Si Florentino Pérez me hubiera llamado a principios de 2007, el Real Madrid se hubiera ahorrado unos 30 millones de euros. En aquel entonces yo apenas tenía doce años, pero ya había descubierto a la que sería una de las grandes promesas del fútbol mundial. Karim Benzema fue el fichaje estrella de mi Modo Carrera en aquella entrega de FIFA, liderando el ataque de un Deportivo de A Coruña que metía miedo a todos los gigantes europeos. Dos décadas después, jugar a EA Sports FC 27 me ha hecho recordar aquel momento. El problema es que no siempre han sido los mejores motivos los que me han hecho mirar al pasado con nostalgia.
Y es que me tengo que quitar una cosa rápido de encima para que duela menos: la gran novedad que nos presenta FC 27 es la demostración de que algo está muy mal en el mundo de los videojuegos. Porque puede que esté a punto de decir una locura, pero creo que un juego de fútbol no mejora por incluir un mundo abierto. Tal vez sea más importante corregir bugs, ofrecer experiencias más inmersivas o asegurarse de que los Campos de Sport del Sardinero estén presentes desde el primer día. La dura realidad, sin embargo, es que Electronic Arts ha dedicado la mayoría de los recursos de desarrollo a crear una ciudad interactiva llamada The Grounds que no es más que un menú de opciones glorificado.
El mundo abierto, ahora mismo, no ofrece nada que pueda mantener a los jugadores entretenidos durante el año
Si has jugado a alguna de las últimas entregas de NBA 2K, puedes imaginarte cómo funciona el asunto. The Grounds es la copia que nadie pidió de un sistema que a casi nadie le gusta. La idea es que creemos nuestro propio jugador y lo mejoremos poco a poco jugando diferentes tipos de partidos a través de distintos campos de fútbol repartidos por la ciudad. Ahora para jugar clubes tenemos que caminar al estadio destinado a este modo en lugar de simplemente acceder desde el menú. Lo mismo ocurre con Rush, unos partidillos al estilo Volta u otras canchas con modos de juego especiales.
Ofreciendo minijuegos que recuerdan a los 'challenges' de TikTok o murales que tratan de homenajear figuras históricas del fútbol, The Grounds está todo lo bien diseñado que puede estar. La cuestión es que es como añadirle un volante a una bicicleta. Es evidente que no está ahí para mejorar EA Sports FC 27 como juego, sino para mejorarlo como producto comercial. El añadido sirve para justificar la existencia de una nueva edición de la saga y su venta a precio completo, poniendo también sobre la mesa más opciones de monetización para EA. Ya en el acceso exclusivo para compradores de la edición especial, hay una tienda dedicada exclusivamente a este avatar. ¿Cómo te va meterle 10 euritos más para que tu avatar del metaverso vista una colección de Nike?
The Grounds se siente como una excusa para monetizar más.
He escuchado varias veces que The Grounds tiene potencial para mejorar a través de las actualizaciones o volverse más interesante en futuras entregas. Sin embargo, veo bastante más probable que se convierta en un activo tóxico. La realidad es que el mundo abierto, ahora mismo, no ofrece nada que pueda mantener a los jugadores entretenidos durante el año. Y aquí la pregunta es qué hará Electronic Arts si los usuarios abandonan la ciudad para centrarse en el Modo Carrera o Ultimate Team. Yo no soy particularmente optimista viendo el camino que ha tomado NBA 2K. Siento que ya he vivido esta historia y que no acaba bien para nosotros.
Esto es fútbol, papá
The Grounds me hace mirar a aquel fichaje de Benzema que hice en FIFA 2007 con cierta tristeza, pero si recordé tanto aquel fichaje fue porque, hasta cierto punto, FC 27 me ha hecho sentir lo mismo. Esta entrega incluye el que quizá sea el Modo Carrera más completo que hemos visto en la generación. La experiencia se cimenta sobre la de años anteriores y no tiene tantos grandes cambios como mi entusiasmo podría dar a entender. Sin embargo, sí acumula una serie de pequeños ajustes que dan lugar a un modo que, simplemente, es superior a lo que conocíamos.
