Llevo muchos años consumiendo vorazmente anime y a estas alturas me cuesta que una serie me pille con la guardia baja. Suelo llegar a a los estrenos, o a los lanzamientos en manga, esperando otro isekai con título interminable, o un shonen con protagonista adolescete dispuesto a encarar interminables combates. Por eso no me esperaba que lo que más me iba a remover estas últimas semanas, a parte de la loquísima Chainsmoker Cat, fuera un señor de cuarenta y cinco años fumando detrás de un supermercado. a lo mejor debería consultar con la almohada que los estrenos de anime que más me han gustad este año giren alrededor del consumo de tabaco, alque que ni yo ni 3DJuegos os recomendamos y sobre el que os advertimos que es un grave riesgo para la salud. Dicho eso, Fumando juntos detrás del súper (Smoking Behind the Supermarket with You) no tiene batallas ni profecías. Tiene a Sasaki, un oficinista agotado por su empleo y con una vid agris, a Yamada, la cajera que le alegra el día y que juega con él haciéndose pasar por dos personas. Y un rincón con cenicero donde, poco a poco, pasan cosas que me han hecho reír y llorar.
No va de tabaco: va para 5 minutos al día
La premisa es sencilla. Sasaki sale reventado de la oficina, pasa por el súper de siempre y una noche descubre que Yamada, su cajer apreferida y con la que tiene un pequeño crush no está en su caja. Al salir, mientras busca un espacio para fumadores (así están las cosas en Japón) donde echarse un cilindrín, le sale al paso Tayama, una chica con chupa de cuero y varios piercings que le invita a echar un pitillo en la zona de fumadores de la parte de atrás del súper, sin que él caiga en que es la misma persona sin el uniforme. Os va parecer que Sasaki e smuy tonto al no darse cuenta, pero os aseguro que hay personas que somo sincpaaces de reconoce ra la gente en cuanto nos las encontramos fuera del contexto habitual.
Es una reflexión sobre que vivimos en una sociedad en la que tenemos que buscar refugios para no terminar emocionalmente destrozados
A partir de ahí todo son conversaciones breves sobre el trabajo, los jefes, las frustraciones, o la soledad. En el manga original de Jinushi, los capítulos se cuentan en cigarros, y esa unidad de medida explica de qué va realmente esta historia: de parar un momento para pensar en nuestra vida. No es nada muy épico, cierto, pero es el mejor ejemplo que he encontrado recientemente a esa capacidad del manga y el anime para generar historias que son capaces de adaptarse a todo tipo de aficionados y que en Occidente nos cuesta tanto. Y es que parece que en nuestros cómics y formatos de animación nos cuesta mucho aproximarnos al día a día sin salir de los márgenes narrativos de los géneros más populares como la ciencia ficción o la fantasía.
Manga y llevan décadas demostrando que lo cotidiano no necesita disfrazarse de otra cosa para funcionar: el nichijō (el género del día a día) tiene tradición y público propios, así que cuando se cuela dentro de la fantasía o la ciencia ficción no rompe el pacto con el lector, lo enriquece. Si nos salimos un poco del formato, Murakami hace prácticamente lo mismo en prosa: gatos que hablan, sombras que cobran vida, y ciudades amuralladas de otros mundos donde habitan el verdadero "yo"; la magia se cuela en la rutina y el autor es un fenómeno en Occidente. Calvino y el realismo mágico latinoamericano (García Márquez, Rulfo) comparten esa misma lógica: lo fantástico no interrumpe lo cotidiano, es una capa más de él. En Occidente el género comercial de gran escala, el blockbuster, cómic mainstream, animación de streaming, suele exigir causa-efecto y objetivo claro para justificar su presupuesto, aunque se añadan elementos fantásticos.
Cada entrega dura lo mismo que un descanso en el supermercado en el que trabaja Yamada
Parece que lo contemplativo se destierra al cine de festival o a la narrativa literaria "seria", dos bloques que casi nunca se cruzan con la ciencia ficción o la fantasía de verdad. Es una explicación algo reduccionista, soy consciente, pero la hago tan exagerada para que la comparación con la propuesta nipona sea más evidente. Ahí es donde una propuesta como Fumando juntos detrás del súper, dos personas fumando en un callejón hablando de sus cosas, sin villano, sin worldbuilding, sin conflicto que escale… Creo que algo así se estrellaría contra cualquier pitch occidental y lo más parecido que me viene ahora a la cabeza es algo Camera Café. Esa ausencia de gancho evidente, sin exotismos narrativos, creo que se lee en Hollywood o en el cómic occidental como riesgo, no como propuesta, así que lo más probable es que acabara reconvertida en algo indie, o a una producción de animación adulta de nicho, en vez de llegar al gran público. Tendría su audiencia, porque las ganas de calma también existen aquí, pero no la repercusión masiva que logra en Japón, donde ese tono ya tiene un canal cultural asentado, tradición y hueco social asegurado en el mercado. Y siempre me ha parecido fascinante.
