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Jugando a Bloodborne en 2020. Así es disfrutar (y sufrir) a día de hoy la joya de FromSoftware

Jugando a Bloodborne en 2020. Así es disfrutar (y sufrir) a día de hoy la joya de FromSoftware

Por  /  27 de enero de 2020       
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Oscuro y desafiante, ¡cruel e implacable!, pero ante todo una obra maestra que será recordada por muchos años. Al fin acepto el reto de Bloodborne en PS4 y estas son mis sensaciones tras completar uno de los mejores videojuegos de la generación. Un brutal juego de acción y rol con una estética, diseño e historia alucinantes.

He maldecido como pocas veces en mi vida; tanto grité de rabia, ¡o incluso alegría!, que tras cada sesión de juego acababa, sí, agotado, con la voz rota, pero también con una sensación de absoluta satisfacción. Yo que sé la de veces que he muerto enfrentándome a algunos de sus temibles jefes finales, ¡tanto!, que en no pocas ocasiones estuve a punto de rendirme. Y sin embargo ahí seguía, intentándolo una y otra vez; muriendo sin cesar frente a unos monstruos que, por Dios, parecían invencibles. Y aunque he sufrido lo indecible, el esfuerzo y las ganas de seguir adelante siempre han merecido la pena. Esa es la grandeza de Bloodborne y, en general, la del resto de videojuegos de FromSoftware. Saben avivar la llama de ese jugador valiente y perseverante que todos tenemos en nuestro interior aún cuando a veces se empeña en ocultarse en las sombras. Y si bien es duro, cruel e implacable, el viaje que propone es una absoluta maravilla.


Por eso lamento más que nunca no haber disfrutado antes del que para mi no es ya solo uno de los mejores videojuegos de la generación sino, también, uno de los más grandes de la historia. Bloodborne es tan genial, tan increíble de tantas formas imaginables, que aún después de cinco años desde su lanzamiento original y tras haber escuchado mil y una alabanzas de usuarios y prensa especializada, ¡aún así!, el juego de Hidetaka Miyazaki me ha dejado sin palabras como pocos consiguen.


He sido un habitante más de la lúgubre Ciudad de Yharnam; he devorado con pasión cada pista, cada detalle, cada enigmático diálogo que te susurra al oído una historia que es en realidad la mejor oda a H.P. Lovecraft. Y claro, no podía ser de otro modo, me han destrozado, machacado y humillado con tal virulencia que en no pocas ocasiones he sentido auténtico pavor; miedo de dar un paso en falso y acabar en manos de la negra parca. O más bien en las fauces de esos horrores cósmicos que atenazan tu corazón sin necesidad de recurrir a la grandilocuencia propia de la saga Dark Souls. Aquí las cosas son distintas.


La ciudad que me enamoró…

FromSoftware se ha ganado a pulso todos los elogios del mundo, ¡y muchos más!Cada vez que completo un juego de FromSoftware siento la necesidad de acudir a terapia; de disfrutar de unas largas vacaciones lejos de sus oscuros universos de fantasía. Y no es porque no me gusten, obvio, sino más bien porque acabo exhausto. Los vivo de una forma tan intensa, me sumerjo tantísimo en su acción, que tras decenas de horas de juego termino pidiendo a gritos un respiro. ¿Qué tienen los juegos de Miyazaki para atraparte de esa forma? ¿Por qué aún cuando parecen estar hechos para asustar al más valiente, una vez empiezas la partida no descansas hasta derrotar al último de sus jefes finales? Yo lo tengo claro. La culpa la tiene el diseño de un escenario de juego que es en sí mismo el gran protagonista de la historia.


Dark Souls hizo lo imposible construyendo un gigantesco mundo de fantasía que es una absoluta maravilla, especialmente por la forma en la que conecta todas sus localizaciones. Y Bloodborne no se queda atrás. FromSoftware se ha ganado a pulso todos los elogios del mundo, ¡y muchos más!, pues hay pocos escenarios de juego tan deslumbrantes y aterradores como la Ciudad de Yharnam. Y si como yo has disfrutado también de la expansión Antiguos Cazadores, la sensación de asombro va incluso a más, con unos entornos de pesadilla que sacan a relucir toda la imaginería propia de las historias de terror de H.P. Lovecraft.