Esta entrega incluye el que quizá sea el Modo Carrera más completo que hemos visto en la generación
Lo más importante es que el mercado de fichajes se ha transformado. Empezando por el 'scouting', ahora podemos ver la media de todos los jugadores. Y podría parecer que esto le quita profundidad al sistema, pero es más bien todo lo contrario. Poder ver las notas hace que sea mucho más útil revisar las plantillas del resto de equipos para encontrar joyas ocultas de las que quizá estén dispuestos a desprenderse. Es un proceso de descubrimiento interesante que me ha hecho dejar de usar guías y dar menos importancia a los ojeadores de la máquina. Ojo, siguen siendo útiles para buscar cosas como jugadores que acaban contrato, pero ya no son imprescindibles.
En todo este proceso me ayudó elegir al mítico Leicester City para mi Modo Carrera, equipo que necesita una reconstrucción total después de bajar a tercera división. Creo que nunca había tardado tanto en jugar mi primer partido, porque me la pasé repasando las plantillas de todos los equipos del fútbol inglés y español fichando a jugadores que no conocía y que bien podrían ser el futuro Karim Benzema. Y quizá en el mundo real nunca lleguen al nivel del delantero francés, pero Kevin Mirallas o Alexandre Pato tampoco lo hicieron y aun así tienen un hueco en el corazón de todos los que crecimos jugando a FIFA. Este año ha revivido una sensación que yo ya había dado por perdida.
El modo realista de FC 27 ofrece una jugabilidad muy similar a la del pasado año.
Una vez ojeados los futbolistas, ejecutar los traspasos también tiene más intríngulis. Al fin vemos futbolistas que se niegan a jugar en equipos de bajo nivel y negociaciones un poco más enrevesadas. Me sentí un genio al colarle al Espanyol un plus de medio millón de euros en el traspaso de un jugador malísimo si el equipo conseguía la permanencia, algo que estaba casi garantizado. Hay un espacio para el roleo que, sin llegar a los niveles de Football Manager, sí recuerda mucho a lo que propone el juego de Sports Interactive. Y esto no lo digo para acusarlos de copiones, sino todo lo contrario. Creo que el intento de mantener las distancias ha hecho que los jugadores de FC tengamos un peor Modo Carrera durante demasiado tiempo.
Tener una buena plantilla también es más importante que nunca. Ahora el cansancio de los jugadores durante la temporada es más notable, haciendo que las rotaciones sean obligatorias para mantener el nivel de forma y sacar el máximo rendimiento a cada futbolista. Se siente mucho más real, habiendo también más lesiones que en juegos anteriores. En el Leicester, por ejemplo, aposté por una plantilla corta y ahora lo estoy pasando mal por una plaga de lesiones. A cambio, claro, cuando todos están sanos y en buena forma arraso con todos los rivales de la liga. Hay una capa de gestión adicional y le sienta muy bien al conjunto.
Quizá la mayor pega con respecto al Modo Carrera sea que los partidos en modo realista son casi iguales a los de los últimos dos años. No es necesariamente malo, pero sí da un poco de rabia que no se hayan introducido mejoras tan sencillas como unos tiempos de descuento más largos. También se agradecería que llegara el VAR para aportar variedad a los partidos y que hubiera más estadios reales. No se entiende que llegue la Liga MX y no esté el Azteca o que Málaga, Racing de Santander y Deportivo no tengan sus campos desde el primer día. Para otro año quedará, también, añadir las particulares políticas de fichajes de clubes como Athletic o Chivas.
En cualquier caso, el Modo Carrera deja la sensación de que el núcleo de la experiencia está completado y que las mejoras restantes son más de forma que de fondo. Esta entrega merecerá la pena —sobre todo cuando Electronic Arts empiece a rebajar el juego— para los usuarios más interesados en esta forma de juego más tradicional. A mí hace tiempo que no me dan las horas para jugar todos los modos de juego en cada entrega y tengo bastante decidido que en este FC 27 quiero llevar al menos un par de equipos a la gloria.
