Fiel a sus raíces pero con una clara intención de adaptar la fórmula a los nuevos tiempos, Might & Magic: Heroes VI por fin se encuentra entre nosotros, y el resultado nos ha satisfecho enormemente. Con cinco facciones en liza y un potente multijugador, te esperan horas y horas de puro entretenimiento electrónico.
Veinticinco años de historia dan para mucho, pero son pocas las sagas capaces de aguantar un cuarto de siglo en activo como lo ha hecho Heroes of Might & Magic. Una serie que si bien es cierto ha contado con algún que otro altibajo durante estos últimos años, todavía conserva el encanto y el endiablado nivel de adicción de los originales. Un elemento que en muchos casos ha jugado en su contra al tener que enfrentarse al cariño y la añoranza que muchos de sus seguidores han mostrado por dos entregas en especial, Heroes II y III. Pero Ubisoft, que adquirió los derechos de la serie tras el cierre de 3DO y al propio equipo creador de los originales, tiene las ideas más claras y, tras un notable Heroes V, que con sus expansiones supo crear un sistema de juego tremendamente complejo y lleno de posibilidades en los combates, ha decidido coger lo mejor de la franquicia, crear un nuevo universo de fantasía respetando las bases del original, y empezar a construir un nuevo legado para Heroes que se ha concretado en esta fantástica sexta entrega de la serie.
El poder de las dinastías
Compasivo o letal, misericordioso o implacable… sobre la base este
Might & Magic: Heroes VI se mantiene tremendamente fiel a sus orígenes, pero
Black Hole Games y Ubisoft han decidido dar un impulso a la franquicia con interesantes novedades que le han sentado realmente bien. Para el que vaya a dar sus primeros pasos en este universo de fantasía, conviene recordar que estamos ante un juego de
estrategia y rol por turnos en el que aparecen dos vertientes de juego claramente diferenciadas. Por un lado, está la
exploración de un vasto mundo repleto de tesoros y estructuras con bonificaciones que deberemos recorrer con nuestros héroes mientras eliminamos, también a través de un sistema por turnos, cualquier resistencia que nos salga al paso. Y con todos estos
recursos y la
experiencia que acumulemos, pasaremos a gestionar las
habilidades de nuestros avatares y construir distintas edificaciones en los castillos para adquirir nuevos tipos de unidades, interesantes bonificaciones y poderes raciales.
Santuario, Infierno, Necrópolis, Bastión y la novedosa Refugio serán las cinco facciones a las que podremos acceder, ofreciendo cada uno de estos ejércitos unidades, características raciales y poderes exclusivos que nos obligarán a experimentar con ellas antes de dar el salto al modo multijugador, donde los duelos entre héroes prometen ser antológicos. En este sentido, el tipo de unidades con el que nos encontraremos no difiere mucho respecto a lo visto en la serie, aunque sí se agradece la llegada del ejército de las Nagas por el soplo de aire fresco que supone. No en vano, hablamos de una facción con claras referencias a la mitología oriental, con sus dragones Kirin, los Kenshi o los Guardianes Tiburón.
Cinco hermanos del Ducado del Grifo protagonizarán esta extensísima aventura ambientada 400 años antes de los sucesos narrados en Heroes V.
Cada facción cuenta con varios
atributos únicos que romperán con el encorsetado sistema de héroes prefijados visto hasta el momento, dejándonos con unos
héroes más versátiles que nunca. En este caso, hablamos principalmente del novedoso
sistema de reputación que incluye el juego y que está basado en dos caminos bien diferenciados: el de la misericordia, bautizado como las
Lágrimas de Dragón, y el de los guerreros implacables, conocido como
Sangre de Dragón. Las acciones que realicemos durante la partida, ya sea dejando escapar a las tropas que se rindan o eliminando sin compasión a enemigos durante el transcurso de la campaña, marcarán el camino que seguirá nuestro héroe en esta senda, desbloqueando habilidades exclusivas de cada lado e interesantes bonificaciones (amén de modificarse su apariencia).
Pero el aspecto más interesante radica en la posibilidad de conseguir clases de héroe avanzadas al lograr el nivel adecuado. Esto significa que un caballero puede convertirse en Paladín si sigue la senda de las Lágrimas, o en un Guerrero Vengador si apuesta por la Sangre, por poner un ejemplo. Un paso obligatorio si se quiere hacer uso de las aptitudes de reputación, que son las habilidades exclusivas de cada facción con las que contaremos y que se encuentran divididas en cuatro rangos de poder.
Un prólogo, cinco campañas de cuatro misiones cada una, y un epílogo marcan el modo historia de Heroes VI.
Por supuesto, cada héroe estará especializado en un estilo de combate distinto, como es habitual en la serie, encontrándonos con guerreros especializados en el daño físico, otros con interesantes bonificaciones para el reino y determinadas unidades como sus arqueros, guerreros con un “poquito de cada” y, lógicamente, los magos, que tendrán a su disposición
siete escuelas de magia de las que extraer las habilidades y hechizos que usarán posteriormente en los combates. En total, más de
200 habilidades distintas que podremos ir desbloqueando libremente a través de los
30 niveles en los que podrá evolucionar cada héroe, teniendo en cuenta que muchas de estas habilidades nos otorgarán puntos de Sangre o Lágrimas al activarlas.
En definitiva, una cantidad enorme de opciones disponibles a las que debemos sumar el equipo de batalla con el que podremos equipar a los héroes, con la opción de dar con sets completos de armaduras para obtener importantes bonificaciones, y las armas dinásticas, que mejorarán con el paso del tiempo concediendo nuevos poderes a sus portadores.