35 luchadores, 20 escenarios, combos demoledores y la misma jugabilidad que lo hizo grande en consolas. Super Street Fighter IV se hace portátil con un espíritu de combate intacto, aunque esta vez más tridimensional y adaptado a todo tipo de aspirantes a luchador. Capcom ofrece un "hadouken" 3D de diversión y espectacularidad a los usuarios de la nueva portátil de Nintendo.
No es fácil ver que un título de una tercera compañía, como Capcom, sea distribuido por la propia Nintendo, y menos aún con motivo del lanzamiento de una nueva videoconsola. Pero ha ocurrido, algo que se puede interpretar como un movimiento de la Gran N para apoyar a las "third parties" (durante estos primeros e importantes compases de Nintendo 3DS), pero también como un halago al -por otra parte- excelente trabajo que ha realizado la compañía de Megaman al crear una adaptación portátil sobresaliente.
Sin preámbulos, Super Street Fighter IV 3D Edition es el mejor título de lanzamiento para 3DS, un videojuego que no sólo calca el espíritu combativo de sus hermanos mayores (Xbox 360 y PlayStation 3), sino que además nos permite llevarnos exactamente sus mismas sensaciones visuales -y no es exageración- en nuestro bolsillo. El trabajo de Capcom con el motor MT Framework Mobile es espectacular, una buena demostración del potencial gráfico de esta nueva máquina y también un ejemplo a seguir en el futuro por el resto de compañías, incluida la propia Nintendo.
El rey de la lucha 3D
Pero no es el apartado gráfico lo único que hace grande a esta edición. Es igualmente importante tener en cuenta que la obra realiza el esfuerzo de mantener los
35 luchadores originales, de añadir un
nuevo esquema de control destinado a acercar la franquicia a nuevos usuarios y de incluso proponernos una
cámara adicional que saque especial provecho de la tecnología 3D del dispositivo. En definitiva, una versión específicamente diseñada para 3DS, ideal para fans pero enfocada a luchadores novicios.
Otro de los grandes atributos de esta obra es que, de partida, contamos con todos los uniformes (tres por personaje) por los que tuvieron que pagar -en forma de contenidos descargables- los poseedores de una Xbox 360 o PlayStation 3.
No obstante, no es una novedad tan importante como la inclusión de la "Vista Dinámica", que se coloca a los hombros de nuestro luchador para darnos una inédita perspectiva sobre las batallas callejeras de Capcom. No cambia nuestra forma de jugar e incluso resulta un tanto incómoda para los habituados a la vista lateral tradicional (incluida de serie en todas las contiendas). La razón reside en que, incluso con el efecto 3D activado, es difícil evaluar las distancias, con lo que se hace realmente difícil que confiemos en ella más que para comprobar que supone, eso sí, una renovada experiencia.
Aparte de la tradicional perspectiva lateral, tenemos la Vista Dinámica, que no acaba de resultar práctica, aunque sí vistosa (y más en 3D).
Por último, la tercera gran novedad de Super Street Fighter IV 3D Edition la encontramos en la
pantalla táctil, que se divide en cuatro recuadros para asignarles diferentes acciones: desde el puñetazo y la patada, hasta un hadouken o combo especial. En definitiva, un atajo del que sacarán especial provecho los jugadores nóveles, aunque no sólo ellos...
Tras horas de juego, hemos comprobado que es muy útil a todos los niveles, significando inclusive un alivio para cuando la dificultad se dispare. Además, y para ajustar la experiencia al milímetro, cabe la posibilidad de optar por el modo "Lite" (ideal para novatos) o el modo "Pro", que nos obliga a seguir utilizando los botones para desencadenar combos y movimientos especiales.
En pocas palabras, podemos decir que en Nintendo 3DS ya pueden jugar los usuarios que no conocen los comandos de ataque de personajes como Ryu, Ken, Blanka, Zangief, Guile, Chun-Li... y hacerlo en igualdad de condiciones que los más veteranos. Tampoco hay que olvidar que, aparte de la cruceta, en esta ocasión tenemos un "stick" analógico para que cada jugador determine qué es lo mejor para luchar: una mera cuestión de gustos.
Nada de contenidos descargables y precios abusivos. Esta vez, tendremos todos los trajes especiales desde el principio.
Por otra parte, gozamos de diversas modalidades de juego, empezando por el clásico
modo Arcade, que nos plantea conocer la historia de cada personaje en hasta ocho niveles de dificultad. Hasta aquí todo como siempre, salvo por el hecho de que esta vez podemos determinar si jugar con la vista tradicional o la dinámica (sin opción de modificarla una vez iniciado el primer combate).
Acompañando, disponemos del modo Versus, que como novedad incorpora un modo espectador para batallas locales (Channel Live!) y un modo descarga para jugar con alguien que no disponga del cartucho (eso sí, combatiendo sólo con Ryu). Y esto último resulta interesante por el hecho de que la persona receptora puede seguir compartiendo su "demo" con otros usuarios. Una opción que, incomprensiblemente, no tiene el modo Versus 3D, que es básicamente como el antes citado, salvo por el detalle de que se juega única y exclusivamente desde la nueva perspectiva dinámica antes comentada.