trono" de su familia del crimen organizado al más puro estilo Michael Corleone. No obstante, y al igual que el protagonista de El Padrino, el precio pagado ha sido alto y en la primera parte hubo muertes como dolorosos y no deseados costes a sacrificar.
El Tío Paulie, el don que nos adoptó, ya no está al frente de la Familia, y desde el comienzo de la aventura Jackie ya no es ese joven marginal y apartado de todo que veíamos en el juego original, ahora comanda la Familia y está subido en la cresta de una ola criminal que él repudia pero de la que al mismo tiempo saca el mayor partido posible. Esa dicotomía es una de las que más resultados aporta a la narrativa del videojuego, esa conjuntamente con la dualidad que también le supone al protagonista su relación con la oscuridad: de la que a menudo se difuminan las líneas que separan lo que ella nos aporta a nosotros como anfitrión y la marioneta que nosotros somos para tan siniestro invitado.
Pero, ¿la oscuridad? Si no has jugado al original o si no has leído los muy recomendables cómics en los que se basa la saga este concepto te va a sonar a chino. Para este tipo de público el juego lleva a cabo un prólogo destinado a presentar al jugador los acontecimientos acaecidos en el juego original, con una agradecida estética cómic y un encomiable sentido de la síntesis. Nosotros no vamos a seguir esa línea, puesto que sería una pérdida de tiempo, de modo que encomendamos a los aficionados a leer el análisis del juego original en las páginas 3DJuegos para estar al tanto, y simplemente señalaremos que se trata de un ente demoníaco que toma posesión de nuestro cuerpo y que nos ofrece extraordinarios réditos en el combate, pero también al mismo tiempo peligrosísimas manifestaciones en los momentos más inoportunos.
¿Preparado para dar rienda suelta a tu lado oscuro? The Darkness 2 ya está aquí, y no va a hacer rehenes.
La carrera por el poder que veíamos en el primer videojuego ya no está presente en las poco más de seis horas de duración de esta continuación, y es que en éstas nos encontramos únicamente con misiones que nos emplazan a ir del punto A al B acabando con todos los enemigos y sin mayores complicaciones. En este sentido el título baja bastantes puntos con respecto a su antecesor, y es que el planteamiento abierto y francamente interesante del original es sustituido aquí por algo mucho más convencional, directo y, para ser honestos, menos trabajado.
La aventura comienza con Jackie en la cima del mundo, aunque rápidamente su reinado se ve enturbiado por otra banda criminal que busca acabar con él. A partir de ahí entraremos en contacto con Jimmy El Uva, El Carnicero y otros personajes que recordaremos del juego original, y trataremos de descubrir todos los secretos que se esconden tras su intento de asesinato. Si en The Darkness sentíamos verdadero interés por conocer el camino de ascenso del joven Estacado, en la segunda parte lo apasionante del guión se reduce sensiblemente. La historia de venganza no es tan interesante, La Oscuridad que habla desde nuestro interior tiene menos frases memorables y una presencia decepcionantemente reducida, y recursos anteriores como las alucinaciones del protagonista giran aquí en muchas ocasiones a modo de una subtrama romántica que evitaremos describir para evitar spoilers de primera y segunda parte pero que también resulta menos seductoras.
The Darkness 2 no da ni un minuto de respiro. Todo el mundo nos facilitará armas o encargos para matar.
La Muerte Golpea Dos Veces –Jugabilidad-
La experiencia jugable de The Darkness 2 es muy parecida a la del primer título, con un trabajo muy respetuoso para mantener las bases que tan ingeniosamente ideó Starbreeze para su predecesor. Así pues volvemos a tener a nuestro servicio los
dos siniestros brazos de la oscuridad (dos terroríficas criaturas adosadas a los lados de nuestro cuerpo) para acabar con nuestros enemigos, así como con los simpáticos
Darklings y, por supuesto, seguimos teniendo la obligación de optar por caminar por los
sitios oscuros y evitar la luz en la medida de lo posible.
Así, y desde las zonas más tenebrosas del escenario, nos convertiremos en una verdadera máquina de matar. Simultanearemos armas de lo más terrenales (pistolas, escopetas, ametralladoras... ) con las aterradoras criaturas sobrenaturales que trabajarán para nosotros, e incluso deberemos utilizar a nuestros goblins (Oscuros) para resolver algunos pequeños rompecabezas como pasar por un pequeño hueco para abrir una puerta, etcétera. Desafíos muy sencillos entre los de los puzles, y mucho más exigentes entre los de acción, y es que los gángsters e incluso criaturas a los que deberemos plantar cara no serán demasiado inteligentes, pero sí se acumularán en números tan altos que será difícil salir airoso en los niveles de dificultad más altos.
Para luchar contra nosotros no sólo utilizarán sus armas y ataques más convencionales, sino que también plantarán en nuestro camino gigantescos focos de luz que deberemos desactivar buscando sus generadores eléctricos y, también, adherirán linternas a sus rifles o nos arrojarán granadas flash sabedores del daño que nos hacen. También habrá jefes finales, a menudo situados al final de los capítulos, pero éstos no son nada carismáticos ni desde el punto de vista del diseño ni tampoco desde el de las mecánicas que requieren para acabar con ellos... siempre demasiado fáciles y previsibles.