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Memorias Retro: Super Mario 64

Por  /  9 de agosto de 2013       
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Siempre es un buen momento para recordar a los clásicos, más si se trata de Super Mario 64. Reconocido como uno de los mejores y más influyentes videojuegos de todos los tiempos, hoy repasamos por qué triunfó este lanzamiento para Nintendo 64 que tantas ilusiones despertó entre los aficionados y no aficionados a la Gran N. Una obra maestra que lideró la difícil pero gratificante transición de las 2D a las 3D. Un salto tan grande que sólo alguien como Mario podía protagonizar.

Hay videojuegos que marcan la diferencia, que suponen un antes y un después, que ofrecen algo nunca visto. Super Mario 64 fue uno de ellos. Considerado por muchos profesionales y jugadores como uno de los mejores videojuegos jamás gestados, la obra de Shigeru Miyamoto y el núcleo más experimentado del EAD levantaron un auténtico título de transición, uno que demostraba de forma definitiva que el paso de las 2D a las 3D era posible, y con mucha calidad de por medio.


Han pasado más de 15 años desde su estreno, pero eso no quiere decir que su valor se haya desvanecido. Lanzado en 1996 como juego de lanzamiento para Nintendo 64, la obra se convirtió en una de las más deseadas por todo tipo de jugadores. Nunca se había visto nada igual. El bueno de Mario en polígonos 3D, los aplastamientos de "goombas" en escenarios tridimensionales, toda la magia del Reino Champiñón visto desde una nueva perspectiva... Las primaveras posteriores demostrarían que este efusivo lanzamiento no sería suficiente para que la máquina de la Gran N pudiera competir con Sony en cuestión de números, pero al menos Nintendo dejaba claro que era una grandísima desarrolladora, en un estado de forma envidiable.




LA HISTORIA DETRÁS DEL MITO


Fecha de lanzamiento: 1 de marzo de 1997 (Europa).
Plataformas: Nintendo 64.
Ventas: Más de 11 millones de unidades.
Género: Plataformas.
Desarrollador: Nintendo.
Personal clave: Shigeru Miyamoto, Takashi Tezuka y Yoshiaki Koizumi.


Todo comenzó en el año 1991, en la era de la Super Nintendo, justo en el momento en que Miyamoto y compañía andaban experimentando con el chip Super FX. Las tres dimensiones era un tema que traía a la compañía de cabeza, ardiendo en deseos de que su fontanero saltara a un plano tridimensional. No obstante, el proyecto se aplazó para Nintendo 64, diseñando un título de lanzamiento que, aunque sea difícil de creer, se desarrolló en sólo dos años, estando involucradas en sus inicios solamente quince personas.


Prolegómenos sorprendentes para una producción que lo primero que se planteó fue el funcionamiento de la cámara, algo crucial y que simplemente no existía en los juegos de Mario en 2D. Dar con algo que funcionara fue clave. Primero se experimentó con un enfoque isométrico (al estilo de Super Mario RPG), pero al final los programadores dieron con una solución integral para seguir la acción del bigotudo desde múltiples puntos de vista. Era una cámara que podía controlarse con el mando -gracias al segundo stick analógico-, algo realmente sorprendente para la época. Y además funcionaba bien. Por supuesto, había complicaciones, como el hecho de percibir la profundidad, pero se introdujeron sombras y todo solucionado.


Realmente, los diseñadores de Nintendo tuvieron que lidiar con gran cantidad de problemas, y si estamos hablando de Super Mario 64 hoy es porque ofrecieron algunas de las mejores soluciones que podían ofrecerse por aquel entonces. No era el primer juego diseñado completamente en tres dimensiones, por supuesto, pero sí el primero en romper las reglas, en crear una experiencia plenamente satisfactoria, en darnos un plataformas 3D largo, divertido y profundo a pesar de las dificultades que planteaba la época.



¡Mario al rescate!



Un recorrido en primera persona por los alrededores del castillo de Peach durante apenas 30 segundos. Así es como daba comienzo Super Mario 64, un videojuego que volvía hacer caso a la filosofía de Nintendo por dar más importancia a la jugabilidad que a la historia. Para los de Kyoto, cuando antes se nos ponga a jugar mejor, y aquí no hubo excepción. Princesa secuestrada, malvado quelonio como responsable y fontanero de traje al rescate. Las bases no han cambiado desde Super Mario Bros., sólo se modifica la forma.


Eso, y el interesante enfoque practicado, porque el castillo de nuestra amada se convertía en nuevo escenario de la aventura, y los cuadros de su interior en el acceso a los 15 niveles incluidos. Una idea original e interesante que se representaba en un periplo plataformero que, como novedad, introducía misiones dentro de las fases. Derrotar a un jefe, echar una carrera con una tortuga, devolver un bebé pingüino a su madre... No había una narrativa como tal, pero la sensación de aventura existía, y eso era lo más importante de un cartucho que daba para horas y horas de diversión.



