Análisis de Harvest Moon El Pueblo del Árbol Celeste. La vida en el campo

Análisis de Harvest Moon El Pueblo del Árbol Celeste. La vida en el campo
Facebook Twitter Flipboard E-mail

La clásica saga Harvest Moon florece de nuevo en Nintendo 3DS con una edición que nos ofrece bastantes posibilidades, incluyendo el hecho de tener una familia. Analizamos todo lo que da de sí esta producción de Natsume: Harvest Moon - El Pueblo del Árbol Celeste.

Afortunadamente para todos los que poseemos una (o varias, como es mi caso) Nintendo 3DS, parece que la admirada consola portátil de Nintendo va a seguir gozando de una buena salud incluso después de la llegada de Switch. Una consola que algunos la veían como una seria amenaza para la veterana máquina 3D pero que, según estamos comprobando, todavía tiene cuerda para mucho tiempo.

De hecho son bastantes los juegos (muchos de ellos exclusivos) que están apareciendo para Nintendo 3DS y todavía faltan muchos más por aparecer (Hey! Pikmin, Ever Oasis, etc.), consola que por cierto y como ya sabéis el día 28 de julio recibirá a un nuevo miembro: la nueva New Nintendo 2DS XL. Una clara declaración de intenciones por parte de la Gran N de cara a seguir manteniendo viva a su veterana consola durante el mayor tiempo posible.

En fin, que este empuje de la portátil está siendo acompañado por lanzamientos tan refrescantes y particulares como el que nos ofrece Natsume con su producción más reciente, una nueva entrega de la serie Harvest Moon que lleva la coletilla El Pueblo del Árbol Celeste junto a su título. Y como los seguidores de esta ya clásica franquicia conocen bien, se trata de una especie de simulador agrícola de clara orientación nipona y más posibilidades de lo que podría presuponerse a priori.

El juego no se anda por las ramas a la hora de proponernos su argumento, el cual es tremendamente simple. Después de crear a nuestro personaje a través de un limitado editor (que únicamente nos deja escoger el sexo, nombre y poco más del protagonista central), nos toca ayudar a la Diosa de la Cosecha. Sí, porque después de una era de gran fertilidad, las tierras que estaban bajo los dominios de esta diosa han pasado a ser de todo menos verdes y fértiles, por lo que debemos dar la vuelta a dicha situación. Una excusa como otra cualquiera para adentrarnos en un curioso simulador donde tenemos que ocuparnos de muchas tareas relacionadas con la ganadería, la agricultura y hasta la minería… pero con mucho desenfado.


Mi querida granja

Al comienzo todo es muy sencillo y las acciones que podemos realizar se limitan a poder trabajar la tierra para cultivar margaritas, lechugas, tomates y demás. Pero conforme avanzamos en la aventura y vamos superando las misiones más sencillas, todo va ganando en complejidad en el mejor de los sentidos.

Es posible dialogar con multitud de personajes, diálogos que han sido subtitulados a nuestro idioma.
Es posible dialogar con multitud de personajes, diálogos que han sido subtitulados a nuestro idioma.


Para empezar, es posible recorrer varios decorados diferentes y dialogar en perfecto español con todos aquellos personajes secundarios con quienes nos encontremos. La mayoría de ellos tiene algo que contarnos o, lo más habitual, pequeños favores que pedirnos (encontrar medicinas, cultivar un tipo determinado de planta, etc.), pudiendo llegar a efectuar un buen número de trabajos secundarios.

A medida que progresamos vamos ganando la posibilidad de poder ir ampliando nuestro segmento de tareas así como el espacio y lugares que podemos recorrer, siendo también muy necesario preocuparnos de ir mejorando y expandiendo el pueblo para que nos visiten nuevos personajes. Además algunos de ellos son los encargados de llevar varias tiendas, las cuales nos permiten mercadear y obtener ciertos objetos (aunque los más importantes nos los suele conceder la Diosa de la Cosecha). Hablando de objetos, uno de ellos es de vital importancia, el martillo, el cual nos permite obtener ciertos materiales de las minas para, posteriormente, ganar dinero extra o la posibilidad de crear nuevas construcciones. Un guiño o herencia directa de Minecraft que, personalmente, creo que añade más interés a las partidas.