Poco le ha afectado el paso de los años a un videojuego con una puesta en escena apoteósica, pura y tenebrosa fantasía, en el que mires donde mires siempre vas a encontrar algo que llame tu atención. La ciudad de Yharnam está plagada de pequeños detalles que, uno a uno, todos juntos, conforman un escenario de un poderío visual y artístico que juega en otra liga. Ciertamente me cuesta pensar en otros juegos que igualen el trabajo de FromSoftware con este exclusivo de Playstation 4. Y no solo por la estética, que por supuesto. Cada escenario, cada terrible lugar al que te traslada desprende personalidad a raudales, ¡se siente único!; pero lo te hace caer rendido a sus pies es que todos ellos, sin excepción, cuentan una historia sin palabras.


Las calles de esa gran ciudad gótica en la que empiezas el viaje, o los lóbregos bosques que nos retrotraen a las más temibles historias de brujas, pasando por ese imponente castillo maldito en lo alto de la montaña que parece hogar del mismísimo Drácula. El equipo de Miyazaki no deja nada al azar, ¡todo tiene un por qué!, animándote a explorar a conciencia cada oscuro rincón de un mundo que castiga con enorme crueldad cualquier descuido. Es doloroso, ¡muchísimo!, pero ahí sigues; levantándote una y otra vez, plantándole cara a la muerte con un afán de descubrimiento, con un ansia viva por saber más, que no hace sino confirmar la grandeza de un videojuego que ya roza la más absoluta genialidad en la lucha contra sus todopoderosos jefes finales.


… y el monstruo que me desquició

En el análisis de Bloodborne ya te contamos qué tiene de especial el combate en este videojuego de FromSoftware. Esquivar, esquivar y esquivar sin parar ni un segundo. Así de frenético y así de emocionante es la lucha en un juego que nos enfrenta a algunos de los enemigos más temibles que recuerdo. Pero lo que más me ha sorprendido de esta aventura es que no recurre a monstruos gigantescos ni nada por el estilo para hacerte sufrir como un miserable. A veces le basta con enfrentarte a un igual, a otro cazador, para que tu corazón se ponga a mil y empieces a temblar de puro terror.


Hay tantos momentos dignos de enmarcar; tantos combates difíciles de olvidar, que una vez más resulta imposible no rendirse al genio creativo de Hidetaka Miyazaki y su equipo. Y me asombra por muchas razones. De entrada, me flipa sobremanera el combate contra el Padre Gascoigne. "¡Ahí aprendes a jugar!", me repetía una y otra vez mi buen amigo Alejandro Pascual, imagino que con una sonrisa en su cara, mientras yo gritaba sin cesar: "¡Esto es imposible! ¡Lo odio!" Pero vencí. Grité de alegría, y seguí la aventura con más ganas todavía de descubrir qué misterios me aguardaban. Y entonces llegó la Bestia Oscura Paarl, que me mató varias veces cuando solo le quedaba uno o dos golpes. Y de nuevo grité. Y de nuevo me frustré, deprimí y cabreé. Pero nunca me rendí.


