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El mejor juego de The Punisher tiene robots gigantes, ninjas, a Nick Furia y muchísima violencia

El mejor juego de The Punisher tiene robots gigantes, ninjas, a Nick Furia y muchísima violencia

Por  /  31 de marzo de 2020       
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Capcom vivía en la década de los 90 una época gloriosa, y algunos de los mejores juegos de su historia se lanzaron entonces. Entre ellos se cuenta el fenomenal arcade de El Castigador, una recreativa adictiva, violenta y que gozó de versión Mega Drive. Hoy, en Memorias Retro, The Punisher.

Recuerdos, recuerdos… Estar en algún lugar de playa de vacaciones con tus padres tomando algo, sentado en una terraza. Atisbar en la distancia un salón recreativo, pedir algo de cambio que con paciencia tu padre saca del bolsillo, y dirigirte hacia allá “para ver qué hay”. Los taikan siempre capturan la mirada por sus monstruosas dimensiones y por juegazos como After Burner o Outrun, pero siempre me llamó más la atención el modelo más tradicional… El cajón con dos sticks, vamos. Sí, por aquel entonces lo que más abundaba era el “yo contra el barrio” clásico entre ese tipo de máquinas; pero ahí había un arcade que no había visto hasta la fecha pero que llamaba la atención por encima de otros beat’em up de la época. Era The Punisher.


Modelados enormes para los personajes, una violencia descarnada, escenarios destructibles y, sobre todo, una actitud canalla y chulesca de sus protagonistas que era justo lo que necesitaba la fácilmente impresionable chavalería de la época. ¡Hasta Nick Furia fumaba un puro! (No en Mega Drive, claro, versión fuertemente cercenada como veremos más adelante). El juego llamaba la atención, y se convirtió en uno de los lanzamientos más celebrados de Capcom en un año en el que ellos mismos estrenaban también otras joyas del género como un Cadillacs and Dinosaurs que más pronto que tarde deberá pasarse por esta sección de 3DJuegos.


Sí, es cierto que El Castigador ha sido uno de los héroes a los que mejor han tratado los videojuegos, y de hecho hay otro estimable título de THQ llamado también escuetamente The Punisher de 2004, y que llevaba la violencia hasta extremos verdaderamente paródicos. Sin embargo, el de 1993 para recreativas firmado por la compañía nipona nos parece en la redacción de la revista que es el mejor juego sobre el oscuro superhéroe de Marvel, y te vamos a contar por qué.



LA HISTORIA DETRÁS DEL JUEGO


  • Fecha de lanzamiento: Abril de 1993
  • Plataforma: Arcade y Megadrive
  • Ventas: No hay números específicos de la recreativa, pero la versión de Megadrive se considera un fracaso
  • Género: Beat’em Up
  • Desarrollador: Capcom
  • Personal clave en su producción: Noritaka Funamizu (Director), Akira Yasuda (Diseñador), Yoko Shimomura (Música)

Un beat’em up no tiene excesiva complicación, ¿verdad? Recorres un escenario, generalmente de izquierda a derecha, y lo limpias de cuantos enemigos se interpongan en tu camino. En esta ocasión, The Punisher está dividido en seis grandes áreas, cada una de ellas compuestas por varios escenarios de una forma muy natural. Es decir, y por poner un ejemplo, si visitamos una factoría la primera mitad es el exterior y la segunda es ya dentro de las instalaciones (con un memorable y estrafalario enfrentamiento contra Bone Breaker, por cierto).


La historia es sencilla, aunque está bien presentada (especialmente en la versión recreativa, mucho más cruel que la de consolas de sobremesa). Una serie de imágenes al más puro estilo cómic nos presentan sin ningún tipo de remilgos la clásica puesta de largo de personaje. Si estás aquí ya sabes que El Castigador tiene en el detonante de toda su furia el asesinato de su familia; y aquí se escenifica más que correctamente, con cierta elegancia para lo que la época y la estética permiten, en mitad de un ajuste de cuentas de la mafia.


Dos visiones de una misma escena. En la imagen de arriba la versión de Megadrive y más abajo la de recreativas, muy superior lógicamente. Dos visiones de una misma escena. En la imagen de arriba la versión de Megadrive y más abajo la de recreativas, muy superior lógicamente.

A partir de ahí se omite todo lo que tiene que ver con la transformación del personaje y tenemos ya a Frank Castle en modo berserker, aunque acompañado por Nick Fury. Podemos elegir en ambas versiones del juego tanto a uno como a otro de protagonistas, o cooperar con otro amigo a la hora de limpiar la ciudad de la escoria criminal que puebla sus calles.


