Quienes ya os hayáis asomado a Dan Da Dan, la serie del momento que puede verse a través de Netflix y Crunchyroll, seguramente conoceréis ya a la Turbovieja, el espíritu que persigue a sus protagonistas y que no tarda en convertirse en la gran estrella de su formidable animación. Lo que desconocía por completo es que, en realidad, está basada en una leyenda urbana de Japón.
No voy a entrar a destriparle a nadie la trama -aunque os recomiendo encarecidamente que le deis una oportunidad a la serie-, pero sí diré que la Turbovieja es el espíritu de una aparentemente inofensiva anciana que, por alguna extraña razón, es capaz de moverse a gran velocidad hasta alcanzar los 100 kilómetros por hora. Pero aunque Dan Da Dan lleva la idea por otros derroteros, la Turbo Bachan, como se conoce al yokai original, tiene su nacimiento en un mito con bastantes años más.
Los yokai japoneses convertidos en fábula
Las historias de abuelas en forma de yokai, el término que dan los nipones a sus fantasmas y demonios, son algo habitual dentro de la mitología y el folklore japonés. El mito de Turbo Bachan, traducido como la abuela turbo, abraza varios de ellos hasta dar forma a un concepto relativamente similar al de la Turbovieja de la serie.
A grandes rasgos es una mezcla entre la Yama-uba, fantasmas ancianas que viven en las montañas, y la Shikome, mujeres horribles que hacen todo lo posible por alcanzar la belleza provocando que terminen resultando aún más desagradables y aterradoras para quienes las miran.
Pese a que nosotros parecemos tener bastante con Casper y el hombre del saco, los yokai japoneses son parte de una cultura que utiliza a estos seres de ultratumba como una forma de aportar lecciones de vida y enseñanzas que penetren en la cultura popular a través del terror, especialmente entre los más pequeños.
Sin ir más lejos, el caso de la Yama-uba es una durísima crítica social hacia quienes, en épocas de hambruna durante los momentos más duros de Japón, abandonaban a las abuelas de la familia en la montaña para poder sacar adelante al resto de la familia. Shikome, en cambio, es un monstruo plagado de maquillaje y grandes ropas que sirve de alerta a quienes caigan en lo superficial de malgastar su dinero para estar a la altura de su vanidad.
El origen de la Turbovieja de Dan Da Dan
Pese a que el caso de la Turbo Bachan que Dan Da Dan abraza con su particular Turbovieja no se remonta tan atrás como esos legendarios yokai, su origen sí se ata a una situación similar. En concreto, a la cordillera de Rokko, a una hora escasa del centro de Osaka, donde sus endiabladas carreteras de curvas y la autopista que rodea la zona dieron origen al mito.
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Iniciada como una historia creepypasta destinada a asustar a quienes se movían a grandes velocidades por estas vías, la historia contaba cómo la Turbo Bachan perseguía a una velocidad endiablada a los vehículos con la intención de chocar contra ellos y provocar un accidente.
Sumemos ahí los accidentes que puedan llegar a producirse por causas naturales, y las típicas grabaciones falsas para darle algo más de empaque, y ya tienes una leyenda urbana perfecta para colar en la cultura popular no sólo de la zona, sino también del resto de Japón. Para muestra, un botón adicional, la película The Crone y su relato de una particular Turbovieja que se mueve a gran velocidad mientras aterroriza a las protagonistas de la cinta.
La gran jugada de Dan Da Dan, en cualquier caso, está en cómo hace suyo el mito para llevarlo un paso más allá con otra explicación que, dándole más sentido y fuerza al personaje, vuelve a recuperar esa dualidad entre el terror y la lección moral para convertirlo en una víctima necesaria para la sociedad.
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