No tardas mucho en darte cuenta que Bloodborne es uno de los mejores homenajes que se han hecho a Lovecraft en el mundo del videojuego. La imaginería de sus escenarios con todas esas esculturas representando los horrores cósmicos del escritor de Providence son la referencia más obvias, pero FromSoftware va más allá con otros detalles que son una auténtica genialidad, como usar la lucidez como una de las estadísticas del Cazador en un mundo asolado por la locura, un síndrome que tu mismo puedes sufrir con nefastas consecuencias. Hay también enemigos finales que directamente te proponen luchar en un mundo de ensoñaciones, haciéndote sentir pequeño ante los horrores que escapan a la imaginación del hombre. Y lo mejor es que la estética de estas criaturas, los sonidos que emiten o incluso la música que suena durante sus combates sirven para contar la más oscura de las historias.El más cuerdo en un mundo de locosNo tardas mucho en darte cuenta que Bloodborne es uno de los mejores homenajes que se han hecho a Lovecraft en el mundo del videojuego. La imaginería de sus escenarios con todas esas esculturas representando los horrores cósmicos del escritor de Providence son la referencia más obvias, pero FromSoftware va más allá con otros detalles que son una auténtica genialidad, como usar la lucidez como una de las estadísticas del Cazador en un mundo asolado por la locura, un síndrome que tu mismo puedes sufrir con nefastas consecuencias. Hay también enemigos finales que directamente te proponen luchar en un mundo de ensoñaciones, haciéndote sentir pequeño ante los horrores que escapan a la imaginación del hombre. Y lo mejor es que la estética de estas criaturas, los sonidos que emiten o incluso la música que suena durante sus combates sirven para contar la más oscura de las historias.

Siempre que me he encontrado con ese jefe final imposible, con ese rival capaz de desquiciar al más pintado, he aprendido a sortear las dificultades a base de pulir la técnica y agudizar los reflejos, porque más que aprender los patrones del jefe, ¡que hay que hacerlo!, al final este es un juego de pura destreza; una obra que pone a prueba tu temple con esa mecánica del contraataque en el último segundo. Si lo haces, ¡y lo harás!, destrozarás a tus enemigos creando situaciones de juego increíblemente espectaculares, de esas que jamás te habrías imaginado hacer por ti mismo. Es otra de las grandezas de Bloodborne. Puede que mueras mucho pero a base de palos, terminarás convirtiéndote en un cazador imparable… hasta que te topas con un nuevo jefe final.


A esta sensación de impotencia le suele acompañar otra de pura epicidad cuando derrotas a tu rival en un momento de absoluta agonía. Y aunque hay montones de criaturas monstruosas, dignas de la peor pesadilla de Lovecraft, Bloodborne roza lo divino justo cuando te enfrenta a tus semejantes. Ese duelo contra Lady Maria, en ese escenario, con esa música, con esos cambios de ritmo… sé que es difícil, que los juegos de FromSoftware son maestros asustando a los aficionados; pero ese momento, ¡ese combate!, ejemplifica a la perfección la grandeza de un videojuego que es increíblemente épico y colosal, siendo a su vez íntimo y humano. Porque hasta la peor de sus criaturas, hasta el ser más grotesco tiene tras de sí una historia tan terrible y dramática, que en el fondo, te apiadas de ellos. Y por eso lo adoro y por eso, cinco años después de su lanzamiento, estoy tan maravillado con su acción, diseño e historia.


¡Y ahora qué! ¿Tendremos secuela?

PS5 ganaría un mundo si sumara a su catálogo de exclusivos un juego de la talla de Bloodborne 2No me gustaría despedir este artículo sin dedicar unas palabras a la ansiada secuela de uno de los trabajos mejor valorados de FromSoftware. ¿Existe posibilidad de que Bloodborne 2 sea una realidad? Hidetaka Miyazaki ha reconocido en más de una ocasión que su equipo adora el oscuro universo de Bloodborne pero no depende de ellos que se lleve o no a cabo esta esperadísima continuación. Es Sony la propietaria de la marca, por lo que depende de ellos que veamos en el futuro la continuación de estas aventuras del Cazador. ¿Será posible en PS5?


Aunque al estudio japonés no le ha ido nada mal con Sekiro: Shadows Die Twice, creo que PlayStation 5 ganaría un mundo si sumara a su catálogo de exclusivos un videojuego de la talla de Bloodborne 2. Más teniendo en cuenta que el original es uno de los mejores juegos de la década para la comunidad de Metacritic. Actualmente inmersos en el prometedor Elden Ring junto al autor de las novelas de Canción de Hielo y Fuego, ¿os gustaría que se hiciera realidad la secuela de Bloodborne? ¿Qué le pedirías a este nuevo videojuego? No dudéis en compartir vuestra opinión en los comentarios.


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