Las habilidades y acciones son muy similares en uno y otro, salvo algún pequeño matiz virtualmente idénticas, y el juego mezcla con mucho acierto los combates cuerpo a cuerpo con el uso de armas. De salida comenzamos cada nivel con una pistola, pero poco a poco podremos ir escalando nuestro arsenal a base de todo lo que les vayamos robando a nuestros enemigos: bates de baseball, cuchillos, hachas o katanas en el cuerpo a cuerpo y ametralladoras, UZI o lanzallamas en la distancia. Además, muchos elementos del escenario se pueden recoger y arrojar sobre nuestros enemigos. Porque… ¿Qué hay mejor que tirarle un barril, una caja o incluso un macetero a los adversarios?


El Lado Oscuro


El mafioso Bruno Costa ha sido el responsable de la muerte de la familia de Frank, y éste y Nick Fury se embarcan en una aventura homicida que comienza en un casino y que termina, como no podía ser de otro modo, plantando cara al mismísimo Kingpin. Por el camino topamos con muchas caras conocidas de los cómics; un Chester Scully que, por ejemplo, es el primero en darnos pistas sobre el turbio asunto que se esconde detrás del ajuste de cuentas. La trama se va complicando cuando entra en escena Guardroid, un gigantesco robot programado por el propio Wilson Fisk y que hace pedazos a Bruno. A partir de ese momento, cambia nuestro objetivo en el juego pero no se detiene ni por un momento el reguero de cadáveres que dejaremos por el camino.


Los escenarios para nuestro camino de venganza son bastante variados y, desde hoteles, casas de juegos, calles de la ciudad o zonas pobladas por enorme vegetación, hasta rascacielos o incluso trenes o autobuses en marcha. ¿Qué sería de un buen beat’em up sin estar a bordo de algún medio de locomoción y batallar sobre él? Algunos de los momentos más memorables del juego, de hecho, son a lomos de este tipo de medios de transporte.


Por parte de los enemigos, mucho más variados y numerosos en la versión de recreativas como hemos dejado claro, hay suficiente generosidad para mantenernos entretenidos. La clásica masilla con la que podemos acabar con solo unos puñetazos, los siempre puñeteros tíos del lanzallamas (que nos robarán una buena porción de energía) o los robots, un homenaje al Pretty Boy de los cómics que tiene un explosivo y peligroso final cuando le queda poca salud.


¿Los jefes finales? Son otro de los puntos en los que tiene que destacar un lanzamiento de estas características, aunque hay menos cosas reseñables. Kingpin es un reto importante, como el resto de aspectos jugables del título, claro; pero más por su fuerza y resistencia que por tener unos patrones interesantes que memorizar o seguir. Por su parte, otros como Bonebreaker tienen algo más de variedad en este sentido.


Lo mejor de The Punisher

  • Es un beat’em up clásico en su concepción, pero tremendamente efectivo.
  • A pesar de utilizar pocos botones, las armas, combos y acciones permiten variedad.
  • En recreativa tiene una gran diversidad de enemigos.
  • El escenario destructible e interactivo es una forma genial de aderezar la acción.
  • El desfile de personajes muy conocidos de los cómics en forma de villanos.
  • Sprites de personajes grandes, detallados y muy bien animados.

Disección e Influencias


Uno de los varios reyes que había en los salones recreativos de la primera mitad de los 90 era Capcom, y basta con recordar que en el mismo año en el que se estrenaba el arcade de The Punisher llegaba también el de Cadillacs and Dinosaurs o Eco Fighters. O lo que es lo mismo, dos beat’em up muy rocosos y un shoot’em up espacial también bastante clásico.


¿Qué hace tan particular a la obra protagonizada por Frank Castle y Nick Fury? El hecho de que es el primer videojuego que abre el acuerdo entre Capcom y Marvel, uno que ha demostrado ser beneficioso para ambas compañías durante muchos años, y que se ha prolongado hasta fechas recientes con el discutido Marvel vs Capcom Infinite de 2017. Y lo abre a lo grande, además. Con un personaje robusto e ideal para uno de los géneros favoritos de la compañía japonesa, y con un videojuego que no hace prisioneros en ningún sentido.


La puesta en escena del videojuego en general con ese toque cómic tan fantástico es formidable y, sin reinventar la rueda respecto a otros juegos anteriores de la compañía como Capitan Commando, sí encontramos algunas ideas interesantes. Aquí, con un énfasis mucho mayor en el uso de armas que no era nada habitual por aquella época y con, como hemos mencionado anteriormente, una violencia descarnada que puede ser realmente impactante.


Los controles del título son sencillos y, con apenas el uso de un par de botones y su combinación, nos permite llevar a cabo un número de acciones de combate bastante decente. Especialmente cuando jugamos junto a un amigo la experiencia brilla con luz propia; y es uno de esos títulos que es fácil empezar a controlar con cierta frescura sin invertir mucho esfuerzo en las primeras horas pero que, al mismo tiempo, y sin exhibir una gran profundidad en cuanto a movimientos y maniobras, sí permiten hacer cosas bastante vistosas conforme lo vamos dominando y vamos enfrentándonos a diferentes situaciones. Una característica muy habitual del género beat'em up, y un sello de The Punisher, lógicamente.


