Impacto -Gráficos y Tecnología-
Rockstar es un estudio que no suele promocionar sus videojuegos con imágenes in-game, una decisión que desde algunos círculos no se acaba de entender cuando presentan productos de una factura técnica y estética tan brillantes como el que nos ocupa. De hecho Max Payne 3 es uno de los lanzamientos más rotundos en lo visual en lo que llevamos de año, y consigue unos resultados sobresalientes gracias a su sensacional acabado en un sin fin de apartados.
Quizá el impacto del título en lo estético no sea tan alto como debería dada su calidad por el momento del ciclo actual de consolas en el que nos encontramos, cuando su hardware lleva ya un par de años exprimido casi por completo, pero la nueva aventura del ex-detective es sencillamente espectacular. Desde el punto de vista artístico estamos ante uno de los shooters más ambiciosos de la historia, con un trabajo fabuloso no sólo a la hora de retratar con genial acierto unos escenarios muy diferentes unos de otros, sino también con un protagonista que va alterando su aspecto para dar sentido a todo lo que pasa en pantalla y a los lapsos de tiempo que se omiten en la campaña. En este sentido todo el maravilloso trabajo artístico se pone al servicio de la historia, y el juego sabe ser sofisticado y elegante desde el punto de vista estético en las escenas de alta sociedad, pero también inusitadamente sórdido y desagradable en las peligrosas favelas. Una enorme versatilidad.
El modelado del propio Max es impecable. Pocas veces hemos visto un protagonista de shooter tan detallado... ¡y cambiante!
Esta brillantez se refleja también en el propio Max, que nunca ha presentado mejor aspecto que en Max Payne 3. No hablamos solamente del apartado tecnológico que, lógicamente, es muy superior dados los años transcurridos, sino también de su diseño y aspecto general. El argumento va llevando a cabo flashbacks con fuerza que nos llevan de discotecas de alto copete brasileñas a las grasientas calles de Nueva York, pasando por peligrosas favelas e incluso algunos escenarios naturales... Todos retratados con impresionante
realismo. Y todo ese guión se apoya en un protagonista que va cambiando, y cuyos radicales looks van marcando con fuerza ese tempo narrativo del que hablamos.
Dejando de lado su carisma, el modelado y animaciones del héroe es impactante. Se trata de un personaje que está a la altura del Nathan Drake de Uncharted en cuanto a la calidad de sus movimientos, a su carga poligonal y a la calidad de características como su ropa. Además tiene detalles geniales como el hecho de que hasta cosas aparentemente nimias han sido tratadas con mimo: como el hecho de que con sólo pausar el juego podamos girar la cámara tanto in-game (360º) como en cinemáticas (sólo parcialmente), o que si estamos disparando una pistola y en el inventario portamos una ametralladora, Payne cargará con esta última en la mano izquierda mientras dispara el arma corta con la derecha. El juego está lleno de matices similares que contribuyen a enriquecer muchísimo unas escenas de acción que se cuentan entre las más espectaculares que hemos visto últimamente.
Tecnológicamente, RAGE y Euphoria se ponen al servicio de la jugabilidad. Físicas geniales, entornos destructibles...
Tecnológicamente el programa es igualmente asombroso. El
motor de físicas Euphoria se una vez más al engine gráfico
RAGE para depararnos un formidable conjunto del que, lo mejor que puede decirse, es que pone toda su fortaleza técnica al servicio de la jugabilidad. El mejor ejemplo de ello son los
escenarios, todos ellos cargados de elementos destructibles que van alterando su faz con el transcurso de los disparos y las explosiones. Los parapetos se vienen abajo, las paredes se van desconchando y multitud de detalles como las ventanas o las botellas vuelan en pedazos. Hay muchos casos donde se da todo ello, pero quizá los mejores se suceden en el capítulo de las oficinas, donde las finas paredes de aglomerado se vienen abajo, los tacos de papeles vuelan por los aires o los cristales se destruyen con estruendo.
Euphoria, así mismo y en el que es uno de sus grandes fuertes, genera unos comportamientos de los cuerpos ante las balas sencillamente espectacular. Como ya vimos en GTA IV o Red Dead Redemption los proyectiles impactan en diferentes partes de nuestros oponentes con total realismo, azotándolos con furia y estremeciéndolos con cada impacto. En esta ocasión Rockstar ha sumado un nivel de violencia que no habíamos visto antes en sus trabajos de esta generación, con ocasionales desmembramientos y sobrecogedores resultados visuales para las heridas en las caras o los cuerpos.
Por lo demás el título es fantástico a todos los niveles, y tiene algunas puntas estéticas de indudable calidad. No hemos observado apenas problemas de tipo técnico más allá de los asumibles por una tecnología revolucionaria como la de Euphoria: alguna caída de cadáveres algo "falsa" por poner el caso, y el título es muy rotundo, sin problemas de popping, con una tasa de imágenes por segundo alta y estable y un nivel de antialiasing sorprendente para el hardware de PlayStation 3 y Xbox 360.
Max Payne 3 es uno de los mejores lanzamientos en lo que va de año. Espectacular, divertidísimo y visualmente impecable.
En cuanto a lo sonoro el juego es también sobresaliente. Cierto que la decisión de no doblar el producto no sentará bien entre algunos públicos, lo que unido a lo diminuto del tamaño de los
subtítulos puede resultar molesto para algunos paladares; sin embargo es una política habitual de Rockstar el tener el control absoluto sobre todos los puntos de sus lanzamientos, y el del
doblaje no podía ser más importante para ellos. Se comprende esta obsesión cuando se escucha el increíble nivel del trabajo que presentan todos y cada uno de los actores que prestan su voz en Max Payne 3, con mención especial al protagonista: un
James McCaffrey con el que tuvimos oportunidad de charlar en 3DJuegos hace unas semanas, y que nos brinda una voz inolvidable tanto por su grave timbre y elegante ritmo como por el componente dramático de su interpretación y la calidad de las líneas que han escrito para él.
La música corre a cargo de la banda de música electrónica
Health, y si bien es más minimalista de lo que cabía esperar lo cierto es que es fantástica y le da un toque distinguido a la acción de altísimo nivel que ofrece el título. Los efectos de audio son también de matrícula de honor.
Valoración de Max Payne 3
Max Payne 3 es uno de los mejores shooters de los últimos tiempos, y también uno de los más brillantes lanzamientos en lo que va de año. Rockstar cuaja un grandísimo videojuego de acción que es a partes iguales espectacular, bello y, además, muy divertido. Larga campaña, muy buen multijugador y gran historia de enorme fuerza cinemática para un conjunto inusitadamente compacto. Un verdadero imprescindible.