No todo es blanco o negro
EA Sports FC 27 me ha provocado opiniones muy fuertes y muy diferentes con dos de sus modos de juego principales. Ultimate Team, sin embargo, me ha dejado mucho más tibio. El modo es una versión ligeramente mejorada de lo que había el año pasado, pero si no te interesaba va a seguir sin gustarte. El cambio más interesante es que ahora se reciben menos monedas por cumplir objetivos y más por jugar partidos, lo que nos permite elegir más libremente qué queremos jugar. Si eres como yo te alegrará saber que ya no hay tanto problema por ignorar Squad Battles. Es un cambio que debió llegar hace una década, pero, ya sabes: "nunca es tarde si la dicha es buena".
Conseguir una buena plantilla en Ultimate Team es más fácil que nunca.
La jugabilidad también es muy similar a la de otros años, aunque defender es notablemente más complicado. Ha habido mucha sobrerreacción en redes con todo este asunto, pero debo confesar que tras más de treinta partidos de Rivals no tengo una opinión formada al respecto. Al principio no me gustó nada, pero al adaptarme me fui dando cuenta de que la habilidad era más importante que nunca y de que había multitud de estrategias viables. Eso sí, el posicionamiento actual de los laterales es escandaloso y hay mucho abuso del 'triangulazo' para generar ocasiones. Creo que todo va a depender de cómo se adapten los usuarios y de qué retoques haga Electronic Arts tras escuchar el feedback de la comunidad.
Otro punto importante relacionado con Ultimate Team es el compromiso de Electronic Arts de reducir el power creep. La compañía ha asegurado que los ítems serán más duraderos y que tardaremos más en dejar de lado las cartas de oro o las que se lancen en las primeras colecciones. Junto a otros cambios como la simplificación de los SBC o la introducción de un sistema de cromos mejorados, la verdad es que todo parece avanzar en una buena dirección. No es que haya motivos para dar saltos de alegría, pero desde luego que el escenario es mucho más prometedor de lo que lo era el año pasado a estas alturas.
Lo que más ensombrece los modos de juego tradicionales es la presencia de demasiados bugs. Este modo lo he probado en PC, teniendo problemas constantes con el audio y sufriendo un par de crasheos que me hubieran sacado de mis casillas si estuviera jugando FUT Champions. En el Modo Carrera en PlayStation 5 me encontré con jugadores que tenían su nombre en la camiseta mal escrito y con algunas situaciones un tanto ridículas en la gestión del vestuario. Un jugador se enfadó antes de empezar la primera temporada porque me pidió un fichaje que no hice y, con cuatro años de contrato por delante, decidió declararse en rebeldía. Buena suerte crack, no te pienso vender.
Con las sagas anuales ocurre algo difícil de gestionar como periodista de videojuegos. Se supone que lo profesional es analizar cada título por sí mismo. Sin embargo, los jugadores no solemos utilizar esta vara de medir: lo que generalmente tenemos en cuenta es cuánto mejora cada título al anterior. En este sentido, EA Sports FC 27 es un buen juego pero no una buena entrega de la saga. Los usuarios que solo compran esas entregas que traen mejoras muy importantes pueden seguir esperando. Al mismo tiempo, quienes sean fans más fieles y tengan más o menos decidido apostar por la franquicia seguramente acaben algo más contentos que el año pasado.
EA Sports FC 27 se pierde con la introducción de un mundo abierto innecesario e insulso, pero presenta mejoras significativas en el resto de sus contenidos. El Modo Carrera parece llegar a esa meta que perseguía desde hace tiempo y Ultimate Team, con poco margen de mejora, gana simplemente por volverse más amable con los usuarios. Lo que está claro es que no se trata de una revolución y que, aunque es un juego que alegrará a los fans más fieles, quizá no sea la nueva entrega que mejor justifica su existencia.
- El Modo Carrera recuerda a la época dorada de los juegos de fútbol clásicos.
- Todavía requiere bastantes horas, pero Ultimate Team al fin es más un modo de juego y menos un trabajo a tiempo completo.
- Su mundo abierto no solo no aporta nada positivo, sino que puede lastrar el juego en el largo plazo.
- La jugabilidad es tremendamente continuista.
- Bueno para los fans fieles, no tanto para los que solo compran las entregas con más cambios.
Ver 0 comentarios