Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
La Columna de Dayo

El The Last of Us del videojuego: El Dark Souls de los artículos

"Escribir sobre estas cosas en caliente nunca es fácil. Lo que siempre he intentado ha sido partir del punto opuesto".

Por / 170 comentarios
The Last of Us: Remasterizado

Allá por la lejana 2005, un día de verano quince años ha, fui con los primos al videoclub a ver qué encontrábamos. Nos decidimos por Crash, la de 2004: una película que había sido candidata a seis premios Óscar y se había llevado los de montaje, guion original y mejor película. Casi nada. La vimos aquella tarde y nos encandiló, nos emocionó. (Atención: Spoiler importante de la película a continuación) Cuando la bala resultó ser de fogueo no recuerdo si me eché a llorar, pero vamos, como si lo hubiera hecho. Había descubierto el Cine, pensé, una película de alta categoría y exquisitez. Menuda joya. Menuda obra maestra.


Hoy Crash es recordada como aquella vez en que la Academia derrapó como si estuvieran jugando a Mario Kart.


No la he vuelto a ver desde entonces, pero el tiempo ha situado a Crash en otro cajón, el de una película que elige presentar sus problemas desde una perspectiva cómoda para su audiencia, complaciente para quienes piensan que los conflictos de raza y clase se solucionan cantando "te quiero yo, y tú a mí" como si esto fuera Barney el Dinosaurio. Y hablando de todo un poco, el otro día salieron los análisis de The Last of Us: Parte II y ciertamente lo describen como un Videojuego, una obra de alta categoría y exquisitez. Que conste que esto lo estoy escribiendo la mañana del viernes 19 de junio y todavía no tengo mi copia de prensa, así que no hablo desde la experiencia de haber jugado a The Last of Us II. Pero sé lo que es escribir sobre algo como The Last of Us II.


Algunos han lanzado proclamas que, de primeras, suenan a algo exageradoEs normal encontrarse con buenos análisis de una obra tan esperada como esta, pero sí que algunos han lanzado proclamas que, de primeras, suenan a algo exagerado. Algunos dicen que ya basta de preguntarse cuándo veremos el Ciudadano Kane del videojuego; ahora es cuestión de ver cuándo sale el The Last of Us II del cine. El ejemplo más conocido seguramente sea el del actor Jeff Cannata, que proclamó: "en un medio donde todo es John Wick, The Last of Us II es La Lista de Schindler". Eso son palabras mayores. Desde luego, hay muchas críticas que sacan punta al juego, y los puntos de conversación generales se han establecido: el juego es brillante, pero es más amargo que el cacao puro. Vamos a odiar esta experiencia, pero madre mía si no merecerá la pena. Diez de diez. Goat of the year.


Es normal si sois cínicos. Yo también lo soy.


Imagen de The Last of Us

Enfrentarse como crítico a una obra así es realmente difícil, porque salvando las distancias y en términos generales, sí es cierto que la mayoría de títulos AAA son John Wick. Encontrarse con una superproducción realmente desafiante y trascendente es difícil, y me mantengo en mis trece con aquello de cómo a veces me amarga que tantos tráilers con premisas interesantes corten a un personaje agarrando un fusil o pegando a alguien. Si es que al final los verbos son los mismos y las intenciones no cambian. Estamos aquí para lo que estamos. Y entonces llegan los videojuegos "prestigio": The Last of Us, God of War. Llega Bioshock Infinite, y claro, no estás acostumbrado a ver esto, un AAA que reflexione, quiera empujar en alguna dirección, que no utilice su conflicto como un fondo o una excusa sino como el centro de la experiencia, así que te lo comes con patatas. Ser crítico de videojuegos significa jugar muchísimo, y al final todo se acaba pareciendo. Es divertido, sí, pero dentro de ese espectro entre el siete y el ocho. Cuesta encontrarse un juego AAA que no entretenga. Luego sale The Last Guardian y es un soplo de aire fresco. Lleno de fallos, sí, pero respira esa brisa, mira lo que intenta. ¿No es bonito?


