Jensen Huang insiste en su particular luz de gas con DLSS 5, una aberración artística que requiere un rechazo frontal para preservar la integridad del medio
Esta semana han corrido ríos de tinta después de que Digital Foundry publicara un vídeo rápido sobre la presentación a puerta cerrada que habían tenido con ingenieros de Nvidia donde les habían mostrado la supuesta última iteración de su tecnología DLSS. Y digo supuesta porque DLSS 5 es un nombre muy cotidiano y vulgar para lo que en esencia es un peligroso cambio de paradigma que nos acerca peligrosamente al precipicio. Las respuestas al polémico video no se hicieron esperar y fueron casi unánimes en su rechazo, cosa de la que creo que nos tenemos que sentir orgullosos como audiencia. Si me hubieran preguntado un par de días antes en cómo la gente iba a reaccionar ante la nueva tecnología no las habría tenido todas conmigo. ¿Por qué? Pues porque de manera subrepticia, Nvidia y el resto de empresas que están presionando con la IA, están definitivamente cambiando el criterio estético de una parte nada desdeñable de la población.
Luz de gas
Digital Foundry se metió en un berenjenal con la publicación de este video de anuncio. Por lo que hemos podido apreciar por las publicaciones en redes sociales del equipo, no todos los integrantes estaban tan entusiasmados con la tecnología. Más bien al contrario. Por eso consideraron conveniente publicar un video adicional, mucho más comedido y tras un periodo de reflexión, donde señalaban los problemas inherentes a la aplicación de DLSS 5. No quiero inmiscuirme demasiado en las relaciones personales del equipo porque no es asunto de mi incumbencia, pero es obvio que todo el tema había causado unos rifirrafes considerables. Y no es para menos.
Si eres apasionado de los videojuegos y te gusta además la tecnología, sabrás que Digital Foundry lleva años haciendo un trabajo muy exhaustivo en el análisis de la calidad de imagen de los juegos, un aspecto que en ocasiones puede resultar demasiado técnico y frígido, pero que ha granjeado una fuente de conocimiento valioso a muchos desarrolladores para mejorar sus títulos y a la audiencia la posibilidad de valorar mejor el estado de los productos que compra. Han tenido también un efecto inesperado. Los videojuegos son el punto de encuentro entre arte y tecnología, un espacio donde se crean sinergias para trascender en una experiencia novedosa y arrebatadora. En Digital Foundry son expertos en la cuestión tecnológica. El vocabulario que utilizan para describir aspectos estéticos es mucho más parco y limitado. Esa labor pedagógica que han estado desarrollando durante años, por causas de fuerza mayor, ha estado muy descompensada, priorizando unos aspectos sobre otros en lo que, en un mundo ideal, tendrían que haber ido de la mano.
No estoy con esto criticando al equipo, sino intentando buscar una explicación para ese entusiasmo inicial tan exacerbado y su incapacidad para, como dicen los americanos, read the room. En verdad pienso que no se podían ni imaginar que el tema causara tantísima controversia. Mi reacción fue visceral, y como la mía, supongo que la de muchos otros. Y en Nvidia han pecado de lo mismo. Es más, en su caso considero que es mucho peor, porque siguen empeñados en el error. Su CEO, Jensen Huang, incluso ha salido a la palestra para enmendarnos la plana a todos y decirnos que los equivocados somos nosotros. Hacía tiempo que no presenciaba un acto de luz de gas corporativo de esta naturaleza tan desarbolada. Es algo que puedo ver con mis propios ojos, no un tema que haya escuchado por parte de terceros. Y aun así tratas de convencerme de que tú, en tu burbuja artificial y con tus incentivos financieros, sabes más y que realmente no hay nada de lo que preocuparse.
