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Crítica de Sonic: La película. El rediseño del erizo de SEGA salva un film que parecía abocado al desastre

Crítica de Sonic: La película. El rediseño del erizo de SEGA salva un film que parecía abocado al desastre

Por  /  15 de febrero de 2020       
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¡Ya ha llegado Sonic a los cines! ¿Qué tal el debut occidental del personaje en la gran pantalla? Te contamos lo que nos ha parecido la película tras su polémica recepción y posterior rediseño. ¿Ha conseguido salvar los muebles el erizo? Con los más pequeños, sin duda, sí; desgraciadamente, puede que olvide a los mayores.

Es imposible ver Sonic: La película sin pensar constantemente qué habría pasado si se hubiese lanzado con el polémico diseño original. No creo que el resultado final vaya a cambiar la vida de ningún fan del erizo azul de Sega, pero sí estoy convencido que, con el diseño original y la dependencia total de Sonic en la trama, estaríamos ante un desastre de proporciones nunca vistas para el cine de videojuegos. No hay Esmeraldas del Caos, Flickies o ninguno de los personajes que se han ido sumando a la franquicia en los últimos tiempos: la película dirigida por Jeff Fowler, más allá de los primeros cinco minutos de metraje, solo toma a Sonic de su amplio universo, y aunque se podría haber construido una película solo a su alrededor la realidad es que la osada decisión acaba siendo un obstáculo para el avance de la trama.


¿Una película de Sonic sin Tails, Knuckles o los demás personajes de la pandilla? ¿No es Robotnik capaz de salvar la producción con sus apariciones? No creo que Jim Carrey haga un mal papel en Sonic, pero sí creo que se desembaraza de cualquier representación clásica del villano en los numerosos videojuegos, cómics o series animadas protagonizadas por la mascota de Sega. Eso sí: el Robotnik de Carrey se suma con éxito a la amplia cartera de personajes histriónicos del actor tras La Máscara o Ace Ventura. Sin embargo, y aunque en la interpretación más ortodoxa del villano de Sonic fracase, en la cinta funciona y su presencia ayuda a crear un mejor film. Sus apariciones han sido celebradas por los padres durante la primera proyección de estreno. Si cumple y entretiene en su papel todo lo demás no importa tanto.



Sonic: La Película inicia con los nuevos orígenes del erizo que, apadrinado por una suerte de ave capaz de controlar las clásicas anillas del héroe, le insta a abandonar su planeta de origen por la Tierra tras ser perseguidos por lo que parece una tribu de equidnas. No se pierde mucho tiempo aquí: son apenas tres minutos de flashback y ya nos mete en la trama principal presentándonos al coprotagonista de la aventura, Tom, interpretado por James Marsden. Siendo la relación de Sonic con Tom hasta cierto punto entrañable, la reciprocidad se torna extraña cuando el personaje de Marsden acepta con facilidad pasmosa la existencia del erizo y se hacen amigos íntimos sin demasiado desarrollo, rozando la más pura incoherencia. Llega a resultar irónico que el personaje CGI sea más humano y creíble que la persona de carne y hueso.


Es una película perfecta para ver con los más más pequeños, pero con algo más de esfuerzo podría haber llegado a todos los públicosLa película, de golpe, toma un rumbo del todo inesperado al llegar al nudo: ¿un road trip en coche con Sonic? Es el momento en el que comienzas a entender la complicado que es para la cinta aguantar todo el peso de la trama en un solo personaje. La comparación más evidente es con Detective Pikachu: la película protagonizada por Ryan Reynolds tenía detalles y guiños por cada rincón de Ryme City, con docenas de Pokémon reconocibles campando a sus anchas por la pantalla dando mil y un guiños; aquí es imposible llegar a semejante nivel porque, como os decía al principio de la crítica, del universo de Sonic solo tenemos… a Sonic. Se sostiene la cinta por el protagonista y el villano, y todo lo demás importa poco. Hasta aburre en ocasiones.


En lo que sí hace un magnífico trabajo es en las escenas en las que Sonic saca partido a la velocidad y las persecuciones con Robotnik. Son pocas, pero son una suerte de Tom y Jerry contemporáneo en el que se viaja por localizaciones variadas con elementos de acción que encajan perfectamente con la creación de Sega. No me habría importado tener algo más de ello y menos de los problemas con la cuñada de Tom. Por suerte, la película sabe administrar su tiempo en pantalla sin superar los 100 minutos de duración, por lo que no llega a hacerse aburrida en prácticamente ningún momento. Solo es simple, y es una pena, porque había ingredientes para hacer algo capaz de entusiasmar a todos los públicos, no solo a los más pequeños de la sala.


No me malinterpretéis: entiendo y celebro que una nueva generación de chavales disfrute de un personaje al que tengo tanta estima en un medio tan distinto como el del videojuego, pero me veo obligado a regresar a la comparación con Detective Pikachu para explicar mi punto de vista. La producción de Warner Bros. sabía ser una película divertida para todos los aficionados de Pokémon sin importar la edad, con guiños, detalles y elementos capaces de dibujarte una sonrisa, incluso, siendo arriesgado en el diseño de sus monstruos de bolsillo; Sonic no parece haber querido aspirar a ello, conformándose con explicar una rasa historia de amistad con un héroe y un villano a los que, sin duda, se les podría haber sacado mayor partido. Además, cuando quiso arriesgarse con el diseño, fracasó estrepitosamente.


]No querría pecar de conformista, ni mucho menos, pero creo que los usuarios de videojuegos nos hemos llevado tantos disgustos con las adaptaciones de nuestro ocio al cine que, francamente, ya me contento con películas comprometidas en respetar el producto original y, a la vez, ofrecer algo coherente para su público objetivo. Sonic es el caso. Nadie, y menos tras el primer tráiler, podría haber imaginado un desenlace favorable para la producción como la recibida el 14 de febrero. Aunque podría haber sido más interesante y ambiciosa que lo entregado en las salas de cine, la realidad es que es una película perfecta para ver con los más jóvenes seguidores del erizo. Además, le sirve apuntarse un punto en el casillero de Sonic en su eterna disputa contra Mario: en películas ya gana de goleada.


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