The Punisher en los videojuegos


El último juego de The Punisher fue un FPS bastante olvidableLa obra de Capcom es, sin ningún género de dudas, el mejor videojuego sobre The Punisher que ha salido nunca al mercado y, además, también una de las primeras. Hubo una versión para NES, Amiga y PC bastante pobre a principios de los 90. En la consola de Nintendo era un remedo de Operation Wolf, que se diferenciaba de aquel en poco más que el hecho de que veíamos al protagonista. Un triste sucedáneo de todos esos shooters que tanto abundaban en la época. En la segunda plataforma era muy parecido pero sin ver las generosas espaldas de Frank, lo mismo sucedía con The Punisher: The Ultimate Payback, de Acclaim para Game Boy aunque en PC era totalmente distinto y realmente llamativo. Aunque fallido, en ordenador teníamos un juego que mezclaba algunos conceptos de libertad y conducción de vehículos, con el hecho de tener que acometer misiones en tercera persona más clásicas.


Tuvimos que esperar una década para ver una resurrección de la franquicia en los videojuegos, con uno de los títulos más recordados de la franquicia. The Punisher de 2004, de Volition para THQ. Un juego de una violencia descarnada y con unas ejecuciones tan salvajes que rozan lo paródico. Una campaña que podemos superar en unas 10 horas en las que se rompe más con la monotonía por el desmesurado gore del que hace gala que por las armas jugables que los autores de la saga Red Faction proponen.


¿El último episodio de Frank Castle en los videojuegos? The Punisher No Mercy de 2009, un videojuego bastante malo de Zen Studios planteado como un shooter en primera persona bastante olvidable que salió únicamente en formato digital.


¿Sabías qué?

  • La versión de Mega Drive no está nada mal, pero palidece en comparación con la recreativa. Las limitaciones de la máquina obligaron a hacer muchos sacrificios técnicos y jugables en los escenarios, la variedad de los enemigos y muchas cosas más.
  • El videojuego fue el primero de Capcom en contar con una tecnología especial que permite simultanear a hasta 10 personajes en pantalla. Algo que la versión de recreativa aprovechaba muy bien.
  • La versión de Mega Drive fue mutilada sensiblemente en términos de violencia, pero también con otros recortes. Nick Furia, por ejemplo, perdió su característico puro y, al no poder aprovechar la tecnología anteriormente mencionada había menos personajes y elementos en pantalla.
  • El juego cuenta con personajes importantes del universo The Punisher como enemigos: Jigsaw, Bonebreaker, Bushwhacker o Kingpin desfilan por el título.
  • Contra todo pronóstico, la versión de Megadrive solo emplea dos botones del pad. El de ataque y el de salto, el tercero queda inútil y la acción especial de cada personaje, por ejemplo, se realiza combinando los dos botones. Sí que hay, eso sí, muchas combinaciones de botones con la cruceta para otras acciones.
  • Su discreto rendimiento comercial lo ha convertido con el tiempo en un juego de culto. Es habitual encontrarlo, de hecho, en los frecuentes rankings de Top 10 de los mejores videojuegos sobre superhéroes por su fidelidad al espíritu del personaje y por su adictiva acción y cuidadas mecánicas.
  • El videojuego usa el clásico premio de la dificultad en su versión de sobremesa. En fácil solo podemos ver una porción de la aventura, y al final de ésta Kingpin se mofará de nosotros por no haber aceptado un desafío mayor.
  • Es un habitual de los listados de las mejores recreativas beat’em up de la historia y entre las mejores adaptaciones de cómic.

¿Cómo jugar hoy en día a The Punisher?


La versión de Mega Drive es de fácil acceso y no tiene precios muy carosEn los casos de máquinas recreativas siempre es complicado poder volver a jugarlas sin entrar en el siempre gris terreno de la emulación. Es precisamente por ello que las capturas que acompañan al juego son principalmente de The Punisher en su versión de Mega Drive, incluyendo la del gameplay al comienzo del artículo. Esa, en concreto, sí es de más fácil acceso y, además, tiene un precio alto en el mercado de segunda mano pero ni de lejos de lo que podríamos estar hablando dadas las circunstancias.


Obviamente la experiencia no es tan satisfactoria como en el arcade, y cuenta con una de las carátulas más espantosas del catálogo de la videoconsola, pero sigue siendo una buena forma de pasar un buen rato con el hardware de SEGA. El hecho de que no fuera un gran éxito hace que no haya apenas copias en el mercado en su edición europea, pero resulta algo más fácil en su versión para Genesis.


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