Los shooters multijugador están en crisis. Títulos como Escape from Tarkov, Arc Raiders o Counter-Strike han sufrido graves problemas debido a la proliferación de tramposos. Es un mal que afecta a todo el género y que también tenía bajo amenaza a Valorant. El shooter tenía fama de ser uno de los que más difícil se lo ponía a los 'hackers', pero en los últimos tiempos estaba pasando por una mala racha. Ahora, sin embargo, Riot Games acaba de asestar uno de los golpes más duros que los 'cheaters' hayan recibido jamás. Aunque suene increíble, hay gente que pagó 6.000 dólares para poder hacer trampas y que ahora tiene solo un pisapapeles.
Riot Games se pone seria
Para entender lo que ha pasado hay que saber que una de las formas más populares de hacer trampas desde hace tiempo es la utilización de una 'set up' con dos ordenadores. En el PC de juego se instala una tarjeta DMA que accede directamente a la memoria del sistema y se conecta vía USB a un segundo equipo en el que se ejecuta cheat. Esta separación hace que las trampas sean mucho más difíciles de detectar por los sistemas de protección de las compañías y pone a los tramposos un paso por delante. Todavía hay 'cheats' que funcionan a la vieja usanza y se ejecutan a nivel interno con un solo PC, pero es un sistema cada vez más en desuso.
¿Y qué ha hecho Riot Games exactamente? A través de una actualización de Vanguard, el anticheat que comparten tanto Valorant como League of Legends, ha obligado a los usuarios a utilizar el sistema IOMMU. Esta medida de seguridad limita a qué partes de la memoria pueden acceder las mencionadas tarjetas DMA. En este caso, lo que se consigue es bloquear la comunicación. El tramposo sigue teniendo sus cheats instalados, pero estos no funcionan ya que la tarjeta no es capaz de leer la información del juego y enviarla al segundo PC. Es una victoria técnica que utiliza funcionalidades que ya existen en Windows.
Cada una de las tarjetas de la imagen tiene un coste de 5.800 dólares, y en Valorant ya no sirven para nada.
Parece una buena noticia, pero hubo polémica. Riot Games celebró su nuevo paso en la lucha contra los tramposos con una publicación en redes sociales en la que felicitaba irónicamente a los ‘hackers’ por sus nuevos "pisapapeles de 6.000 dólares". Muchos entendieron de esta frase que la desarrolladora había estropeado de algún modo los ordenadores de algunos usuarios. Sin embargo, a lo que hacía referencia la compañía es a que una tarjeta DMA que cuesta 5.800 dólares había sido una de las principales afectadas por la actualización. No es que esté estropeada, es que ya no sirve para hacer trampas en Valorant o League of Legends...
"Si un tramposo sigue intentando hacer trampas tras activar las protecciones IOMMU [que ahora son obligatorias para jugar] el sistema puede generar fallos de hardware o inestabilidad. Este es un comportamiento esperado cuando IOMMU está activado y se sigue intentando leer espacios de memoria protegidos. Deshabilitar IOMMU hace que el dispositivo funcione de nuevo, pero es obligatorio tenerlo activado para utilizar nuestros juegos. Esto significa que las trampas no van a funcionar en nuestros juegos, pero no que el PC esté estropeado. No podemos ni queremos tener impacto en tu PC de ninguna otra manera (...) Los jugadores que no usan trampas basadas en DMA no están afectados"
Vanguard es uno de los sistemas antitrampas que mejor funciona, pero también uno de los que peor fama tiene. Esta vez, sin embargo, Riot Games no debería llevarse ni tantos palos ni tantos elogios. La idea de habilitar IOMMU para proteger un juego no es particularmente novedosa. FACEIT, que es la plataforma competitiva más popular de Counter-Strike, solicita desde abril de 2025 la activación de este sistema de seguridad para evitar las trampas a través de DMA. Con Fortnite pasa algo parecido. Epic Games no pide activar esta opción para ejecutar el juego, pero sí es obligatorio utilizarla para participar en torneos. En este sentido, el mérito de la desarrolladora es el de ser la primera en atraverse a implatarlo de forma masiva. Una decisión que, seguramente, pronto sigan más empresas.
Teniendo en cuenta la situación a la que están llegando las trampas en el mercado de PC, es difícil catalogar las medidas como excesivas. Los cheats se han convertido en uno de los principales motivos por el que algunos usuarios evitan los shooters multijugador o eligen alternativas PvE. Son malos para todos y, aunque debería ser la propia Microsoft la que le ponga freno a ciertos problemas a través de cambios a Windows, este tipo de medidas hacen que la situación sea más fácil de sobrellevar mientras esperamos los grandes cambios.
Ver 1 comentarios