No tengo mucho interés en entender el intríngulis tecnológico de DLSS 5. Lo importante es el resultado. Y el resultado es un filtro de IA que busca corregir los modelos originales y hacerlos, supuestamente, visualmente más atractivos. La cuestión aquí es, ¿atractivos a ojos de quién? ¿De los gooners de Internet? ¿De la audiencia de los realities americanos? ¿De los habitantes de Papúa Nueva Guinea? ¿De la Mongolia interior? Nvidia exhibió la tecnología con ejemplos de varios juegos recientes, pero el primero que optaron por mostrar fue toda una declaración de intenciones. Grace de Resident Evil Requiem no es que viera su belleza inherente realzada, sino que se transformaba en otra persona completamente, con una expresión y una emotividad radicalmente opuestas a lo pretendido por los artistas originales. Es un grotesco filtro de IA que busca erradicar lo que Nvidia considera imperfecciones estéticas. Un rodillo con el que arrasar cualquier particularidad y acabar componiendo la misma cara de supuesta perfección repetida mil veces.
La homogeneización del arte
La pregunta relevante aquí es qué material han utilizado para entrenar estos modelos. Por supuesto que Nvidia no nos lo quiere decir. Posiblemente por cuestiones de copyright, pero también porque quizá se avergüenzan de sus orígenes (NSFW). Pero esto va más allá de maquillaje, de rellenos estéticos o infiltraciones de botox. El tema de la iluminación me parece también profundamente aberrante. ¿En qué cabeza cabe que a cuanta más iluminación, mejores resultados estéticos? Estos ingenieros cogerían un cuadro de Caravaggio y le pondrían los focos de un campo de fútbol para que desentrañara todos sus secretos. Adiós a los claroscuros. Las sombras quedan proscritas a perpetuidad. A partir de ahora, todo va a llevar la misma iluminación que una sitcom de Netflix. Estos tipos irían al director de fotografía de Robert Eggers y le dirían que no tiene ni idea, que ellos sí que van a saber rodar las andanzas de un licántropo en la Inglaterra del siglo XIII.
Mi rechazo es visceral por cuestiones estéticas, desde luego. Porque tengo una educación en Historia del Arte mínima que me ha permitido desarrollar un criterio del que me fío. Pero va mucho más allá. Me resulta evidente que a los gerifaltes de la industria se les hace la boca agua con todo esto. ¿Por qué narices van a pagar los desorbitados sueldos de los artistas de personajes más celebrados del mundo cuando pueden subcontratar los modelos a becarios de Malasia y luego pasarles un filtro por encima? Gente que ha perfeccionado su arte y su talento durante décadas, a la basura de la historia. Da igual que con ellos se vayan ingentes compendios de sabiduría. Esta suerte de ejecutivos sin escrúpulos, sin una onza de talento humanista en sus venas, va a imponer su rodillo para embolsarse la diferencia. Pero claro, primero hay que convencer a la audiencia de que el nuevo producto es mejor. Que los filtros de IA son lo más puntero, lo más realista. La auténtica vanguardia.
En eso están. En arrasar con el criterio estético de toda una generación. Al hacer este detritus artificial tan ubicuo, lo que están haciendo es entrenar a los ojos más jóvenes en una nueva realidad, sin referentes claros que los puedan sacar de su estupor. Reducirlo todo a una papilla insípida y alejar de ellos, por todos los medios a su alcance, cualquier otro alimento que se parezca a un buen chuletón de Ávila. Y para ello nos van a intentar convencer de que no tenemos ni idea, de que no sabemos apreciar las cosas, de que no nos podemos interponer en el progreso y de que no sirve de nada pelear. De que hay que aceptar el imperio de nuestros señores tecnofeudales.
Pues no me da la gana. Así de claro. Tan solo me hace falta ver el tráiler de la tercera parte de Dune para apreciar lo que está en riesgo. Lo que quieren arrebatarnos. Veo esas imágenes poderosísimas y tengo la constancia de que hay un director visionario al frente, apoyado en una legión de artistas en control absoluto de sus capacidades. Si hubiéramos pedido a una IA que afrontara una nueva trilogía del clásico de Frank Herbert, nos habría entregado una amalgama de la versión antigua de Lynch con refritos marvelianos. No una iconografía que perdurará en la memoria durante décadas. Por eso el rechazo tiene que ser frontal. El mismo concepto de corregir la visión artística original nos tiene que resultar moralmente despreciable. La homogeneización del arte que quieren manifestar es una tragedia inconmensurable y si encuentran un resquicio por el que colárnosla, lo van a hacer. Tened la más absoluta de las certezas.
En 3DJuegos | La jubilación pendiente de los protagonistas de Resident Evil
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 8 Comentarios