Al comienzo todo es muy sencillo, pero poco a poco va ganando complejidad

También es posible llegar a criar gallinas, ovejas o incluso tener burros y caballos. Una jugabilidad que si bien al comienzo me ha parecido bastante limitada, a medida que se avanza va enriqueciéndose de manera considerable, pudiendo incluso moldear las tierras o hasta casarnos y tener una familia. Un desarrollo quizá demasiado lento durante los primeros minutos pero que termina por ofrecernos buenos momentos de diversión.

Podemos ir trabajando en nuestra aldea para que ésta se convierta en un lugar más grande que sea habitado por más personajes.
Podemos ir trabajando en nuestra aldea para que ésta se convierta en un lugar más grande que sea habitado por más personajes.


La sencillez es la predominante en Harvest Moon: El Pueblo del Árbol Celeste. Todos los trabajos que es posible ir realizando, desde pescar a arar la tierra, recolectar tomates, regar nuestras plantas, acariciar y cuidar de nuestras mascotas o conseguir piedras preciosas (diamantes, oro, etc.) es tan sencillo muchas veces como pulsar un botón. Y lo mismo sucede con los momentos de exploración, donde lo más complicado que es necesario acometer de vez en cuando es superar algunas minizonas plataformeras, por denominarlas de alguna forma.

También es necesario estar pendientes del paso del tiempo, que va dando lugar a la llegada de las estaciones, afectando de manera decisiva a la jugabilidad. Por lo tanto no es lo mismo cuidar de nuestras mascotas y cultivos en verano a pleno sol que en otoño, cuando no deja de llover. Y a esto se añade la incidencia de los días en sí, dado que por ejemplo durante los domingos las tiendas están cerradas y no es posible realizar ciertos encargos o compras.

Toda la acción transcurre en la pantalla superior, mientras que la táctil nos permite divisar en todo momento un mapa de la zona de juego en la que nos encontramos. Todo el acabado técnico ha sido representado en 3D, usando un motor muy "simplote" pero funcional, que ha permitido a los diseñadores confeccionar escenarios coloridos y repletos de árboles, casas y demás elementos en los que se mueven personajes muy básicos pero animados con cierta gracia. Pero vamos, nadie juega a estos títulos por sus cualidades gráficas, de eso estoy convencido.

Y esta simplicidad en lo artístico se extiende al apartado sonoro, que más allá de incluir un par de temas bastante interesantes, lo cierto es que lo demás es meramente anecdótico.

Interesante

Sin sello
La vida en el campo

Harvest Moon: El Pueblo del Árbol Celeste

Por: El equipo de 3DJuegos
Sin sello

A pesar de que ya no sorprende como lo hiciera hace años, la serie Harvest Moon sigue ofreciéndonos buenos ratos de diversión basada en el mundo de la agricultura. Un simulador muy agradecido en muchos aspectos y que nos ofrece bastantes posibilidades de juego y una gran profundidad, a pesar de que puede resultar demasiado raro y, en ocasiones, sosete para algunos usuarios. Pero a pesar de eso se agradece la llegada de este tipo de títulos, que se alejan de los convencionalismos para ofrecernos una jugabilidad distinta a la habitual.

Comprar Harvest Moon: El Pueblo del Árbol Celeste
  • El paso de las estaciones tiene mucha gracia y afecta a la jugabilidad
  • Jugabilidad agradable y expansiva
  • Es una aventura muy accesible para todo tipo de jugadores
  • La trama es de todo menos convincente, pero tampoco molesta
  • Al comienzo todo resulta muy lento
  • En cuestiones técnicas es muy simple
Jugadores: 1
Idioma: Textos en español
Duración:
Comentarios cerrados
VÍDEO ANÁLISIS

3.814 visualizaciones

Llevaba años esperando un juego de terror como este: Análisis de The Callisto Protocol

Del creador de DEAD SPACE nos llega THE CALLISTO PROTOCOL, una aventura de terror con altas dosis de sangre y gore para que nunca nos abandone la sensación de miedo. ¿Lo consigue? En este video análisis del survival horror más esperado del año te contamos todos sus detalles.