De una extraña conexión entre Talavera de la Reina y Barcelona ha salido uno de los mejores juegos de todo 2026. Future Knight es un videojuego difícil de explicar del que no sabía muy bien qué decir primero. Se supone que lo más llamativo es un apartado artístico inspirado en las consolas Game & Watch que hasta se deja notar con un ‘overlay’ en los bordes de la pantalla que trata de emular a una carcasa. Sin embargo, creo que hablar solo de eso es casi una falta de respeto. Este no solo es un título especial por su toque retro, sino por un combate tan bueno como los mejores y un tono que nos recuerda por qué molan tanto los videojuegos.
Y es que Future Knight es un shoot'em up de primerísimo nivel, pero sobre todo es una comedia. El dúo protagonista está formado por el propio Future Knight, un actor de telenovelas resucitado en forma de robot, y Two More, un tumor que lo mató en primer lugar y que ahora se ha convertido en una fuente de superpoderes. Es una tontería gigantesca, y más si tenemos en cuenta que la misión consiste en frenar los planes de La Señora del Pasado, una octogenaria que ha lavado el cerebro a la humanidad después de que su telenovela favorita se acabara por la muerte del actor.
Lo que hace que todo funcione es que el juego se agarra al ridículo y duplica —o triplica— su apuesta por él. Es algo que se ve reflejado, por ejemplo, en el diseño de los enemigos. Durante los veinticuatro niveles que componen el juego nos enfrentaremos a cocineros escondidos dentro de piezas de sushi o señoras que lanzan un carro lleno de niños misil. Aunque hay algunos mensajes interesantes y el juego te recuerda que llevas demasiado tiempo sin llamar a tu abuela, cada poco tiempo hay algún chascarrillo que evita que te tomes las cosas demasiado en serio. Y esto sin siquiera mencionar una banda sonora completamente histriónica que encaja de perlas en el conjunto.
¿Alguna vez habías visto un juego con este apartado visual?
Future Knight es un juego que ganaría cualquier batalla de 'farmear aura', porque con una identidad tan marcada lo que derrocha es seguridad en sí mismo. El humor es lo más difícil de hacer en un videojuego. Un momento emotivo que no emociona pasa directamente al olvido, pero un chiste que no entra puede sacar al jugador completamente de la experiencia. Aeternum y Studio Koba se la juegan constantemente durante las tres horas que se tarda aproximadamente en completar por primera vez la campaña. Es como si pensaran que los reembolsos de Steam son, simplemente, algo que le pasa a los demás.
Una jugabilidad brillante
Si tenía tantas dudas sobre por dónde empezar es porque también se puede argumentar que lo mejor del título es su jugabilidad. Cuando decimos que hay dos personajes jugables, lo decimos de verdad. Future Knight es un robot humanoide que ataca con su pistola y tiene la opción de ejecutar un poderoso golpe cuerpo a cuerpo. Tiene un alcance bastante elevado y aguanta hasta tres golpes. Two More, por su parte, es un tumor pequeño, ágil, muere al instante si recibe un golpe y tiene un daño descomunal. Aquí entran en juego mecánicas interesantes como que el robot se cura si controlamos el tumor y el tumor recupera energía —necesaria para hacer ataques— cuando controlamos al robot.
Esto le da al combate una capa de profundidad y riesgo-recompensa muy interesante. De hecho, es muy probable que hacia la mitad de la campaña te des cuenta de que tu forma de pelear ha cambiado radicalmente conforme has aprendido a sacarle provecho a los relevos. Aquí viene quizá una de mis mayores quejas con el juego: la dificultad. Creo que Future Knight sería incluso mejor si fuera un poco más exigente. Es satisfactorio en su versión actual y a mí no me ha venido nada mal ahora que acabo de pasarme el juego más difícil que conozco, pero apretarnos más las tuercas haría que su excelente sistema de combate fuera todavía mejor.
Future Knight utiliza su apartado artístico para crear contrastes y comunicarse claramente con el jugador.
Los jefes finales, todos con un diseño tanto jugable como artístico sublime, son otra muestra de las virtudes —y el problema— de la jugabilidad. Es emocionante lanzarse a pelear como Two More sabiendo que identificar mal una ventana de oportunidad supone volver a comenzar desde el principio, pero es que estas son demasiado generosas y evidentes en la mayoría de ocasiones. Se pierde parte del riesgo y, al mismo tiempo, Future Knight es demasiado resistente como para que los enemigos supongan una amenaza real. Si lo hacemos mal generalmente debilitarán al robot en el último golpe de un combo, dándonos tiempo más que suficiente para curarnos controlando al tumor. Nunca pensé que echaría de menos los golpes que quitan dos corazones de vida de Hollow Knight: Silksong.
Dejando de lado este asunto, la sensación general es divertida. Sorprende que en un juego con una estética tan clásica se dé pie a una cantidad de acciones por minuto tan exagerada. Constantemente estamos cambiando entre un personaje y otro para esquivar, hacer más daño o salvar el pellejo en el último segundo. Esto le da rejugabilidad y, a base de desafíos de 'speedrun' o de supervivencia, sí podemos apretar un poco más y sacarle partido al diseño jugable del título. No le viene nada mal teniendo en cuenta que —aunque también el precio es muy reducido— se trata de una experiencia muy corta.
Y, el elefante en la habitación, el apartado visual es maravilloso. No solo se trata de que sea bonito, sino de que se utiliza la paleta de colores para comunicar con maestría algunos mensajes al jugador. Siempre sabes con qué puertas puedes interactuar, cuáles son los puntos débiles de los jefes con mecánicas especiales o qué tipo de enemigos son los más peligrosos. También el plataformeo queda claro instantáneamente con un solo vistazo a la pantalla, lo que junto a la mecánica de cambio de personaje —que puede utilizarse para extender los saltos— hace que este tipo de fases sean tremendamente satisfactorias.
Con permiso de algún bug que me hizo reiniciar un par de niveles, Future Knight es un juego redondo. Uno de esos que sabes que no es perfecto pero del que tampoco se te ocurre nada particularmente malo que señalar. Es una experiencia contenida que aprovecha al máximo sus posibilidades. Una nueva demostración de que la industria del videojuego española puede tener miles de problemas, pero también de que entre ellos no está la falta de talento. Y quizá juegues algo mejor en lo que queda de 2026, pero me apuesto lo que quieras a que no vas a jugar nada más único.
Future Knight es un shoot em' up maravilloso con un apartado artístico único. Su tono cómico es constante a lo largo de las tres horas que dura la campaña, en las que nos enfrentaremos a enemigos surrealistas y a zonas de plataformeo muy interesantes. Su mecánica de doble personaje dota de identidad mecánica al conjunto, haciendo que los combates tengan cambios de ritmo constantes y situaciones muy marcadas de riesgo-recompensa. Es la prueba de que en España no falta talento para crear videojuegos.
- Pese a su apartado artístico retro, es un juego muy moderno en cuanto a diseño.
- Le falta dificultad, pero el combate siempre es divertido y exige una gran cantidad de acciones.
- Gracias al sistema de doble personaje, tanto las peleas como el plataformeo se sienten muy originales.
- Es uno de los juegos más originales y redondos que se ha estrenado este 2026.
- La campaña apenas dura tres horas, pero hay motivos para completar el juego al menos dos o tres veces.
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