El simulador de tenis por excelencia (junto a Virtua Tennis) de 2K Sports, Top Spin, regresa con una entrega que mejora considerablemente las prestaciones de su antecesora. Y hasta tal punto que se posiciona como el nuevo rival a batir dentro del género.
Si hace unos meses 2K Sports nos maravilló con el excelente NBA 2K11 –el mejor simulador de basket del mercado- ahora nos brinda un fantástico simulador de tenis, Top Spin 4. Y es que da la sensación de que la compañía tomó buena nota de los errores cometidos en Top Spin 3 para no repetirlos, consiguiendo moldear un título realmente brillante.
La saga de 2K Sports apuesta de nuevo por la simulación y el realismo, siendo el mejor representante del género en la actualidad.
Simulación total
Como es costumbre en Top Spin, esta cuarta entrega apuesta una vez más y de manera incondicional por la
simulación. De hecho, en el título apenas se percibe atisbo arcade alguno. Con esto queremos decir que la representación del mundo del tenis se ha reflejado de forma idéntica al deporte real, sin adornos ni concesiones externas (golpes fantásticos, habilidades especiales, bolas que vayan dejando una estela a su paso…), tratando de conservar intacto todo el espíritu del deporte de la raqueta. Y desde nuestro punto de vista al menos, lo han conseguido.
Sin embargo, y comparando directamente esta cuarta edición con su antecesora, el nivel de simulación no es tan exigente (ni frustrante en muchos casos). Y eso es debido a la implementación de un sistema de control más flexible, lógico y pulido que el incorporado antaño. Lo más destacado es que en esta ocasión no hace falta tener una precisión de cirujano para asestar cada uno de los golpes. Aún así sigue siendo muy importante el tema del “timing” y del posicionamiento del jugador en relación a la pelota, pero ambos aspectos ya no son tan exagerados. Y aunque pueda parecer un detalle sin importancia, gracias a esto el título ha ganado mucho en fluidez y jugabilidad, hasta tal punto que es una delicia participar en cada uno de los encuentros.
Aunque sigue siendo un título “técnico”, el sistema de control se ha rediseñado para mejorar la jugabilidad.
Aún así no os equivoquéis. Para llegar a dominar con cierta holgura el
sistema de golpeo es necesario practicar durante unas cuantas horas para acostumbrarse a él, especialmente aquellos que nunca han probado este simulador. Lo que pasa es que se ha aumentado un tanto el
margen de error en cada uno de los golpeos, una medida muy inteligente para hacer el juego más accesible a los usuarios menos expertos.
En cuanto al esquema de control, este sigue basándose en el empleo de cuatro botones fundamentales para realizar los golpes más habituales: liftado, plano, cortado y globo. Este esquema nos permite pertrechar un surtido de golpes muy amplio que incluye drives, reveses, voleas, smashes, dejadas y demás. En función del jugador que estemos controlando, de su posición con respecto a la bola y del botón que pulsemos, este ejecutará un tipo de golpe determinado, por lo que las posibilidades son considerables. Simulador en estado puro. Además, en la práctica dicho sistema se muestra muy sólido y fiable, lo que favorece la jugabilidad.
Nadal, Federer, Ivanovic, Agassi y otras estrellas actuales y clásicas están a nuestra disposición.
Asimismo su
versatilidad nos permite afrontar cada uno de los encuentros como mejor consideremos. O lo que es lo mismo, que si decidimos ganar la mayoría de los puntos desde el fondo de la pista y haciendo correr al rival de un lado a otro de la pista (al estilo Nadal, Djokovic o Murray, por ejemplo), podemos hacerlo. Pero también es posible optar por un tenis más ofensivo y directo (como los que practican Federer o Roddick) para tratar de obtener los puntos más rápidamente desde el saque y la volea. Sea cual sea nuestro estilo de juego, Top Spin 4 se adapta a nosotros.
Para terminar con este apartado y como curiosidad, la versión de PS3 de Top Spin 4 es compatible con PS Move. Dicha opción funciona relativamente bien y se deja jugar pero, dado el profundo carácter simulador que posee el juego, para nuestro gusto es menos precisa y algo más difícil de “dominar” que la tradicional. Vamos, que es más complicado ganar partidos usando PS Move que utilizando el Dual Shock 3.