Salvando las distancias, y en términos generales, sí es cierto que la mayoría de títulos AAA son John WickEscribir sobre estas cosas en caliente nunca es fácil. En mi experiencia, lo que siempre he intentado ha sido partir del punto opuesto: ¿que todo el mundo dice que este juego es la hostia? Pues aquí voy a venir yo con el cerebro tochísimo a demostrar lo contrario. Pero tampoco puedes pasarte; no puedes permitir que esa energía te absorba igual que te estaba absorbiendo el hype. Y, además, seguramente no seas el único chico listo al que se le ha ocurrido empujarse las gafas mientras dice "em, bueno, en realidad…". Ahora mismo, con The Last of Us II, me encuentro con gente como Leigh Alexander encarnando esta contracorriente, tuiteando cómo el mundo se inclina ante una obra que decora los mismos mecanismos de siempre con excusas pseudointelectuales. No sé si quiero llegar a ese punto. No lo sabré hasta que me enfrente a este juego.



Hay un concepto, la ventana de Overton, que sirve para explicar por qué Bernie Sanders es socialista para los estadounidenses pero socialdemócrata en Europa. La ventana oscila según el lugar, la época. Según el contexto. La misma idea se percibe de maneras distintas según dónde se encuentre. Esa ventana también podría aplicarse aquí, porque God of War, el nuevo, no es tan bueno. Es excelente, sí, pero no es TAN bueno. Creo que la razón por la que se llevó semejantes notas se debe menos a su calidad neta y más a su calidad relativa. Es raro encontrarse con este nivel de pulido, con una historia imbricada así en el gameplay, este esfuerzo por presentar un AAA no sólo con texto, sino subtexto. Y si los esfuerzos de los demás les dan las notas que dan, ¿entonces no merece God of War mejor nota? Si está por encima, habrá que reflejarlo, digo yo. A mí me ocurre algo parecido con The Last of Us: en su día dije que, con todo lo bueno que pudiera parecerme, no le daría un diez. No es una obra maestra. El tiempo ha cambiado mi percepción, no porque ahora vea el juego con otra luz, sino porque prácticamente nadie ha logrado acercarse a lo que consiguió The Last of Us. Ha habido muchos indies que le han adelantado por la derecha, pero en el espacio AAA sigue marcando el techo y sólo algunos pocos, como Red Dead Redemption 2, le han sobrepasado.


Los hay diciendo que TLOU2, con su amargura, es lo último que podríamos querer ahoraEs posible que esta tarde, o mañana, o cuando quiera que reciba mi copia de prensa, juegue a The Last of Us II y me rinda ante él. Quizá pasen los años y, en 2040, mire las costas de Madrid preguntándome cómo pude opinar así de semejante juego. Los hay diciendo que The Last of Us II, con su amargura, es lo último que podríamos querer en un momento como este. El tiempo y el contexto significan mucho. Cuando vi Crash no había descubierto el cine de autor. Era joven. No estaba muy informado sobre los problemas raciales y de clase. Lo que presentaba tenía sentido para mí. No culpo a la gente de ceder ante el hype y puntuar a The Last of Us II con un diez ni tampoco a los que están esperándolo con un hacha para hacer la labor de Dios. Este tipo de lanzamientos traen un remolino de emociones consigo. La crítica también es contexto y Blade Runner no fue muy bien recibida en su día. Eso forma parte de la Historia. Haga lo que haga no voy a poder disociarme de mis emociones y dar una "crítica objetiva", porque hoy es 19 de junio de 2020 y hoy sale The Last of Us II. Es el día 1. Ocurrirá lo mismo cuando salga Cyberpunk 2077. Todos seremos distintos en el día 365.


Si es que 2020 no nos mata antes.


Más sobre: The Last of Us, The Last of Us: Part II, Dark Souls y Dayo.