Lo mejor de Super Mario 64


• Supuso el exitoso paso de los plataformas a las 3D.
• Control y cámara excepcionales, los cuales crearían escuela.
• Su planteamiento, con 15 niveles a los que accedíamos a través de cuadros.
• El sistema de 120 estrellas, con una misión específica para cada una de ellas.
• Ver el universo Super Mario representado en un plano tridimensional. No tenía precio.




DISECCIÓN E INFLUENCIAS


Si hoy en día muestras Super Mario 64 a un usuario joven, probablemente no te entendería si le dijeras que esto fue una revolución en su día. Sin embargo, aquellos que lo probaran en su lanzamiento, estarán de acuerdo en que se trataba de algo único. Para empezar, el control analógico no estaba muy extendido por aquel entonces. De hecho, Nintendo fue pionera al introducirlo en su mando, algo que daba a este título una sensibilidad sin igual. Mario podía moverse con distintas velocidades y, lo mejor de todo, superar las rígidas 8 direcciones de los pads digitales para gozar de una libertad de 360 grados.


Un cambio importante que se completaba con niveles abiertos y vastos que gozaban de un diseño que hoy en día nos parecería caduco, pero que por aquel entonces era excepcional. Además, la cámara se adaptaba a cualquier situación, rotando de forma automática para ofrecernos la mejor perspectiva posible.


Era como ver el universo Super Mario adaptado a las tres dimensiones, con koopas, cadenas chomp, rocas picudas, pinchones, boos, pokeys y demás personajes. Escenarios acuáticos, nevados, magmáticos y hasta castillos tenebrosos se juntaban en un lanzamiento que no se olvidaba de los enfrentamientos con Bowser. En definitiva, un esquema de juego perfecto que para progresar entre las estancias del castillo de Peach nos obligaba a coleccionar estrellas. 120 eran el máximo a lograr, y los que las hayáis conseguido sabréis que no se trata de una tarea fácil. Sin duda, Nintendo puso infinita imaginación para que cada misión, para que cada minuto de juego significara un descubrimiento para el usuario. Daba pena hasta ver los créditos del juego, porque quería decir que se había acabado lo bueno...



El Legado de Super Mario 64


"Cualquier diseñador de juegos 3D que diga que no ha tomado prestado algo de Super Mario 64 u Ocarina of Time, simplemente miente". Estas son palabras de Dan Houser (vicepresidente de Rockstar) y sirven muy para ilustrar la tremenda influencia que este videojuego ha supuesto para todas las obras posteriores en la industria. Básicamente, todas las creaciones en 3D han tomado -aunque sea indirectamente- los avances que Nintendo llevó a cabo durante aquella época.


Nos referimos a la sensación de libertad, a la no linealidad de los recorridos, al sistema de misiones, a la forma en que se comportaba la cámara, al empleo del stick analógico como método preciso de control... Sin duda, ha sido uno de los títulos más influyentes de todos los tiempos, resultando imposible citar la cantidad de producciones a las que ha inspirado. Por supuesto, Ocarina of Time inevitablemente recogió o fortaleció el espíritu 3D del juego, y hasta Goldeneye 007 se ha considerado que se inspiró en su esquema de objetivos. No obstante, el legado es infinito, razón por la cual Super Mario 64 es una obra maestra con todas las letras.



¿Sabías qué?


• Una secuela de Super Mario 64 estuvo en proyección para la plataforma Nintendo 64 DD, pero se canceló debido al estrepitoso fracaso del sistema.


• Se diseñaron cerca de 32 niveles por petición de Miyamoto. De hecho, se llegaron a crear hasta 40, pero al final sólo se incluyeron 15.


• El título contenía algunos puzles. Resultaba un poco extraño, pero tenía su explicación, porque fue desarrollado al mismo tiempo que Ocarina of Time.


• Se pensó en una vertiente cooperativa donde Mario y Luigi aparecieran a pantalla partida, empezando sus aventuras en distintas partes del castillo. La idea no cuajó y finalmente se canceló.




¿CÓMO JUGAR A SUPER MARIO 64 HOY?


Si no pudiste jugarlo en su día, siempre es un buen momento para descubrir por qué Super Mario 64 fue una obra tan importante en la industria del videojuego. El título está actualmente disponible en la consola virtual de Wii, que es un "port" tal cual. Aunque también dispone de un "remake" para Nintendo DS realmente recomendable, que además de incluir la aventura original, nos permite completarla adicionalmente con Yoshi, Luigi y Wario. Gráficos reformados, más estrellas y hasta un modo multijugador completan la experiencia de Super Mario 64 DS.


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