No se le había olvidado volar, pero el ataque de un gato dejó a Nitya, el pájaro estrella de Davao, en Filipinas, con miedo a hacerlo. Al parecer el simpático loro enano había perdido por completo la coordinación de las patas tras el ataque, así que aunque podía realizar vuelos cortos, el no poder aterrizar correctamente había hecho que fuese abandonando la práctica.
Su dueño, triste por ver que a la pequeña agapornis se le había acabado lo de echar el vuelo, decidió crear un invento para que Nitya pudiese volver a disfrutar de las alturas. Aprovechando una botella de plástico para colocar al loro, acopla el cacharro a un dron con el bicho dentro y lo lleva de paseo en un vídeo que, como ya habréis imaginado, se ha hecho viral por los motivos equivocados.
El dueño asegura que el pájaro se lo está pasando en grande y que pía de emoción durante cada recorrido, lo que a su vez despierta cierta ternura por la relación entre ambos. Los defensores del bienestar animal, en cambio, no tienen tan claro que los gritos del pájaro puedan traducirse como "más alto, más alto, lo estoy gozando".
La idea de estar encerrado dentro de una botella en la que no tiene movilidad alguna, junto al ensordecedor ruido de los motores -a kilómetros de lo que recomiendan para este tipo de aves organizaciones como la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra Animales- dista mucho de ser el viaje de su vida para el pobre pájaro. Digamos que, aunque las intenciones sean buenas, igual no es la idea espectacular que el dueño tenía en su cabeza.
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