Ese rincón detrás del súper es, en realidad, un refugio. Japón tiene hasta una palabra para cuando el trabajo acaba literalmente con alguien, karoshi, y Sasaki es heredero directo de esa cultura del oficinista que no sabe decir que no a una hora extra. Os recomiendo el documental Salaryman. Que alguien necesite esconderse detrás de un supermercado para volver a sentirse persona dice bastante de cómo se trabaja allí, y no solo allí. Por eso basta con que dos desconocidos coincidan en una actividad tan aleatoria y casual como compartir un espacio para fumar durante unos minutos para que acaben contándose la vida. Supongo que es una demostración práctica de que el ser humano es, por naturaleza, un ser social y que tiende a establecer razos de empatía con sus semejantes de manera automática. Pero también es una reflexión sobre que vivimos en una sociedad en la que tenemos que buscar refugios para no terminar emocionalmente destrozados. Hay mucho más en este anime de lo que parece.
Si hay esperanza para Sasaki, también la hay para mí
Confieso que parte del enganche que tengo con este anime, que podéis ver en Crunchyroll, tiene que ver con la edad. Sasaki no es un chaval que descubre el amor, es un tipo que ya ha perdido unas cuantas batallas y que ha aprendido a no esperar demasiado de los días laborables. "Un día más, un día menos". Me he reído mucho con sus torpezas y con cómo Tayama le chincha sin piedad, porque el humor nace de lo cotidiano. Y también he soltado alguna lagrimita, porque a veces uno se ve reflejado en estas cosas y la vida ya sabeís que no es siempre jijí y jajá. Los que hayáis llegado a esta edad con más ojeras que certezas seguramente sabréis de qué os hablo.
En tiempos empeñados en enfrentarnos, ver a dos desconocidos sostenerse con cuatro frases tiene algo de antídoto vital
Hay que hablar, eso sí, de la diferencia de edad. Es importante y se habla de ello. Él tiene cuarenta y cinco años y ella veinticuatro, y a ratos la serie juega con una tensión romántica que puede resultar algo inquietante, como han señalado algunas críticas. Pero sería injusto quedarse solo ahí, porque Jinushi saca mucho valor narrativo de ese contraste de experiencia vital y de actitud. Tener a dos personas en momentos tan distintos de su vida permite mirar el día a día y las relaciones desde dos puntos de vista diferentes, que a veces chocan y a veces coinciden, o se complementan. Eso me interesa mucho más que saber si acabarán juntos, aunque no sé qué pensaría de ello Leonardo DiCaprio.
Un fenómeno que ha crecido, literalmente
Parte del fenómeno se explica por la extraña forma en el que esta historia ha saltado al anime. El 3 de junio, un mes antes de su estreno en televisión, Crunchyroll y la plataforma japonesa ABEMA publicaron por sorpresa 12 miniepisodios de unos 10 minutos que cubrían los seis primeros capítulos. El formato encaja como un guante con la serie, porque cada entrega dura lo mismo que un descanso en el supermercado en el que trabaja Yamada. Cuando la emisión semanal arrancó en TBS el 9 de julio, el boca a oreja ya había hecho su trabajo, y ScreenRant la señalaba en un análisis como una serie camino de convertirse en referente de la comedia romántica adulta.
Fumando Juntos Detrás Del Súper. Behind The Supermarket, Smoking With You N.1
Ese éxito tampoco nace de la nada. Jinushi empezó a publicar Fumando juntos detrás del súper como webcomic en redes en 2022, Square Enix la fichó ese mismo año para su revista Monthly Big Gangan y el manga ganó el Next Manga Award en la categoría web. Aquí lo tenemos editado desde diciembre de 2024 y se ha ido convirtiendo en un pequeño fenómenos. El guionista Josep Busquet le dedicó un vídeo en su canal justo el día en que se estrenaron los miniepisodios, una buena pista de que el manga ya tenía sus seguidores por aquí, y yo estoy convencido de que sin hacer demasiado ruido se va a convertir en uno de lso animes más queridos entre todos los que se han estrenado este año.
No va a cambiar el anime ni pretende hacerlo
Lo que más me ha llegado de Fumando juntos detrás del súper es su bondad. Como os decía, creo que vivimos tiempos oscuros en que nos vemos obligados a buscar un refugio de todo lo que nos acecha en el día a día. Así que es agradabilísimo poder descansar de hostilidades aunque sea solo durante 20 minutos a la semana con gente a la que le huele el aliento como un cenicero. Aquí el único malentendido es el de Sasaki, que cae en el juego de Tayama, quien le oculta su verdadera identidad, y hasta eso se hace con cariño en lugar de con mala baba. Al final son dos personas que se escuchan y se cuidan sin demasiado alarde. En tiempos empeñados en enfrentarnos, ver a dos desconocidos sostenerse con cuatro frases tiene algo de antídoto vital.
Y sí, ya sé lo que estáis pensando. La serie no esconde que sus protagonistas fuman como carreteros, y no seré yo quien os anime a coger el vicio. El tabaco aquí es una excusa, el pretexto que necesitan dos personas algo solitarias para quedarse un rato más en el mismo sitio. Bien podrían coincidir todos los días en una parada de autobús, cruzarse en unas escaleras o un ascensor. Lo que importa es lo que pasa entre calada y calada, esa sensación de que alguien te espera al final de un día horrible. Que existes porque hay alguien para quien eres importante. Es una de esas historias que te devuelven un poco la fe en la humanidad, aunque sea una humanidad que huele a tabacazo.
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En 3DJuegos | He empezado a ver este anime solo porque lo ha recomendado Kojima. Gracias Hideo, me encanta Nippon Sangoku
En 3DJuegos | Haber esperado tanto ha sido un error: Si has pasado de ver este anime, ya estás tardando en ponerte las pilas
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