Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
¿Sabías que...?

Un laboratorio suizo podría tener la receta de las baterías biodegradables del futuro

El EMPA suizo lleva 10 años trabajando en un modelo basado en papel, tintas y cera, y ya es funcional.

Por / 1 comentario
Un laboratorio suizo podría tener la receta de las baterías biodegradables del futuro

Aunque ya existen baterías de arena para acumular energía, lo que de verdad necesitas para alimentar tus aparatos electrónicos son otra clase de acumuladores funcionales, autónomos y eficientes; y hay un laboratorio suizo (bueno, el EMPA, o Laboratorio Federal Suizo de Ciencia y Tecnología de Materiales) que parece haber encontrado una solución "sencilla" cuya receta parece sacada de una clase de química:


  • Una hoja de papel
  • Sal
  • Alambre
  • Cera de abeja
  • Grafito (de un lápiz)
  • Zinc
  • Carbón
  • Agua

Por ahora vas a tener que esperar un poco —que ya te vemos yendo al hiper a comprar carbón, cera y lápices—, porque el desarrollo de estas "pilas" biodegradables todavía no es aplicable a situaciones de uso real. Con esto, no es que vaya a solucionarte la papeleta si estás de veraneo y te has dejado el cargador de la Switch en casa. Ahora, lo que sí que puede alimentar son dispositivos electrónicos pequeños.



Un laboratorio suizo podría tener la receta de las baterías biodegradables del futuro

Para ser insoportablemente precisos, te contamos que el prototipo del EMPA es capaz de producir 150 µW/cm² a 0,5 miliamperios para lograr un voltaje de 0,2 voltios. No es mucho, efectivamente, pero sí que es suficiente para hacer funcionar dispositivos de autodiagnóstico para personas diabéticas, mantener la temperatura de vacunas o incluso para alimentar un despertador. Para entender cómo funcionan estas baterías, revisa la lista de "ingredientes" y vuelve a bajar, que te contamos cómo se combina todo, según el EMPA.


"La batería […] se hace con al menos una célula de un centímetro cuadrado que se compone de una hoja de papel rectangular impreso con tres tintas. La sal, que no es más que sal común (cloruro sódico), se esparce a lo largo de la tira de papel, y la cera se impregna en uno de los lados cortos. En uno de los lados se imprime una tinta compuesta de copos de grafito que actúan como el polo positivo de la batería (el cátodo), mientras que por el otro se imprime la otra tinta con polvo de zinc, que actúa como el polo negativo (el ánodo). Una tercera tinta que contiene copos de grafito y negro de carbón se aplica en ambos lados de la hoja, sobre las otras tintas. Esta última constituye los colectores de corriente que conectan los polos a dos cables unidos a los extremos de la célula".



"Al añadir una pequeña cantidad de agua, las sales impregnadas en el papel se disuelven, liberando iones cargados y haciendo que el electrolito los conduzca. Estos iones activan la batería al dispersarse por el papel, con lo que oxidan el zinc de la tinta, que libera electrones. Al cerrar el circuito (de forma externa), los electrones se transfieren del ánodo de zinc a través de la tinta de grafito y carbón, los cables y el dispositivo, hasta el cátodo de grafito. Con esto se reduce el oxígeno ambiental. Así, esta reacción rédox genera una corriente eléctrica capaz de alimentar un dispositivo electrónico externo".


Bueno, ahora entenderás por qué Gustav Nyström y su equipo lleva ya 10 años trabajando en esta clase de baterías biodegradables. No podemos más que soñar con un mundo en el que no dependamos de las de litio, cobalto o aluminio; en el que las baterías sean de papelitos impresos que se autoalimenten de agua para funcionar.


Más sobre: Baterías, Ecología y 3DJuegos Tech.

Suscríbete a nuestra newsletter:

Recibe un recopilatorio diario y/o semanal de las noticias publicadas:


Diaria (Recibe todas las noticias publicadas en las últimas 24h para no perderte nada)

Semanal (Recibe cada viernes las 10 mejores noticias publicadas desde el último viernes a modo resumen)


No es spam. No compartiremos su correo electrónico. Puede darse de baja en cualquier momento.